DAIDO MORIYAMA

[Del 29 de Marzo al 17 de Junio de 2007]

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo acoge la primera exposición retrospectiva que se realiza en España sobre el fotógrafo japonés Daido Moriyama (Osaka, 1938) cuyas imágenes nacen, según sus propias palabras “de su preocupación por documentar la vida cotidiana de la gente que vive en las grandes ciudades”. La muestra incluye más de 500 fotografías de sus series más emblemáticas –Nippon Gekijo Shashincho (Japan Theater Photo Album, 1968), Shashinyo Sayounara (Farewell Photography, 1972), Light and Shadow (1982) y Shinjuku (2002)-, así como de sus trabajos para la legendaria revista Provoke. Desde que inició su carrera a principios de la década de los sesenta del siglo pasado, Daido Moriyama ha ido construyendo un discurso visual enérgico y visceral que le conecta con fotógrafos como Robert Frank y William Klein. Sus primeras obras indagan en las claves simbólicas que definen el espacio público metropolitano, mostrando las contradicciones del Japón de posguerra. A partir de los años setenta su propuesta adquiere una dimensión metalingüística y comienza a explorar los límites del propio medio fotográfico, realizando imágenes marcadas por la ausencia de contexto, los encuadres inclinados, el grano pronunciado o los fuertes contrastes.

city.jpgmoriyamahh.jpgnight.jpg

 

Nacido en Osaka en 1938, Daido Moriyama dejó pronto el diseño para estudiar fotografía con Takeji Iwamiya. En 1961 se fue a vivir a Tokyo, donde trabajó de asistente durante tres años en el estudio de Eikoh Hosoe. Tanto Iwamiya como Hosoe pertenecen a una primera generación de la fotografía de vanguardia nipona que sufrió directamente las terribles consecuencias de la II Guerra Mundial. Influido por estos autores, los primeros trabajos fotográficos de Moriyama reflejan el colapso de los valores tradicionales en la sociedad japonesa de posguerra.

Al haber permanecido relativamente al margen del mercado, Moriyama se ha convertido en una figura de culto muy respetada y admirada en el medio fotográfico internacional. Por lo general, toma las imágenes con una cámara compacta de 35 mm, utilizando poco el visor y presentando los resultados positivados en blanco y negro.

Las 5.758 fotografías que se incluyen en la publicación que reúne en cuatro volúmenes sus obras completas hasta 2003, dan cuenta de los lados oscuros de la vida urbana, de aquello que se oculta tras la deslumbrante escenografía consumista que la sociedad del espectáculo ha impuesto en las ciudades contemporáneas, diluyendo las diferencias entre unas y otras. Sus obras también nos recuerdan que la mirada urbana es, a menudo, nostálgica y que por ello busca fuera de la ciudad lo que teme que ya nunca podrá encontrar dentro.

La belleza no le interesa. En su obra, la actividad cotidiana nunca cesa y mientras unos salen a la calle a buscarse el sustento, otros regresan exhaustos de la noche agotada. Moriyama entiende la práctica fotográfica como una manifestación artística autónoma y portadora de una serie de “peculiaridades que la hacen independiente, soberana de su propio campo de expresión y con posibilidades inéditas no soñadas ni explotadas por otras artes más antiguas en el tiempo”.

La fotografía de Daido Moriyama es callejera. Hábil y experimentado captor de ese sin fin de momentos de evanescencia que la calle ofrece, durante cuatro décadas ha ido dando cuenta a modo de relato cíclico de la heroicidad anónima de muchos gestos cotidianos. Los protagonistas de sus fotografías son casi siempre seres anónimos: transeúntes sin nombre que esperan, marchan o se alejan. Gracias a su forma de mirar y de reproducir lo captado, vemos y comprendemos que la soledad es ternura y que los retratos colectivos pueden ser a la vez tristes y dulces.

El mismo autor afirma: “la fotografía es una acción de ‘fijar’ el tiempo y no de ‘expresar’ el mundo. La cámara es una herramienta inadecuada para extraer la visión del mundo o la de la belleza. Si un fotógrafo intenta incorporarse felizmente al mundo usando la perspectiva tradicional con la cámara, terminará cayendo en el agujero de la ‘idea’ que ha excavado por sí mismo. La fotografía es un medio que solo existe fijando momentáneamente el ‘descubrimiento’ y la ‘cognición’ que se encuentran en el imparable mundo exterior”.

 

 

 

 


 

Anuncios

About this entry