agustínmedina/tioxide

Me invade la tristeza al saber que no estás a mi lado para consolarme, para darme un beso y subirme el ánimo, para restablecer mi autoestima, si supieras la agonía que siento al despertar y ver que ya no estás a mi lado, es un dolor que al parecer nunca tendrá fin, pero aún así intento sólo recordar los buenos momentos compartidos y seguir mi vida, ya que no hay mal que dure tanto .

“En las aguas profundas que acunan las estrellas, blanca y cándida,
Ofelia flota como un gran lirio,
flota tan lentamente,
recostada en sus velos…”

La figura de Ofelia está desapareciendo bajo las “gimientes” y sosegadas aguas, que son lo suficientemente diáfanas como para no ocultar a nuestra vista sus brazos y torso parcialmente inmersos. Su hermoso rostro está ahora ausente en un gesto patético que conmueve profundamente. Los ojos inanimados, los labios entreabiertos, inertes y las manos en actitud de ofrenda, dejando escapar unas flores. La parte inferior de su cuerpo parece estar ya sumergida, permaneciendo en la superficie las piezas más vaporosas del pesado vestido, que al igual que sus largos cabellos, parecen resistirse a desvanecerse para siempre. Lógicamente, la imagen poética de Ofelia está muy alejada de la que correspondería a la macabra realidad de un ahogamiento. Parece estar destinada a fluir disuelta en el agua, pero a la vez tangible e incorruptible, para, como sugiere Bachelard, aparecerse por siglos a los soñadores y a los poetas, flotando en su río. Junto a ella sobrenadan las flores que había recogido. Flores que están modeladas con una precisión y una minuciosidad asombrosas. Algunos críticos contemporáneos del autor no encontraron encanto alguno en esta pulcritud realista de Millais; su exuberancia naturalista les parecía una complacencia innecesaria e indolente, un desacierto que hurtaba eficacia dramática a la protagonista de la historia. Nada más lejos de la realidad. El conjunto de la composición es soberbio, y a pesar de eso nada impide que cuando nos encontramos con el lienzo la mirada se desvíe empática e ineludiblemente hacia la desdichada.

millais_ofelia_big.jpgofelia2.jpg

Anuncios

About this entry