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		<title>AGUSTÍNMEDINA</title>
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		<title>ARAKIMENTARI</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Apr 2007 08:16:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fhoto]]></category>

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		<description><![CDATA[Una semana después de su estreno, y el documental sobre Araki sólo se proyecta en la sala más pequeña (y más bonita, por cierto) de los cines &#8220;de versión&#8221; Cinema Rise de Shibuya. Un domingo por la tarde, y mientras que sus compañeras de cartel mostraban el &#8220;aforo completo&#8221;, para ver el &#8220;Arakimentari&#8221; apenas unas [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=71&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p>Una semana después de su estreno, y el documental sobre Araki sólo se proyecta en la sala más pequeña (y más bonita, por cierto) de los cines &#8220;de versión&#8221; <a href="http://www.cinemarise.com/" target="_blank">Cinema Rise</a> de Shibuya. Un domingo por la tarde, y mientras que sus compañeras de cartel mostraban el &#8220;aforo completo&#8221;, para ver el <a href="http://www.arakimentari.com/" target="_blank">&#8220;Arakimentari&#8221;</a> apenas unas 25 personas (medio aforo) hacíamos cola para entrar a la sala. De nada sirve poner a Björk, Kitano y Moriyama en el cartel para hacer bulto. Araki sigue representando la doble cara de la moral japonesa. Un fotógrafo de lo &#8220;sucio&#8221;, que a pesar de su fama internacional y sus 55 años, sigue haciendo fotos de desnudos para cutres revistas porno. Dice Kitano que el reconocimiento en Japón de la obra de Araki, es sintómatico de los nuevos aires de cambio de la sociedad. Sin embargo, Araki sigue ocupando un puesto un tanto marginal dentro del <em>st<strong>ART</strong>-system</em> japonés, y a menudo se le contrapone a la seriedad y decoro de <a href="http://www.tokyonikki.com/www/000187.html" target="_blank">Moriyama Daido</a>.</p>
<p><img src="http://www.tokyonikki.com/www/postermentari.jpg" alt="postermentari.jpg" border="0" height="405" width="310" />El documental es simplemente un vistazo a la forma de trabajar de Araki, que en ocasiones intenta trascender al individuo, o mejor dicho, canalizar a través de Araki cuanto de arte hay en la fotofrafía. Sin embargo, las preguntas planteadas acaban sin respuestas, y el documental se queda en un buen montaje sobre las siempre interesantes palabras de Araki y amigos, bien arropado por la música y los arreglos de <a href="http://www.tokyonikki.com/www/000144.html" target="_blank">DJ Krush</a>. Música que por cierto a veces incluso roba protagonismo a la fuerza visual de algunas fotos, mientras que otras se solapa con los diálogos, restando resonancia a algunas palabras.</p>
<p>Pocos retazos de la vida de Araki. Nació en el distrito de Taito-ku (Tokio), concretamente en <a href="http://www.tokyonikki.com/www/000097.html" target="_blank">Minowa</a>, barrio pegado al famoso &#8220;barrio rojo&#8221; de Yoshiwara. Cuenta Araki que el vivir al lado de burdeles, entre la miseria de los barrios pobres, no le impresionó especialmente. Aunque admite que hay una visión que se le quedó grabada: Los cementerio de las prostitutas, cementerios de anónimos panteones, donde los tablones de madera con los nombres de las fallecidas se alzaban solitarios sobre los pequeños mausoleos de piedra. Eran mujeres sin familia ocupando tumbas de paso, olvidadas y reemplazadas por la nueva carne muerta que escupía Yoshiwara. El placer y la muerte separados por una fina línea, difusa bajo la tenue luz roja de los farolilos de papel.</p>
<p>Pero las primeras fotografías de Araki no iban de mujeres, sino de pobres. Influenciado por el neorrealismo italiano como el mismo reconoce, Araki buscó su particular &#8220;<em>Tokyo</em>, cittá aperta&#8221; retratando la vida cotidiana de sus convecinos en el pequeño barrio de Minowa. Tras estas fotos de marcado corte social, Araki experimentará con nuevas texturas. En particular, una serie sobre los horrores de la guerra en blanco y negro, lograda a través de un revelado con agua hirviendo. El resultado, fotos desfiguradas, como si hubiesen sido quemadas por el calor incendiario producido durante los bombardeos sobre Tokio, verdadero tema e inspiración de esta serie. Pero una de las cosas fundamentales que diferencia a Araki de otros fotógrafos es su forma de trabajar. Suele utilizar hasta cinco tipos de cámaras diferentes, que van desde una polaroid, una cámara compacta de 35mm, un par de réflex, y una cámara de medio formato que es la que más utiliza, en concreto, una vieja y baqueteada Pentax 67. La razón como explica, es una cuestión de experimentación y aprovechamiento. Por un lado cumple con los encargos con las típicas fotos que se esperan de un fotógrafo profesional, pero por otro experimenta para crear sus propias fotos artísticas para sus exhibiciones y libros, de ahí que haya una enorme lista de espera de modelos que quieren desnudarse frente a Araki.</p>
<p><img src="http://www.tokyonikki.com/www/neoshunga.jpg" alt="neoshunga.jpg" border="0" height="221" width="300" />Una de las cosas que más llama la atención de Araki es su aspecto de viejo verde excéntrico hiperactivo. Que no nos engañen sus sempiternas camisas con su cara caricaturizada. Cada palabra de Araki esta cargada de conocimiento. Así, habla de los rigores de una censura que en ocasiones convirtió sus libros de desnudos en páginas en negro. O como para evadirla, acabó por autocensurarse el mismo, pintando y tapando las zonas púbicas de sus fotos con algo más de arte que el sufrido censor. O como terminó por reírse de la censura y sus rídiculas cortapistas a la expresión: Un pene o una vagina deben de ser censurados, mientras que el semen puede mostrarse libremente, por lo que Araki decidió hacer una serie de desnudos cubriendo con semen las zonas &#8220;prohibidas&#8221;, para demostrar la inutilidad de la censura como filtro moralizante.</p>
<p><img src="http://www.tokyonikki.com/www/shunga.jpg" alt="shunga.jpg" border="0" height="200" width="300" />Uno de los comentarios que mejor describe la obra actual de Araki lo dice una de sus modelos: &#8220;Araki representa una reinvención del <em>shunga</em>, o mejor dicho, <em>neo-shunga</em>&#8220;. Aparte de los famosos grabados japoneses (<em>ukiyo-e</em>) representando típicas vistas, <em>geisha</em> fatales y famosos actores de <em>kabuki</em>, durante el periodo Edo también se hicieron grabados de contenido pornográfico, de multitud de temas y sin censura. Se ha tardado tiempo en reconocer la calidad artísitca de unos grabados, que ilustran algunas de las fantasías sexuales de la época, como falos desproporcionados, sexo con animales, violaciones&#8230; Un vistazo a las fotografías de Araki es un vistazo a los deseos más oscuros y carnales de la sociedad japonesa, destilados gota a gota por Araki en los oscuros antros de Kabuki-cho.</p>
<p><strong>FOTOS:</strong> <em>Las comparaciones son odiosas. Foto de Araki de 1997 correspondiente a la serie &#8220;Tokyo Nostalgia&#8221;, y grabado shunga de 1770 realizado por Koryusai.</em></p>
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		<title>el paisaje</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2007 10:41:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El presente trabajo es un  acercamiento crítico a la preocupación humana por el entorno sonoro. La idea  parte de la ampliación de un estudio anterior y de ningún modo se ha pretendido  cubrir el espectro total de investigaciones al respecto. Y esto es así por dos  razones básicas. Por un lado [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=70&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El presente trabajo es un  acercamiento crítico a la preocupación humana por el entorno sonoro. La idea  parte de la ampliación de un estudio anterior y de ningún modo se ha pretendido  cubrir el espectro total de investigaciones al respecto. Y esto es así por dos  razones básicas. Por un lado el escaso tiempo que se ha dado para su  elaboración. Por otro, el vasto mundo de la producción literaria ha dado mucho  de sí a lo largo de la historia humana, por lo cual se hace muy dificil, sino  imposible cubrirlo en su totalidad. Por las razones aqui expuestas nos  encontramos, entonces, ante lo que parece ser un estudio parcial y con una  orientación eminentemente subjetiva en torno a la percepción del sonido  ambiental desde que se tiene noticia. Gran parte de los datos y aseveraciones  incluidas en este trabajo son interpretaciones también subjetivas de material  etnográfico e histórico, por lo cual las conclusiones representan una visión  particular sobre el asunto en cuestión. </span></span> <span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"></p>
<p><span class="texto1">A pesar de la diversidad de los acercamientos que aquí se  compilan, la intención es dotar al presente estudio de una visión antropológica,  es decir, desde los hechos. Para ello analizaremos la transformación histórica  de las sucesivas recodificaciones del sonido, asi como los distintos estudios a  los que hemos tenido acceso. Esto incluirá un repaso a la terminología y a las  distintas aproximaciones que han ido surgiendo a lo largo del tiempo. La  intención que subyace a esta prospección no es otra que la de llevar a cabo un  rastreo de lo que la percepción del sonido y, más concretamente, del sonido del  contexto humano, el sonido ambiental, ha supuesto para el desarrollo de nuestra  especie. Para ello se tratará de sintentizar toda la información que se ha  podido conseguir para aclarar la terminología y demarcar futuras posibilidades  en cuanto a investigación aplicada.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Introducción<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El sonido es algo  fundamental en la percepción espacio-temporal de los animales. Funciona como una  suerte de brújula que orienta y ubica al oyente en función de sus capacidades  perceptivas. Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha sentido interés por su  contexto. Un interés que no sólo nos refiere a la supervivencia, sino también a  necesidades de cualquier orden.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Un  buen ejemplo (quizá el más antiguo que se conserva) de estricta observación de  los principios sonoros de la naturaleza lo encontramos en la práctica totalidad  de las sociedades andinas. Y no sólo observación sino también práctica y  perfeccionamiento de técnicas sonoras con fines arquitectónicos y posiblemente  políticos. Entre el complejo entramado que son estas sociedades prehistóricas  destacan sobremanera las construcciones mayas. Edificaciones como las que se  hallan en Tikal, Coba, Kukikan, Santa Rosa Xtampak (México) o en Chavin de  Huantar (Perú) muestran, por un lado, el increible desarrollo perceptivo y, por  otro, las fascinantes capacidades de abstracción y aplicación de lo observado a  la práctica de unas sociedades actualmente infravaloradas por diversos motivos  históricos y políticos. Encontramos en este tipo de edificios técnicas de  control del entorno acústico redescubiertas y aplicadas siglos más tarde.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Técnicas como el control acústico de la irrigación y su aplicación al entorno  sonoro en construcciones (como, siglos después descubrirían y explotarían  ciertas sociedades árabes) o, lo que resulta más interesante todavía, la  utilización de estas técnicas con fines presuntamente políticos. Resulta  fascinante ver cuan perfecta y sutil es la acústica de ciertos lugares  destinados al culto dentro de estas sociedades mayas. El sonido se utiliza en  estos lugares como arma política, como instrumento para dejar alucinado al  pueblo a través de la deificación de los regentes. Grandes espacios construidos  para que visión y sonido conformasen un tándem ideal de alienación, una gestión  de la impresión que convertía a los seres humanos en dioses. Incluso, no resulta  descabellado pensar en este perfeccionamiento como inversión intelectual de  ciertos grupos de poder y, por consiguiente, clave para el acceso al poder de  ciertas castas.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Existen, por otra banda, construcciones similares a estas en sociedades de otra  épocas. No sólo los antes citados árabes, que convirtieron al tratamiento sonoro  de la irrigación en un verdadero arte del bienestar, sino también la sociedad  griega de tiempos de la Atenas de Pericles. Sin embargo, es característica la  tecnología sonora de las sociedades mayas por su orientación emientemente  político-religiosa, mientras que sociedades como la griega o la árabe se  contentaron con aplicar estos descubrimientos a edificios destinados a fines un  tanto más lúdicos. Por poner un ejemplo, los anfiteatros de la Grecia clásica  suponen unos fines y unas prerrogativas destinadas al ocio o a lo lúdico más que  a otra cosa.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Sin embargo este no es un logro inaudito dentro de el  córpus tecnoecológico de las sociedades de las que hablamos. Sólo hace falta  echar un vistazo a la perfección alcanzada por los mayas en cuanto a astronomía  o matemática. Unos logros que nos llevan a pensar en capacidades de observación  y percepción hoy en día olvidadas o embotadas por la saturación. Por extraño que  pueda parecer, si miramos los tres logros de las sociedades mayas de los que  acabamos de hablar desde cierto punto de vista estamos hablando de una misma  cosa. En cierto modo, responden a una misma preocupación por el medio ambiente.  Y estos tres aspectos se unen mucho más tarde y bajo otra perspectiva que, si  bien es diferente, no nos es tan ajena como se nos pretende hacer ver.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Precedentes<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y es Pitágoras (6 a.n.e.) y  toda su escuela los que nos vienen como anillo al dedo para hilar la siguiente  exposición. Y es su música de las esferas el punto de inflexión de estos tres  temas a los que antes nos referíamos. Pero previamente hemos de clarificar y  contextualizar un poco a Pitágoras y a sus seguidores. Y lo haremos a través de  cuatro fuentes clásicas: la mitología de la Grecia clásica, el Timeo de Platón,  la Metafísica de Aristóteles y algunas citas de Boecio.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En  primer lugar cabe destacar la aportación de la escuela pitagórica a la  percepción del mundo a través de la doctrina conocida como matemática. Ésta es,  en parte, responsable de gran parte de la jerarquización en nuestras actuales  percepciones. Pero lo que nos interesa verdaderamente es su relación con el  sonido ambiental. Y como sonido ambiental nos referimos aquí al contexto sonoro  general de la época en la que se fraguó esta ideología. Y, entre otras cosas,  este contexto estaba inundado de música. Pero no una música según los cánones  actuales sino una música unidimensional, unifónica. &#8220;El hecho de que la música  griega no conociese la polifonía implica que el concepto de armonía aplicado a  la música empíricamente audible (en caso de que se nos permita la violencia de  diferenciarla de la inteligible para hablar de los pitagóricos) está relacionado  con un ideal de órden y proporción de la melodía&#8221; (Roma, 1997c:6). Y esta  concepción de la musicalidad de forma unidimensional no es algo propio del  estilo de vida helénico, sino más bien algo heredado de una tradición más  antigua. Podemos detectar un gran vínculo entre música/danza y culto ya mucho  antes de la grecia presocrática, pero donde más fácil es esta detección en la  época inmediatamente anterior a los pitagóricos es en el culto a Dionisios.  Relativo a este fenómeno encontramos dos citas en las Bacantes de Eurípides:</span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span class="textocursiva1"><span style="font-size:9pt;"> &#8220;Pronto toda esta tierra danzará</span></span><em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="textocursiva1">y todo aquel que en la danza participe</span><br />
<span class="textocursiva1">será el propio Baco</span><br />
<span class="textocursiva1">¡Al monte, al monte, en donde aguarda</span><br />
<span class="textocursiva1">la turba femenina</span><br />
<span class="textocursiva1">de la lanzadera y el telar apartada</span><br />
<span class="textocursiva1">por el agijón de Dioniso!&#8221;</span><br />
<span class="textocursiva1">&#8212;</span><br />
<span class="textocursiva1">&#8220;Feliz aquel que conociendo</span><br />
<span class="textocursiva1">los misterios de los dioses, su vida purifica</span><br />
<span class="textocursiva1">y en los montes, de los santos ritos báquicos,</span><br />
<span class="textocursiva1">en santas lustraciones,</span><br />
<span class="textocursiva1">su alma participa.&#8221;</span></span></em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"></p>
<p><span class="texto1">(ambas extraidas de Roma, 1997c:1 y 2, respectivamente)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Aparte de lo puramente anecdótico, estas citas nos revelan la existencia de un  culto lúdico y extático a Dionisios. Y en estas ceremonias sagradas la música  juega un papel fundamental de conductor de sensaciones catárquicas.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La mitología clásica  atribuye un mitos diferenciales para el sonido musical y el no musical. El  origen de la música en tanto emoción subjetiva es un logro de Palas Atenea.  Diosa griega de la sabiduría prudente, de las artes y las letras y defensora de  las leyes y del estado, ha sido identificada con la diosa romana Minerva, diosa  de la sabiduría, la prudencia, las artes y la música. Pero es Hermes el  encargado de descubrir las propiedades sonoras de los objetos. Dice la leyenda  que Hermes, todavía recién nacido, salió de su cuna y se dirigió a Tesalia,  donde su hermano Apolo cuidaba unos rebaños. Como éste estaba distraído, Hermes  le robó parte del ganado y lo escondió en unas cavernas borrando las huellas con  unas ramas que colgó de sus colas. Cuando volvió a su cueva encontró una tortuga  y con su concha se fabricó una lira. Mientras tanto Apolo se enteró del robo y  de su autor y fue tras él. Pero resultó que al llegar al monte Cileno (donde se  encontraba Hermes) escuchó los acordes que salían de la lira de éste. Acto  seguido se congració con su hermano y le cambió el ganado por el instrumento.  También se le atribuye la invención de la flauta de Pan (deidad que, por otra  parte, tiende a ser vinculado con el mito dionisíaco). Entre muchas  atribuciones, Hermes es psicopompo (encargado de guiar a las almas hasta el  Hades), patrón de los oradores, inventor del alfabeto, de las pesas y las  medidas. Hay quien lo relaciona con el Hermes Trismegisto egipcio (también  conocido como Toth), padre de muchas tradiciones esotéricas y ocultistas. Aquí  encontramos, de nuevo, una relación entre sonido, matemática y astronomía.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero es Aristóteles el  que nos brinda una de las descripciones más clarificadoras que hemos podido  encontrar:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Los llamados  pitagóricos, los primeros en ocuparse de las matemáticas, las hicieron avanzar  y, nutridos con ellas, creyeron que sus principios eran los principios de todos  los seres puesto que las demás cosas parecían asemejarse en toda su naturaleza a  los números, y los números eran lo primero de toda naturaleza, supusieron que  los elementos de los números eran los elementos de todos los seres y que todo el  cielo era armonía y número&#8221; (Aristóteles, Metafísica, A5, 958b 23, citado por  Roma, 1997c:7).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Siguiendo el hilo que  Gerard Roma propone en su análisis sobre la catarsis órfico-pitagórica: &#8220;Es muy  probable que los pitagóricos fuesen los primeros en desarrollar las matemáticas  como disciplina autonoma o, por lo menos, netamente teórica, en relación a las  tradiciones técnicas y míticas de Egipto y Babilonia de las que provenía gran  parte del contenido de sus creencias. Pero este desarrollo no se puede separa  del resto del &#8220;sistema,&#8221; en especial de la identificación del número con la  naturaleza física del mundo. Esta idea central de la doctrina pitagórica, en la  que, por otro lado, tampoco se puede separar lo que ahora llamaríamos  componentes &#8220;místico-religiosos&#8221; y &#8220;propiamente científicos,&#8221; ha resultado  siempre extraña e incomprensible para el pensamiento posterior, generando,  siempre a través de la exégesis aristotélica de la metafísica, diversas  interpretaciones: los números representan o se parecen a la realidad/las cosas,  los números son las cosas, los números son los elementos de las cosas, etc.&#8221;  (Roma, 1997c:7)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Esta relación que antes  podíamos entrever en la sociedad maya, se plasma en los pitagóricos, que unen el  estudio matemático con el estudio de los intervalos musicales y de la  astronomía. Siguiendo con el razonamiento de este autor: &#8220;La idea es que de la  posibilidad de aplicar las matemáticas a la teoría musical se deduce la  posibilidad de aplicarlas a toda la naturaleza, identificándola místicamente con  el número y resultando la concepción de un universo perfectamente ordenado, un  cosmos en el que tod funciona armmónicamente, perfectamente proporcionado. Y el  paradigma de este orden son las revoluciones circulares de los astros.&#8221; (Roma,  1997c:7)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y esto nos lleva  directamente al tema de la música de las esferas. Y es, una vez más, Aristóteles  el testimonio más claro y fiable en su Tratado del cielo:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Así que, tratándose del  sol y la luna y las estrellas, y siendo tan grande su número y tamaño y a la  enorme velocidad a la que se mueven, es imposible que no produzcan un ruido de  una intensidad extraordinaria. Sobre esta hipótesis y sobre la de que las  velocidades de las estrellas, de acuerdo con sus distancias, se hallan entre sí  las proporciones de las escalas musicales, firman que resulta armonioso el  sonido de las estrellas en su sonido circular. Y como parecería ilógico que no  oigamos tal sonido, afirman que la causa de ello es que tal sonido existe ya  desde que nacemos, de suerte que no es discernible con respecto a su contrario,  el silencio.&#8221; (citado por Roma, 1997c:8)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A decir verdad, no parece  tan descabellada la hipótesis que Aristóteles atribuye a la escuela pitagórica,  a saber, que las escalas musicales existentes en nuestro planeta se hayan  originado sobre un sonido base, que bien podría ser esta música interplanetaria  o, mismamente, el sonido de nuestro planeta al girar.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Tal y como se afirma en  el ensayo antes citado, el tema de la música de las esferas es un tema  fronterizo entre la teoría del conocimiento y la estética. Parte de un momento  en el que se descubren las posibilidades de la racionalización del universo. Y  es esta visión matemática que inaugura la escuela pitagórica la que canaliza  esta posibilidad a través de esta visión racionalizante del entorno sonoro. La  teoría musical es, de hecho, una racionalización matemática de la naturaleza del  entorno sonoro. La identificación de cosa con número, la abstracción de la nota,  la oposición entre consonancia y disonancia, todo ello parte de un punto de  vista matemático fraguado en el seno de una secta que purificaba su cuerpo a  través de la gimnasia y su mente a través de la música.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El concepto de armonía o  de funcionamiento armonioso (en parte relacionado con lo que hoy llamamos  funcionamiento normal) parte entonces un largo recorrido que llegará hasta  nuestros días. La teoría musical empieza con los pitagóricos, pero los conceptos  de consonancia y armonía (sumfoniai, armonia) ya se utilizaban en la práctica  desde mucho antes.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El &#8220;logro&#8221; de los  pitagóricos fue, en resumen, la reducción de objetos cualitativos a cantidades a  través de la plasmación matemática del sonido. Pero esta reducción, y aquí viene  lo importante, se vuelve todavía más interesante en cuanto supone una  materialidad (en este caso el sonido) y una espiritualidad (la interpretación  matemática del mismo).</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">La imagen que los pitagóricos tienen del cosmos participa  de una dinámica similar a los móviles de diseño que se exponen en muchas tiendas  de todo a cien: el cosmos se mantiene unido y en funcionamiento normal gracias a  algún tipo de truco magnético (Roma, 1997c:6 y 1997a:1). Esta dinámica es  perfectamente observable en el Timeo de Platón, que es la otra versión con la  que contamos. El caso es que Platón asume de tal manera la visión pitagórica del  mundo que nos presenta un universo perfectamente ordenado y jerarquizado. La  visión de este autor asume los preceptos pitagóricos hasta el límite de  identificar al número con el númen: el Demiurgo, el arquitecto y ordenador del  mundo. De esta forma contrapone Platón dos conceptos venidos de la mitología de  su tiempo: la musica de las esferas vs. Las emociones.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Desarrollos posteriores<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De este modo, la historia  sigue su inexorable curso mientras que intelectuales y eruditos siguen con su  labor investigadora. Así, podemos observar como los componentes  &#8220;místico-religiosos&#8221; se van separando de los &#8220;netamente científicos,&#8221; y  asistimos al nacimiento de la incipiente &#8220;ciencia moderna.&#8221; Pero la preocupación  por el medio ambiente sonoro no se queda en la Grecia clásica sino que pervive y  se bifurca de forma insospechada. A partir de este nacimiento podemos comprobar  como esta preocupación toma dos caminos. Por un lado, las investigaciones  matemático-astrológicas sobre la música de las esferas. Por otro, la composición  musical.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Desde Platón son muchos los eruditos que han tratado el tema de la música de las  esferas, entre ellos Plimeo, Cicerón o Ptolomeo. Cada uno plantea su propia  visión del asunto, pero el esquema general es, casi siempre el mismo. En lineas  generales, se identifica la órbita de cada planeta del Sistema Solar con una  esfera. El tono del sonido de cada una depende de la distancia de las órbitas de  los planetas y a cada esfera le corresponde la nota de una escala musical.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Entre los estudiosos inmediatamente posteriores a la Grecia clásica destaca  Ancius Manlius Torquatus Severinus Boetius, también conocido como Boecio  (480-524 a.n.e.). En un intento de taxonomía musical, este estudioso de la Roma  tardía autor de, entre otros, los varios volúmenes de De Aritmetica, diferencia  entre 3 tipos de manifestaciones musicales: la música vocal, la música  instrumental y la música de las esferas. Es importante señalar que para este  filósofo y para todos los anteriores el punto de partida es el sonido musical  bajo cánones armónicos y no el evento sonoro propiamente dicho. Respecto a la  sonoridad de los cuerpos celestes, se pregunta Boecio: «¿Cómo podría realmente  trasladarse de forma silenciosa en su derrotero el veloz mecanismo del cielo? Y  a pesar de que este sonido no llega a nuestros oídos (…) el movimiento  extremadamente rápido de tan grandes cuerpos simultáneamente no podría ser sin  sonido, en especial porque las sendas de las estrellas están combinadas por una  adaptación tan natural que nada más igualmente compacto o ruido puede ser  imaginado. Puesto que algunas nacen más altas y otras más bajas y todas giran  con el preciso impulso, resulta que en este celestial desplazamiento no puede  haber fallas que provengan de sus diferentes desigualdades y del orden de  modulación establecido» (citado por Schafer, 1969:52). La perspectiva de Boecio  aquí nos muestra una idealización de lo natural como sometido a unas leyes  físicas y, por tanto, rebosante de actividad sonora. Es la herencia de Pitágoras  lo que aquí destaca. Para Boecio lo sonoro es una cualidad definitoria de lo  natural y de su percepción.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  doctrina de la música de las esfera viaja así desde la Grecia y Roma clásicas a  Europa. La máxima expresión empírica de ésta la podemos encontrar en la  arquitectura de las grandes abadías y catedrales, diseñadas conscientemente de  acuerdo con las proporciones de la armonía musical y geométrica.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Los  ideales de la armonía pitagórica inspiraron también a Nicolás Copérnico  (1473-1543). Este astrónomo pristino pasó la mayor parte de su vida en la ciudad  de Frauenburg en Prusia llevando a cabo labores administrativas y volcado en la  observación de la armonía cósmica. Profundamente enraizado en creencias  religiosas y verdades pitagóricas, se vio profundamente ofendido por lo que la  matemática del sistema de Ptolomeo ofrecía en cuanto a proporciones. Pronto se  dio cuenta de la belleza y elegancia del sistema heliocéntrico y de como el  movimiento de los astros podía ser expuesto a través de una geometría que no  sólo era elegante, sino que además ensalzaba la gloria del creador.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero es con Johannes  Kepler (nacido en 1572) cuando sobrevendría una revolución tan importante, o  casi, como la que supuso la visión pitagórica. En una época en que astrología y  astronomía, en sus sentidos actuales, eran la misma cosa, Kepler supuso un revés  para esta incipiente disciplina. Apólogo de las ideas de Copérnico y del sistema  astronómico de Ptolomeo, bebiendo de fuentes protestantes, Kepler descubre  tempranamente una sutil relación entre los diámetros de las órbitas de los  planetas y sus distancias respecto al Sol. Relación que se plasmará en su  Misterium Cosmographicum en el 1596. A partir de aquí intenta en repetidas  ocasiones reformular las leyes del movimiento de los planetas. Sus logros en  este sentido son tres. Por un lado desmiente la hipótesis de las órbitas  circulares para pasar a afirmar que son elípticas. Esto supone un fuerte impacto  entre los astrónomos de la época que comprendían el círculo como perfección  armónica del cosmos. Por otro lado afirma que la velocidad de los planetas no es  uniforme, sino variable. Y, por último, relaciona la distancia de las planetas  al Sol con el tiempo que tardan en describir sus órbitas. Así, Kepler reconcilia  en su Harmonia Mundi (1609) el concepto pitagórico de armonía universal con el  sistema heliocéntrico imperante en la época y sienta las bases para la  formulación de las leyes generales de la gravitación universal de Newton. </span> </span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">Sin embargo, la visión de Kepler de la música de las esfera  está basada en la pura medición astronómica. Los astrónomos actuales no dejan de  sorprenderse ante la increible precisión de estas mediciones. Después de su  muerte, sus seguidores y pupilos llevaron mucho más allá sus descubrimientos.  &#8220;La música de las esferas es algo más que intuición poética. La dinámica del  Sistema Solar, divisada en primer lugar por el genio matemático de Kepler, está  directamente relacionada con las leyes de la armonía musical&#8221; (Plant).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">La máquina<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A partir de aquí, la  investigación en cuanto a los sonidos del medio ambiente humano se diluye en los  anales de la composición musical. Autores como Haendel, Hadyn o Vivaldi (y todo  lo que se ha dado en llamar música descriptiva) se interesan de forma acentuada  por la reinterpretación musical de eventos sonoros hallados en la naturaleza no  humana. Pero no será hasta la primera década del siglo 20, con el advenimiento y  puesta en marcha de la industrialización, cuando comience la incorporación de  sonidos producidos por ingenios humanos. La era del maquinismo revolucionará  paulatinamente la composición musical en cuanto a formas de trabajo y  producción. Será en Italia a principios del siglo 20 cuando se lleve a cabo una  de las más grandes revoluciones en cuanto a percepción y musicalización de los  sonidos del medio ambiente. Serán los autodenominados integrantes del movimiento  futurista los que emprenderán esta empresa. Y nos resultan interesantes tanto  por su reflexión teórica como por sus manifestaciones musicales.</span></span></p>
<p><span class="textocursiva1"><span style="font-size:9pt;">«Un paisaje oído.</span></span><em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="textocursiva1">El silbido del mirlo celoso del chisporroteo del  fuego termina por apagar el murmullo del agua.</span><br />
<span class="textocursiva1">10 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">8 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">5 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">19 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">25 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">35 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">6 segundos de silbido de mirlo. » </span><br />
</span></em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">(Marinetti, citado por Iges en la web del CCCB)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Dentro de esta corriente  destacan personajes como Marinetti, Piatti o el que nos ocupará por ser el que  verbaliza la cuestión: L. Russolo, pintor y músico futurista italiano de  principios de siglo, será el que llevará a la práctica y capitaneará esta  revolución sonora. En sus palabras: </span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«Permitidnos cruzar una  gran capital moderna prestando más atención a nuestros oídos que a nuestros ojos  y disfrutaremos distinguiendo el fluir del agua, el aire y el gas en circulando  a través de tuberías metálicas, los bramidos ruidosos que respiran y laten, la  palpitación de las olas, el ir y venir de los pistones, el aullido de los  engranajes mecánicos, el estallido del tren en sus raíles, la explosión del  látigo (…). Disfrutamos creando orquestaciones mentales de explosiones  metálicas, de puertas cerrándose violentamente, del rumor y agitación de las  masas, de la variedad de timbres de estaciones, vías de tren, forjas de hierro,  trabajos de impresión, centrales eléctricas y metros suburbanos» (Russolo,  1913).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es este italiano  visionario el que por primera vez vislumbra y explicita el cambio que ha  supuesto la maquinización de las estructuras productivas en el entorno sonoro de  la especie humana. Mediante instrumentos como el Intonorumori (1913), el  Rumorarmonio (1922) o el Piano Enarmónico (1931) crea Russolo una música que  jugará un papel revolucionario en la incorporación del ruido y del sonido  ambiental en la música moderna. Asimismo, sus producciones musicales y devaneos  teóricos fueron fuente de inspiración para compositores posteriores.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El vínculo que une a  Russolo con la música de su época es ese romanticismo terapéutico-religioso del  que hacen gala sus creaciones. Entre sus logros cabe destacar la abstracción a  la teoría musical dominante: la ausencia de timbre en la notación musical y el  particularismo de la escala cromática.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En el fondo, lo que  subyace a este tipo de reformulaciones (y nos referimos tanto la música  descriptiva como a los devaneos futuristas) es &#8220;la impenetrable fractura entre  los mundos y estructuras musicales y los &#8220;reales.&#8221; Eso que hace que la estética  musical siempre haya tenido un sentimiento de ansiedad, la de saber que lo que  es substancial se le escapa. (&#8230;) No resulta extraño, así, ver como se repiten  en la cultura de la música de baile electrónica las actitudes estéticas e  ideológicas de los futuristas: apología de la máquina, de la velocidad, de la  violencia, del progreso y hasta una cierta pretensión de vanguardismo&#8221; (Roma,  1997b:1, 3).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Teoría y práctica de la experimentación sonora<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Antes de entrar en materia,  habremos de prestarle unas líneas a un individuo sin cuya esencial aportación no  viviríamos en el mundo en el que vivimos. Se trata de Thomas Alva Edison  (1847-1931), inventor del fonógrafo y la bombilla, entre otras cosas, y  verdadero descubridor del trabajo en cadena (hazaña que suele ser imputada a  Henry Ford). Ciertamente, la relación de Edison con el tema que tratamos es algo  puramente referencial, por lo que trataremos de no extendernos demasiado. Al  inventar y patentar en 1878 el fonógrafo o máquina parlante, Edison desencadena  una de las mayores revoluciones de la historia sonora de la humanidad. El  fonógrafo supone la posibilidad no sólo de grabar cualquier sonido de cualquier  naturaleza, sino también la de reproducirlo en cualquier ambiente. Esto que  ahora nos puede parecer irrisorio (sólo tenemos que mirar por una ventana  cualquiera para observar cientos de personas con radiocassettes portátiles)  supuso un giro sustancial. El fonógrafo fue presentado en sociedad mediante esta  nota de prensa, redactada por su mismo creador: «este instrumento sin lengua ni  dientes imita los tonos que usted emite, habla con su misma voz, pronuncia sus  mismas palabras y, siglos después de que usted se haya convertido en polvo, será  capaz de reproducir cada pensamiento ocioso, cada tierna fantasía, cada vana  palabra que usted haya decidido susurrar ante el delgado diafragma metálico»  (Nubla y Nicolai, servicio de publicaciones del CCCB). Gracias a él, el cine  incorpora el sonido a sus producciones. El fonógrafo supone en sí mismo dos  revoluciones en el mundo del arte: «En primer lugar, porque ya no será  indispensable la presencia física del oyente en el lugar donde se celebra un  concierto como condición indispensable para poder escucharlo. En segundo lugar,  porque producirá en poco tiempo unos efectos insospechados en los mundos de la  composición musical, dado que se crearán músicas compuestas exclusivamente para  ser escuchadas en disco, que no podrán ser ejecutadas en directo» (Nubla y  Nicolai, servicio de publicaciones del CCCB). </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y,  de repente, damos un salto en el tiempo hasta mediados de siglo. Coincidiendo  con los primeros pasos y el desarrollo de la tecnología de grabación de señales  de audio, surge una nueva corriente de compositores que intentan adaptar los  sonidos ambientales a sus composiciones. Pero no de la misma forma en que  Russolo o Marinetti propelían ruidos contra un público enfervorecido, sino de  manera más sutil. Entre los asistentes a esos conciertos futuristas podemos  encontrar nombres que después se convertirían en claves en la historia de la  experimentación musical. Nombres como los de Edgar Varèse, Eric Satie, John Cage  o Pierre Schaeffer. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De  esta nueva hornada de compositores con una cierta sensibilidad al sonido  medioambiental, empezaremos por Pierre Schaeffer. Nacido en Francia en 1910,  comienza su carrera como ingeniero técnico en la Radio Televisión Francesa  (RTF). Miembro de la resistencia durante la ocupación alemana, Schaeffer  convence a los encargados de la RTF para abrir un espacio dedicado a la ciencia  de la acústica musical. El beneplácito de los altos directivos le dio acceso a  todo el material sonoro del que disponía la cadena televisiva. Tras meses de  experimentación Schaeffer descubre que puede crear bucles sonoros mediante  fonógrafos convencionales de manera que un sonido se mantuviese sonando durante  un tiempo indefinido. También descubre la posibilidad de aislar sonidos del  medio ambiente. Schaeffer, considerado por muchos el padre de la experimentación  electrónica, supone un gran paso en la historia de la creación y reproducción  sonora. Sus primeras experimentaciones pasan por la grabación y reproducción de  campanas y trenes. De esta forma consigue completar actos de composición musical  a través de procesos tecnológicos. Lo concreto de los elementos compositivos de  Schaeffer posibilitó así la independencia de las composiciones respecto a la  acción humana (las piezas tenían vida propia).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Estas experimentaciones lo llevan directamente a plantearse la naturaleza del  sonido, lo que se plasmó en la definición de objeto sonoro: el sonido básico  aislado de su contexto y examinado por sus características propias, separado de  su continuum temporal habitual. De esta forma comienza Schaeffer a estudiar los  sonidos no sólo de forma más amplia que hasta el momento, sino también a través  de variables analíticas más exactas tal y como la amplitud de onda o el tipo de  filtro. De estas investigaciones y de colaboraciones ulteriores con otros  interesados en la materia (como, por ejemplo, el músico y en la época director  de la RTF, Pierre Henry) surgen piezas como la Simphonie pour un homme seul  (sinfonía para un hombre solo). Resulta interesante esta composición por la  información sonora que nos aporta. Se trata de un seguimiento de todos los  sonidos que puede producir un ser humano. Schaeffer y Henry dividen estos  sonidos en: sonidos humanos y sonidos no humanos. Dentro de los primeros  encontramos los más cercanos al cuerpo propiamente dicho: respiración,  fragmentos vocales, balbuceos, silbidos, etc. Dentro del segundo grupo  encontramos sonidos generados por la interacción del cuerpo humano con otros  agentes: pasos, nudillos en una puerta, percusión o instrumentación orquestal.  Fisiología e intencionalidad de la mano para dar a luz a un estudio artístico  con lecturas sociales.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">John  Cage (1912-1992), compositor americano contemporáneo de Schaeffer, también trata  este tipo de problemáticas, si bien, trasciende a ellas y da un paso adelante en  cuanto a técnicas compositivas. La revolución que Cage plantea en el mundo de la  manifestación musical pasa por la ampliación del punto de vista, o mejor, del  punto de escucha y se puede resumir con una frase suya: «música es sonidos,  sonidos alrededor nuestro, así estemos dentro o fuera de las salas de concierto»  (citado por Schafer, 1969:32). Esta sencilla frase sintetiza la perspectiva  cageana de dejar de escucharse el ombligo y prestar atención al entorno total  que nos rodea. Amén de otras problemáticas, Cage trata también otros dos temas  que resultan de interés para el presente estudio: el ruido y el silencio. Sus  conclusiones pronostican la categoría analítica que es el silencio: el silencio  en la Tierra no existe, puesto que es respecto al sonido como el vacío respecto  a la física: una categoría analítica, unas condiciones ideales a priori, un  punto de partida. Esto pudo comprobarlo Cage cuando se sometió a las  inclemencias de una cabina totalmente insonorizada: allí constató que su propia  presencia ya generaba sonidos: su corazón, su sistema nervioso, su sistema  digestivo, todo era fuente de sonido, siempre había algo que produjese algún  tipo de sonido.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  definición de ruido de Cage se acerca bastante a la definición que los  estudiosos del lenguaje de la comunicación entreveían en la época: para que haya  ruido ha de haber necesariamente un mensaje, un emisor y un receptor. Ruido  sería, en términos comunicacionales, todo aquello que interfiere en el proceso  de recepción del mensaje. La nota social o culturalista viene dada desde el  momento en que los seres humanos nos vemos enculturados en ciertos principios  que nos enseñan a jerarquizar nuestra escucha. Por ello consideramos el ruido o  su percepción como algo eminentemente marcado por las relaciones entre seres  humanos. El sonido de un enjambre de abejas, así como el del tráfico rodado o el  de una catarata pueden ser considerados como agradables o ruidosos dependiendo  del contexto en el que se mueve el individuo o grupo que lleva a cabo la  taxonomización concreta. Ruido es sonido que nos han enseñado a obviar. Ruido es  cualquier señal sonora no deseada.</span></span></p>
<p><span class="tituloenlace1"><span style="font-size:11pt;">Schafer y el World  Soundscape Project</span></span><strong><span style="font-size:11pt;font-family:Arial;color:#6666cc;"><br />
</span></strong><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Aparte de  investigaciones marginales y musicalizaciones, es en los años 70 cuando el  movimiento del soundscape arranca y toma su fuerza inicial. Si utilizamos aquí  la palabra movimiento es para denotar un cierto carácter asociativo o  comunitario en torno a la creación o el análisis de este tópico. Podría decirse  que fue R. M. Schafer con su World Soundscape Project (WSP) el que incentiva el  interés por esta disciplina sonora. Es a finales de los años 60 y principios de  los 70 cuando este investigador y compositor canadiense inicia sus  consideraciones acerca del entorno sonoro. El texto que sigue a continuación  está extraído del prólogo de uno de sus libros y resume en cierta medida su  biografía:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«R. Murray Schafer es  considerado uno de los compositores más destacados del Canadá, así como una de  las figuras más interesantes de la vanguardia internacional. Nació en 1933 en  Sarnia, Ontario y estudió en el Conservatorio Real de Música de Toronto (…). En  los círculos profesionales su nombre destacó en la década de los 50 cuando, con  otros jóvenes colegas, organizó en el conservatorio un concierto de nuevas  composiciones. (…) Durante estos años Schafer desarrolló su enfoque renovador de  la educación musical y trabajó sobre el material básico que condujo a sus  publicaciones de avanzada: El compositor en el aula, Limpieza de oídos, El nuevo  paisaje sonoro, Cuando las palabras cantan y El rinoceronte en el aula. Una de  las preocupaciones de Schafer durante la década de los 70 fue el World  Soundscape Project (proyecto de paisaje sonoro mundial), el cual, brevemente  explicado, consistiría en un conjunto de estudios sobre el medio sonoro y su  relación con el hombre. El proyecto tiende a una revisión de la legislación  sobre ruidos, así como también al estudio de distintos modelos de diseño  acústico controlado» (Hemsy de Gaiza en Schafer, 1969: 6).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En palabras de Ivars  Peterson, el proyecto inicial de Schafer (inicialmente llamado WSP pero que  después se convertiría en el World Forum for Acoustic Ecology, WFAE) intentaba  «documentarse y elucidar las relaciones entre la gente y el entorno acústico en  el que viven. Prestaba especial atención a lo que ocurría cuando estos sonidos  cambiaban, como pasó con la industrialización de la sociedad o, más  recientemente, con el advenimiento de la era de la información.» (Peterson,  WFAE). En este intento de investigar la incidencia del sonido ambiental en el  comportamiento humano a través del cambio de aquel, Schafer publica en 1977 su  The Tunning of the World (algo así como La sintonización del mundo) como resumen  de sus investigaciones hasta el momento. Se trata de un manual interesante que  abarca muchas y muy diferentes cuestiones relacionadas con los paisajes sonoros  (término acuñado por el propio Schafer). En él aparecen temas como la evolución  del entorno sonoro humano en términos ideales: el paisaje sonoro natural  (sonidos del agua, del viento, sinfonías pajariles, sonidos de insectos o de  criaturas acuáticas, etc.), el paisaje sonoro rural, la derivación hacia las  ciudades, el paisaje sonoro de la revolución industrial o de la revolución que  supuso la introducción de la electricidad. También trata aspectos relativos a la  percepción en la especie humana (morfología, notación o simbolismo del paisaje  sonoro). Además del término paisaje sonoro, introduce algunos conceptos  interesantes en aras del análisis en curso. Uno de ellos es la aplicación de la  noción musical de nota dominante (o keynote en el inglés original) al entorno  sonoro humano. «Las notas dominantes de un paisaje sonoro son las creadas por su  geografía y clima (…). Muchos de estos sonidos pueden poseer significados  arquetípicos, es decir, pueden haber sido impresos tan profundamente en la gente  que está habituada a ellos que la vida sin los mismos sería percibida como algo  pobre y carente de distinción» (Schaeffer, 1977:10). Si bien esta idea resulta  interesante en cuanto a la adecuación de los grupos humanos a su medio ambiente  sonoro, peca en cierta medida de ingenuidad. Es aquí donde se nota la poca  preparación social de Schafer, instruido en materias musicales de forma  académica y en cuestiones sociales de forma autodidacta.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Otro término interesante  introducido por Schafer sería el de soundmark o marca sonora. Este «se refiere a  un sonido comunitario, que es único o posee cualidades que lo hacen especial  cuando es percibido por la gente que vive en dicha comunidad» (Schaeffer,  1977:10).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En general el trabajo de  Schafer y de sus discípulos no es nada desdeñable. En cierta medida el problema  de este autor, por sí solo y, junto a Barry Truax (del que nos ocuparemos más  adelante) como mentor de la WFAE, es su marcado carácter moralista (qué se puede  esperar de alguien que titula un libro Limpieza de oídos). Para Schafer existen  sonidos a conservar y sonidos que carecen de importancia, es más, sonidos  insalubres (sic) que deben ser condenados al ostracismo y la extinción forzosa.  En palabras de José Iges: «en último término, la utópica empresa del compositor  canadiense es la de ordenar el entorno sonoro, apelando en el fondo a una  ecología sonora. Pero con un trasfondo estético, que es el que sus seguidores  –investigadores del entorno acústico y compositores a partir de sus sonidos– han  aplicado en sus obras específicas.»</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">Schafer segrega los sonidos introducidos desde la época  industrial más primitiva y los condena. Diferencia entre paisajes sonoros de  alta y de baja fidelidad, siendo estos últimos los peores y más insanos de  todos. «Un sistema de alta fidelidad es aquel que posee una distancia favorable  entre señal y ruido. El paisaje sonoro de alta fidelidad es aquel en el que los  sonidos discretos pueden ser percibidos de forma clara gracias al bajo nivel de  ruido ambiental. Generalmente la fidelidad del campo es más alta que la de la  ciudad; la de la noche más que la del día; la del pasado más que la del  presente» (Schafer, 1977:43). Toda una declaración de principios.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Sin embargo «en un  paisaje sonoro de baja fidelidad las señales acústicas individuales se ven  oscurecidas por una sobrepoblación de sonidos (…). La perspectiva se pierde. En  una esquina de una calle de una ciudad moderna no existe la distancia; sólo hay  presencia» (Schafer, 1977:43).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es esta mezcla de valores  estéticos y su plasmación sobre aspectos de una supuesta higiene sonora la que  desvaloriza en cierta medida las aportaciones de Schafer y de sus seguidores.  Como hemos advertido en puntos anteriores, la base estética que sirve a Schafer  como punto de partida es el rechazo de lo que él denomina esquizofonía, pero que  otros han dado en llamar acustimática o «la ruptura de la conexión causa-efecto  entre las fuentes de los sonidos y estos. » (López, 1999). Si a esto le sumamos  la ilustrada oposición entre cultura y naturaleza tenemos a un resplandeciente e  inocuo Schafer. Para el colectivo de melancólicos que este autor abandera, todo  tiempo pasado fue mejor, en términos sonoros. En cierto modo tratan de  reproducir un medio ambiente sonoro que no respeta las aportaciones  individuales. Intentan retomar unas raíces sonoras imaginarias y fabricadas por  ellos mismos. Claro que esta dialéctica se ha ido refinando con el paso de los  años.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Más interesante que  Schafer, o menos inocente que éste, es Barry Truax. En su libro Acoustic  Communication Truax critica abiertamente tanto a las disciplinas que se han  venido ocupando de algún aspecto del sonido como a las subdisciplinas de las  ciencias sociales que versan sobre la comunicación en su sentido más amplio. Y  su razón fundamental es que todos estos córpus teóricos ignoran el paisaje  (landscape o soundscape) como un todo. Especial crítica le merece la  arquitectura acústica porque &#8220;parece atrapada en la complejidad de situaciones  ideales como espacios para el habla o transmisiones musicales. Le es difícil  considerar situaciones menos controlables en las que los criterios cualitativos  no cuadran con los cuantitativos. (&#8230;) sigue teniendo que ver con temas de  estilo musical, análisis de artefactos, trabajos de arte abstracto cuya  existencia es concebida como independiente del contexto cultural y mediante  modelos analíticos que asumen a un oyente ideal que poco tiene que ver con la  realidad, dado el impacto del ruido, del consumo de masas y del consumo sonoro.&#8221;  (Truax, 1993)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Su teoría sobre la  acústica comunicacional resume las investigaciones al respecto en un simple  diagrama lineal que incluye &#8220;fuente-medio-cerebro.&#8221; Cada disciplina que critica  se situa en uno de los dos extremos de la cadena. Sin embargo, su teoría se  situa en el justo medio. Mejor dejémos que se explique por sí mismo.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;La teoría de la  comunicación acústica substituye información por energía o señal como &#8220;unidad&#8221;  básica de su modelo. Por tanto, desde que la información es resultado de la  actividad cognitiva, la escucha se situa en el centro del proceso (&#8230;). El  modelo de transporte lineal de señales, sin embargo, se ve substituido por una  noción del sonido como mediador de la relación entre oyente y medio ambiente, en  el que la dirección de la influencia puede proceder de ambas direcciones. Esto  quiere decir que la situación comunicacional puede verse modificada tanto por un  cambio en el medio ambiente físico o por un cambio en los hábitos perceptivos  del oyente. (&#8230;) La noción de contexto es central (&#8230;) en el sentido en que la  información sonora depende tanto de la naturaleza del sonido como de su  contexto&#8221; (Truax, 1993).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Ecologismo sonoro<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Con relación a este  movimiento del soundscape encontramos más autores interesantes como Maria Anna  Harley, José Carles e Isabel López Barrio, Hildegard Westerkamp, Wreford Miller  o el antes citado Ivars Peterson. Éste último es un firme seguidor de la  tradición schaferiana. En los artículos que de él hemos podido localizar pone de  manifiesto la estacionalidad del entrono sonoro, tanto natural como humano.  Especialmente preocupado por las políticas mundiales de reducción de la polución  sonora, alaba el trabajo de su mentor y utiliza datos provenientes del mundo de  la acústica o del sonido comercial. Se define como ecologista sonoro y se siente  deudor intelectual de uno de los fundadores del WFAE, Barry Truax, al que cita  para poner de manifiesto el papel de estos ecologistas sonoros:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«Más  allá de la lucha contra la polución sonora, la tarea de los ecologistas sonoros  es el diseño de entornos sonoros saludables y atractivos (…). La continua  sensibilización de los oídos, la planificación creativa de ciudades, la acción  legislativa (regulaciones para la reducción del ruido medioambiental), el diseño  de parques acústicos y la preservación de sonidos valiosos del pasado y el  presente pudieran estar entre estos fines» (Peterson, WFAE).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  ecología sonora o eco-musicología a la que hacen referencia tanto Truax como  Peterson procede directamente de la filosofía ecológica o el nuevo ecologismo de  los años 90. De algún modo se trata de despedir al posmodernismo e inaugurar una  nueva perspectiva para la investigación científica. Todo ello aparece  convenientemente resumido en el artículo que Maria Anna Harley presenta en el  Soundscape Newsletter bajo el título «Notes on Music Ecology as a new Research  Paradigm.» En este afirma que este tipo de estudios «intentan contextualizar la  música como sonido y relacionar los materiales sonoros musicales a otras  realidades sonoras, tanto naturales –de los mundos orgánicos e inorgánicos no  humanos- como tecnológicamente creados» (Harley, WFAE). Algo que, por otro lado,  lleva años haciendo la sociología de la música. La eco-musicología se define a  sí misma como más abierta que la musicología tradicional o que la  etnomusicología, debido a que centra su atención en los fenómenos acústicos de  un sonido, en su existencia, producción e interacción con los entramados  culturales; aunque también presta atención a la conexión simbólica y cognitiva  de la música con el medio ambiente.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">A pesar de ser deudora de Schafer y de arrastrar toda su  carga estética y moral, esta eco-musicología se nos aparece como prometedora en  el sentido en que elimina las barreras entre entornos humanos y no humanos,  trascendiendo en cierta medida a la oposición entre cultura y naturaleza y  partiendo de una visión un tanto más holística. Partiendo de la definición de  Schafer de paisaje sonoro como campo de interacciones, este ecologismo sonoro  enfatiza las relaciones entre música y medio ambiente, aunque no logre  desprenderse del todo de esta clásica oposición. En palabras de Harley:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«En  el centro del campo se halla un ser humano que vive, que oye y que define su  espacio y su entorno de audición a través de decisiones y actos de atención  directa, de producción o de percepción sonora» (Harley, WFAE).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Hildegard Westerkamp lleva a cabo una investigación sobre la diferencia de las  percepciones sonoras humanas según patrones sexuales. Resulta interesante aunque  de lo más dudoso. En cierto momento de su investigación cita al psicólogo Carl  Jung para discriminar entre el &#8220;lado masculino&#8221; y el &#8220;lado femenino&#8221; de la  percepción e identifica cada uno con el anima femenina y el animus masculino.  Pero nadie mejor que Westerkamp para explicarlo:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Así como el anima se  convierte en el Eros de la consciencia a través de la integración, el animus  hace lo propio con el logos; y del mismo modo que el anima se relaciona con la  consciencia masculina, el animus proporciona a la femenina capacidad de  reflexión, deliberación y auto-conocimiento.&#8221; (Westerkamp, 1995)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A decir verdad, estas  aseveraciones hablan por sí mismas. Resulta un razonamiento bastante frágil que,  en nuestra opinión, no hace más que profundizar en las ya de por sí complicadas  relaciones sociales entre ambos sexos. Un poco más adelante pone de relieve la  relatividad en la percepción sonora, primero, a través de las diferencias en  cuanto a composición y propiedades acústicas del oído externo. Segundo, a través  de la prolongación de este oído en su vertiente interna y todo lo relacionado  con la variabilidad física y fisiológica entre los cuerpos humanos. Y, tercero,  a través de los diferentes estados de ánimo del oyente, que pueden influir en la  percepción de muchas maneras. Una vez expuestas los diversos factores que pueden  alterar o modificar esta percepción sonora de la que estamos hablando, no parece  demasiado concreto el intentar generalizar y ampliarlas a un hecho social como  es la diferencia entre hombres y mujeres. De acuerdo con que existe un sustrato  biológico que es susceptible de ser diferencial en cuanto a percepción, pero  este sustrato no es susceptible de ser aplicado a categorías sociales. Es decir,  la variabilidad que representan las fisiologías propias de cada cuerpo humano  deberían ser suficientes para establecer esta percepción diferencial: una  diferencia en cuanto individuos y no en cuanto taxonomías sociales (si la idea  es abstraerse lo máximo posible).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">El silencio: ¿la ausencia de entorno sonoro?<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El siguiente autor de la  escuela schaferiana merece mención especial y un apartado para él solo. Se trata  de Wreford Miller y el tema en cuestión está muy relacionado con el que nos  ocupa en estos momentos. Hablamos de sonido ambiental, por lo que debemos  contemplar la posibilidad &#8220;opuesta:&#8221; la ausencia de sonido. Pero ¿es el silencio  la ausencia de sonido? Según este autor la definición de silencio es relativa al  contexto o, más bien, al medio alque se aplique. &#8220;Debemos considerar al silencio  como la raiz de partida del paisaje sonoro, como condición que nos permite  discernir el sonido. Cualquier paisaje sonoro ubica al oyente en el centro y,  así, invoca el vasto complejo de relaciones del medio ambiente acústico que  acontece en la comunicación, en lugar de abstraer el &#8220;silencio sonoro&#8221; como  fenómeno sin relación&#8221; (Miller, 1993:1).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Alumno aventajado de Barry Truax en la Simon Fraser University, Miller inaugura  con estas palabras una tesis doctoral que responde al nombre de &#8220;El silencio en  el paisaje sonoro contemporaneo.&#8221; A lo largo de casi cien páginas critica a un  sinúmero de autores que han abordado el tema del silencio porque se refieren a  él como ideal humano. Esto, según el propio miller, refiere a su vez al &#8220;sueño  positivista de experiencia ordenada &#8221; (que, habiendo leido lo escrito hasta el  momento, podemos entrever de dónde surge) y &#8220;organiza nuestro sentido de  comunicación dentro de nuestro entorno bajo la rúbrica del discurso.&#8221; (Miller,  1993:5)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Añade un punto a las hipótesis de Westerkamp afirmando que la sensibilidad  humana es relativa en cuanto depende del &#8220;entramado de interrelaciones entre  conciciones acústics y psicológicas.&#8221; Hace refernecia al concepto de flatline  (algo parecido a &#8220;sonido plano&#8221;) y afirma que es en gran parte culpable del  decrecimiento de la sensibilidad auditiva en los humanos debido a que este tipo  de sonidos &#8220;fatigan la percepción y la adaptación.&#8221; A este respcto sigue en la  linea de Schafer al hablar de &#8220;patrones sonoros redundantes o repetitivos.&#8221;  Habría que recomendarle una buena dosis de Lamonte Young. Llega a afirmar, sin  que le falte razón, que la predicibilidad de un sonido resta sensibilidad a los  oídos. Pero se olvida constantemente de otorgarnos a los oyentes el beneficio de  la individuación, de la variabilidad según la persona. Los sonidos redundantes o  planos, para Miller, destruyen la fidelidad acústica ya que contienen  diferencias demasiado pequeñas para ser relevantes para el organismo humano con  el resultado de que dificultan la comunicación, y nuestros sistemas auditivos se  adaptan a ellos. En un aire muy schaferiano, miller se erige en conocedor de  verdades universales y rebaja la sensibilidad de la especie humana a la de un  zapato o un mueble. Para él la relatividad del silencio está en función de la  cantidad de sonidos inmiscuidos en el proceso de percepción, argumento  verdaderamente aceptable. Pero situa al oyente en un papel de sufridor ante las  constantes agresiones de sonidos que no quiere escuchar. No vemos en el zumbido  de una televisión, de un ordenador encendido o de una nevera factores que  disminuyan la sensibilidad.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Entre las muchas definiciones de silencio que este autor aventura cabe destacar  las siguientes. Define sonido como ausencia de procesos comunicativos siguiendo  la teoría de la comunicación acústica y centrándose en el contexto, como propone  Truax. Define silencio como sonido ambiental en relación a la voz y a la música,  &#8220;o por lo menos éstos {los sonidos ambientales} están más cerca del silencio y  se los asocia con ellos.&#8221; Define silencio como &#8220;el espacio metafórico, el  proceso de consciencia y la tendencia física que nos permite discernir sonidos.&#8221;  (Miller, 1993:12)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;El  sonido como ausencia de sonido no existe de ningún modo (&#8230;). El silencio como  ausencia de sonido relativo a la sudibilidad y la medida si existe. (&#8230;) El  silencio existe como referencia al ambiente de un paisaje sonoro, de forma que  &#8220;tranquilo&#8221; y &#8220;silencioso&#8221; se convierten en sinónimos casi perfectos. Junto con  este movimiento del concepto desde lo puramente físico hacia la perspectiva  relacional del oyente, el &#8220;silencio&#8221; está referido a la comunicación, o mejor, a  la no comunicación, a la irrelevancia y al no mensaje. (&#8230;) Como consecuencia  de una extensión metafórica del silencio para referirse a una pausa en la  comunicación, se convierte en una condición ambigua inherente al discurso (cuyos  efectos, sin embargo, pueden no serlo tanto).&#8221; (Miller, 1993:61)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es  interesante la perspectiva que aquí se nos plantea. Recoginedo el testigo de  Truax, Miller incluye al discurso humano en todas sus formas en el entorno  sonoro. Lejos de clarificar la situación contemporanea, esta inclusión viene a  complicarla todavía más, si bien la completa. Miller refiere el silencio a la  conceptualicación humana y sondea, así, los posibles significados e &#8220;imágenes&#8221;  que nos inspira este concepto. Vincula, también, silencio con dominación y poder  en un sentido al más puro estilo de Foucault. &#8220;El silencio ha sido tácitamente  redefinido o desenfatizado en la estrategia de expansión electrónico-industrial  del capitalismo: como calidad rural, romántica o salvaje del paisaje sonoro para  verse opuesta a los sonidos del progreso, para ser empaquetada como condición de  valor de cambio, o para ser evitada como un no-estado. (&#8230;) Creo que la  dominación del paisaje sonoro es inseparable de la dominación sobre los medios  de producción, y que esta dominación tiene que ver con la marginación conceptual  del silencio&#8221; (Miller, 1993:61). Sabias palabras cuya veracidad comprobaremos  más adelante cuando hablemos de la música programada en las grandes superficies  comerciales. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En  resumen, Miller lleva a cabo un sondeo de todo lo que el silencio significa y  puede llegar a significar en la sociedad occidental contemporanea. Contempla los  procesos alrededor del &#8220;silenciamiento del silencio,&#8221; y, posiblemente con  demasiada holgura pero con pequeños brotes de humildad, reubica al silencio en  el entorno sonoro para otorgarle un papel fundamental en la jerarquización de la  percepción sonora de la especie humana contemporanea. Otro de los temas  fundamentales en la obra de este autor es el ritmo, pero es un tema que resulta  demasiado extenso para ser tratado dentro de este epígrafe, tanto por sus  propios comentarios como por las referencias de otros autores que hemos  encontrado.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Bioacústica<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Ligeramente relacionados con  estos, aunque mucho más interesantes, están los estudios sobre bioacústica. La  bioacústica es la disciplina que se ocupa de buscar la relación entre el  comportamiento de ciertos animales y los sonidos que estos producen. A caballo  entre lo que sería una lingüística humana y una acústica contextual, y  utilizando la comunicación acústica como punto de partida, la bioacústica  investiga el sonido animal en relación con la vida social y a la supervivencia  de especies animales concretas. Esta disciplina se concreta en el estudio de  fenómenos como el emparejamiento o la ubicación sonora (a partir de radares o  sónares naturales) a partir de casos de especies animales como los cetáceos, los  roedores o los cérvidos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Para  los bioacústicos resulta muy complicado el estudio de sonidos complejos  producidos por mamíferos debido, en parten a la importancia que han de  conferirle al contexto social en el que ocurren los eventos sonoros (y digo  mamíferos no porque la disciplina se centre en ellos, sino por poner un ejemplo  de organizaciones sociales un poco más complejas). Las habilidades de  comunicación y la expresión lingüística en estos casos se ven muy condicionadas  por la enculturación diferencial según los individuos (aprendizaje estándar +  experiencia individual) Al igual que ocurre con la especie humana, los mensajes  no sólo son portadores de información léxica o sintáctica, sino que también  refieren información sobre las condiciones emocionales, físicas, sociales y  contextuales en las que el animal se desenvuelve. A este respecto cabe destacar  las investigaciones sobre la capacidad de eco-localización de los murciélagos  llevadas a cabo por el Centro Interdisciplinar de Bioacústica e Investigación  Ambiental de la Universitá degli Studi di Pavia, amén de otros estudios sobre la  comunicación entre cetáceos, especialmente ballenas, y entre delfines.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Dentro de esta disciplina  se ha propuesto recientemente lo que se ha dado en llamar la hipótesis de nicho.  Esta se concentra en la diferenciación de las fuentes bióticas de los sonidos  para afirmar que «diferentes nichos auditivos se definen básicamente en términos  de bandas de frecuencia del espectro de sonido que está ocupado por diferentes  especies. (…) el interés de este planteamiento (…) radica en la intención  explícita de ampliar la bioacústica clásica de un auto-ecológico (una especie) a  una perspectiva más sistémica considerando composiciones de especies de animales  capaces de producir ruido y que se encuentran en un ecosistema equilibrado.»  (López, CCCB) Resumiendo, la hipótesis de nicho afirma que, en un ecosistema  equilibrado o &#8220;bioacústicamente consistente&#8221;, cada especie sería susceptible de  ser analizada como ocupando una banda de frecuencia concreta dentro del espectro  del sonido total de dicho ecosistema. Por todo ello, cada ecosistema acústico  conformaría una suerte de &#8220;orquesta&#8221; propia y personal que nada o muy poco  tendría que ver con el resto de ecosistemas.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Sonido y espacio urbano<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De modo similar, encontramos  correlaciones entre este tipo de análisis y el que se emplea para la etnografía  sonora de espacios urbanos, particularmente el empleado por Jean-François  Augoyard y el equipo del CRESON (Centro de investigaciones sobre el espacio  sonoro y el entorno urbano). La metodología de esta asociación ha sido descrita  como etnografía sonora o etnosongrafía de los espacios urbanos. Bastante  preocupados por la noción de ambiente, este colectivo trabaja el sonido más bien  en términos arquitectónicos en cuanto a disposición, respuesta e influencias en  la interacción humana. Una especie de bioacústica de la especie humana en  términos urbanos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> También similares, aunque quizá más concretos, son los estudios del Instituto de  Acústica de Madrid. En los últimos años, esta organización se ha dedicado a  potenciar e incentivar estudios acústicos en una vertiente más relacionada con  la ingeniería aplicada que con la ciencia social. Ejemplo de esto es el elevado  númeor de patentes en cuanto a materiales conductores que esta organización  ostenta. Cabe destacar una investigación publicada recientemente en el  Soundscape Newsletter. Bajo el título «Madrid: dimensiones acústicas en áreas  habitadas. Criterios cualitativos» el compositor José Carles y la investigadora  Isabel López Barrio han llevado a cabo una investigación sobre la identidad  sonora de ciertos lugares dentro de la villa de Madrid.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Partiendo de una crítica abierta a los estudios tradicionales sobre el entorno  acústico, estos dos estudiosos del tema demarcan dos tipos de variables para el  mapeado acústico de una zona concreta: variables físicas (el nivel de ruido) y  variables subjetivas (el nivel de molestia). «Los resultados de estos estudios  muestran que la correlación entre estas dos variables (intensidad y molestia) es  relativamente baja (&lt;0’4). Indican que la intensidad no es la única variable que  determina la reacción. Otro tipo de variables que no se han incorporado a esta  clase de estudios tienen que ver con otro tipo de influencias como el contexto  en el que se percibe el ruido y la relación afectiva o emocional con él.» Lo que  nos lleva de vuelta a las conclusiones de los estudios de bioacústica a los que  antes nos referíamos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A  partir de una hipótesis que afirma la existencia de diversos espacios y diversas  proyecciones emocionales/subjetivas/individuales en la villa de Madrid, Carles y  López Barrio intentan identificar estos lugares, situaciones y contextos que, en  opinión de los habitantes de la ciudad, posee características sonoras concretas.  En base a ello se pretende determinar la evaluación perceptual de la gente  respecto a estos espacios y comprobar si las variables que lo determinan son  físicas o de otra índole. Para el análisis se tienen en cuenta tres tipos de  variables: variables acústicas (naturaleza, tipo y características del sonido),  variables arquitectónicas (organización del espacio, morfología urbana, diseño y  usos del espacio) y variables psicosociales (modos de vida, códigos sociales de  los vecindarios, criterios culturales y estéticos en relación al medio).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Como conclusión se  exponen tres tipos de situaciones acústicas: lugares representativos (parques,  avenidas), lugares expresivos (que expresan formas concretas de experimentar la  ciudad) y lugares sensibles (que producen sentimientos de urbanidad). En  palabras de los autores: «contexto y sonido son dos variables fuertemente  interrelacionadas. El contexto define al entorno acústico y este, a su vez,  configura el espacio, cuyo carácter varía en función del sonido que haya en él.  Los significados que los sujetos adscriben a una experiencia acústica concreta  (…) dependen del lugar en el que son oídos. Los cambiantes grados de congruencia  entre lo que el oyente espera oír y lo que en realidad oye en un lugar dado,  tiene mucho que ver con la evaluación del sonido en cuestión y, por lo tanto,  con su aceptación o rechazo. (…)El resultado es que esta forma de encajar lo que  se espera y lo que acontece hacen que el entorno sonoro sea legible [bajo la  forma de texto que anticipábamos antes] en el sentido en el que los sonidos que  lo componen hablan sobre o indican el carácter real de un lugar en cuestión (…).  Los sonidos presentes en un entorno dado no sólo proveen información sino que  inducen estados emocionales (…). Los diferentes sonidos presentes en estos  fragmentos [de la vida cotidiana, utilizados para la investigación] adquieren un  significado que va más allá de sus propiedades puramente físicas. (…) acompañan  a una capacidad simbólica que representa o evoca la cultura del pueblo [en el  original en inglés village] tradicional» (López Barrio y Carles, WFAE).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Paisajes sonoros contemporáneos<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero las investigaciones  siguen adelante y es durante la década de los 80 cuando el World Soundscape  Project se transforma en el World Forum for Acoustic Ecology, dando cabida a  estudios como los que acabamos de ver. Schafer continúa con el análisis del  cambio del paisaje sonoro de Vancouver y otras ciudades canadienses que comenzó  a finales de los 70. Mientras tanto su organización crece y se comunica a través  de la revista (recientemente revisitada para ser incluida en la red) Soundscape  Newsletter.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Paralelamente a esta, investigadores de otros lugares y de  otras disciplinas exploran la vertiente más social del sonido. Entre los que  provienen del mundo de la ciencia social propiamente dicha destacan Max P.  Baumann y Jonathan Sterne. El primero utiliza un tono y una perspectiva  marcadamente psico-social. Tomando como punto de partida el hecho contrastado de  que la percepción auditiva del ser humano no sólo tiene que ver con cuestiones  fisiológicas, Baumann defiende una interpretación de esta percepción en base a  hábitos y tradiciones de audición. «Mediante hábitos determinados culturalmente,  los seres humanos se proyectan a sí mismos sobre los sonidos (…). No es el mundo  el que nos proporciona objetos a oir, sino más bien nuestro conocimiento  empírico el que crea el mundo y la forma en que oimos el ruido, la naturaleza y  la música» (Baumann, 1997). Esta separación que nos presenta hace referencia, de  alguna manera, a la jerarquización de la escucha que, en general, se da en la  especie humana.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Particularmente  preocupado por la definición de ruido como producto social, Baumann afirma que  tanto éste como la música son constructos mediante los cuales los seres humanos  filtramos, interpretamos y subordinamos de forma específica nuestro entorno a un  orden sonoro específico que nos han enseñado a percibir (Baumann, 1997:102). De  modo similar, trata de mostrar cómo es el hábito auditivo, las rutinas sonoras,  lo que nos hace percibir dicho entorno sonoro como música de acompañamiento  (Baumann, 1997:103).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Con relación a este  último término y a lo que Schafer denomina diseño acústico, encontramos los  trabajos de Jonathan Sterne. Este profesor de la Universidad de Illinois dedica  sus esfuerzos al análisis de la música programada (el hilo musical) como  elemento arquitectónico en la construcción de grandes superficies comerciales.  En un artículo extremadamente interesante publicado en el número 41 de la  revista Ethnomusicology, Sterne indaga y muestra sus conclusiones sobre el mundo  de la música programada. Por un lado se ocupa de la vertiente perceptiva (como  estamos viendo, algo fundamental en este tipo de estudios) y por otro de la  clasificación y conversión de la música en un bien comercial dispuesto a ser  consumido.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Podría opinarse que este  tipo de objeto de estudio poco tiene que ver con la investigación en desarrollo  sobre paisajes sonoros, nada más lejos de la realidad. Sterne afirma que en  estos centros comerciales la percepción de lo musical es muy semejante al  exterior de los mismos. De hecho una de sus conclusiones es que estos centros y  toda la infraestructura que llevan detrás, funcionan como espacios utópicos,  como paisajes sonoros ideales o idealizados. «Aquí [en los centros comerciales]  la experiencia musical es enteramente comprendida como escucha y los valores  culturales son atribuidos a la inmediata presencia de la música como si de un  tipo de sonido se tratase» (Sterne, 1997:24). Es este paisajismo musical  intencionado lo que aquí nos interesa. El medio ambiente de los centros  comerciales funciona como una experiencia virtual. La música programada es la  banda sonora del centro comercial del mismo modo que los sonidos del bosque o  los de la calle transitada conforman sus espacios sonoros. Esto se ve reforzado  por el hecho de que el oyente deambula entre una escucha pasiva y una activa,  como ocurre con los paisajes sonoros reales.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La música programada  responde a ciertos criterios empresariales. Los temas programados son arreglos  sinfónicos de melodías conocidas (tanto tradicionales como contemporáneas) que  utilizan mucho los arreglos de cuerda e intentan apartarse del viento, la voz o  la percusión. Son algo así como versiones anestesiantes o asépticas de melodías  sobradamente conocidas. Este tipo de composiciones y su ordenación concreta  destacan, entre otras cosas, por la relación que establecen o fuerzan a  establecer al oyente: a través de la familiaridad y la anonimidad de las  canciones se potencia el consumo, se atenúa la identidad nacional o individual y  se incrementa la identidad consumista. «Toda la música ambiental posee ciertas  características similares. Las voces y los instrumentos que los programadores  consideran abrasivos o agresivos son eliminados; ambos llaman demasiado la  atención sobre sí mismos e impedirían el carácter de segundo plano (o banda  sonora) de la música» (Sterne, 1997:29-30). El hecho de que casi toda la música  ambiental o programada provenga de fuentes similares convierte a los centros  comerciales que la programan en espacios si no iguales, muy parecidos.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La música ambiental  funciona como la banda sonora de una película: sirve para construir el espacio  visitado. Sterne discrimina entre dos tipos de espacios en los centros  comerciales: espacios intersticiales y lugares concretos (comercios  particulares). En un intento de imitar la disposición de los espacios públicos,  los gerentes de los centros comerciales idealizan su entorno. La banda sonora de  los espacios de transición es suave, tersa y está construida no para apaciguar  pero sí para no soliviantar a los transeúntes. Por oposición, cada comercio  particular programa listas de canciones en sus versiones originales (servicio  que también ofrecen las compañías que antes hemos citado). Esta confrontación  ayuda a crear y demarcar espacios acústicos y, por consiguiente, lugares y no  lugares. «Esta música de fondo más alta y agresiva que emana de las tiendas crea  una tensión con la música de los pasillos (…). A través de una delineación  acústica clara, la música crea un sentimiento de dentro y fuera» (Sterne,  1997:22). Es decir, que la música ambiental como idealización sonora de la  realidad (quizá la utopía sonora de Schafer), no sólo divide el espacio, sino  que también coordina las relaciones que los oyentes van a establecer entre las  subdivisiones de estos espacios.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Como conclusión y en  clave crítica marxista, Sterne arremete contra la música programada afirmando  que si toda la música es étnica, entonces la etnicidad de este tipo de música es  el capitalismo. En los centros comerciales el consumismo es más una imposición  antes que una opción, agravada por una construcción y distribución que genera  usos que acentúan esta conducta consumista. Los gerentes de estos centros  comerciales desean mantener ocupadas las mentes de los oyentes, haciendo que  olviden toda tensión y diferencia social. La única diferencia permitida es el  posicionamiento ante la banda sonora, que, además, no es un proceso voluntario  sino más bien forzoso. «El espacio está constantemente producido por programas  musicales; su continua presencia funciona como recordatorio al oyente. Es  factible afirmar que la música programada territorializa el centro comercial:  construye y acota el espacio acústico y se encarga de las transiciones de una  localización a otra» (Sterne, 1997:31).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A este respecto, Sterne  no es el único autor que se posiciona de esta forma ante la música programada.  De entre los que hemos tratado, Wreford Miller es el que más coincide con  Sterne. Desde su estudio del silencio Miller afirma que &#8220;el Moozak es un ejemplo  perfecto de formas sutiles de dominación tecnológica mediante la manipulación de  los silencios. A través de la mezcla de muschos estilosmusicales en un tema  dominante y su presentación como un bien deseable, esta &#8220;música de fondo&#8221;  potencia la escucha pasiva (&#8230;) y es un producto genuino de la Aldea Global. De  hecho, su presencia niega la discontinuidad de pensamiento de los consumidores&#8221;  (Miller, 1993:34).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Muy en la onda de  Schafer, no sólo critica al Moozak por alienante, sino también porque reitera  constantemente estructuras que, para él, carecen de significado. Mientras cita a  Jacques Attali viene a decir que &#8220;el silencio impuesto por la repetición es la  muerte del significado, la supresión de la diferencia&#8221; (Miller, 1993:34). En  este punto Miller cae en una contradición: parece no contemplar el fenómeno  desde un punto suficientemente alejado para el análisis. Acaso no es la  repetción una característica fundamental para la elaboración y difusión de  códigos (así como también lo es su ectremo: la experimentación).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Da la sensación, como con  el resto de Schaferianos, de que sus preferencias estéticas influyen  directamente en el resultado de sus investigaciónes. Resulta enternecedor el  espíritu romántico que los liga con la creación musical, de todos modos sería  muy cortés por su parte el dejar una porción de la percepción (esa en la que se  encuentran las preferencias estéticas) al gusto del consumidor. Es un logro  darse cuenta de lo alienada que puede llegar a estar la humanidad. El caso es  que, aun dándonos cuenta de ello puede que sea de nuestro agrado. Este es el  punto que la élite Schaferiana parece no aceptar.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Nuevas aportaciones desde la música<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Los músicos, tanto  intérpretes como compositores, en mayor o menor medida viven en el mundo real.  Esto es suficiente para que se vean afectados por los diferentes ritmos y  sonidos de la época en la que viven, tanto de manera consciente como  inconsciente. Desde finales de la década de los 70, e incluso antes, cabe  destacar muchas y muy interesantes aportaciones desde el mundo de la música. A  decir verdad, hasta el momento la incorporación o interpretación de sonidos del  entorno sonoro a composiciones musicales no es algo excesivamente novedoso.  Desde todos los géneros musicales ha habido intentonas de plasmar un mundo  sonoro en el que los compositores viven. Muchas de estas aportaciones han sido  visionarias en cuanto proféticas o adelantadas a su tiempo. Cabe destacar el  ejemplo del ilustre guitarristas Jimi Hendrix, capaz de abarcar e imitar un  amplio espectro de sonidos ambientales mediante instrumentos y filtros. En un  alarde de baja fidelidad, Hendrix es capaz de transmitir percepciones novedosas  en su momento sobre el entorno sonoro urbano o rural a través de piezas como  Crosstown Traffic o Castles made of sand.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Otro  ejemplo destacable es el neo-maquinismo musical o, como se denominó en la época,  el krautrock alemán de bandas como Kraftwerk, Can o Faust. Herederos directos de  la tradición futurista y surrealista más ruidosa, este movimiento reivindica la  vida urbana como punto de partida étnico. La identidad sonora de ciudades  industriales alemanas como Berlín o Düsseldorf se plasma en ritmos mecánicos y  recodificaciones del sonido de las fábricas modernas. Destaca esta corriente por  la incorporación de tecnología electrónica e ingeniería mecánica. Por ejemplo,  Kraftwerk en su Radioactivity realizan un estudio en profundidad de los sonidos  de la radiactividad. Para ello utilizan numerosos filtros y sonidos extraídos de  contadores geiger o de lenguaje morse. Idealizan y recodifican musicalmente el  espacio sonoro del industrialismo tardío.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Más  allá de documentalismos paisajísticos recodificados, en la actualidad nos  encontramos con numerosas iniciativas alrededor del tópico del paisaje sonoro.  Multitud de artistas actuales se sienten en deuda con la obra de los grandes  metodistas como Cage, Satie o Schaeffer. Existe otra corriente en cuanto a  composición y análisis que parte de las bases sentadas a principios de los 70  por R.M. Schafer y su World Soundscape Project. Siguiendo la distinción hecha  por autores como José Iges o Francisco López, podemos analizar estos dos  movimientos como enfrentados, ya que abogan por principios bastante alejados los  unos de los otros e identificarlos con dos exponentes reivindicados por cada  movimiento: Schaeffer y Schafer. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  primera corriente «ha planteado un trabajo con el entorno sonoro más  desprejuiciado, si se quiere, hibridándose en algunos casos con elementos  poéticos, documentales o de reportaje, y en otros desarrollando puentes sonoros  entre dos entornos naturales o urbanos» (Iges: 13). En relación a esta tendencia  encontramos firmas como la de Bill Fontana, el colectivo Ars Acústica o el  compositor Francisco López. Estos son pioneros y promueven el tratamiento  electrónico de sonidos ambientales de modo que acaben perdiendo la referencia  con el entorno del que proceden, en beneficio de los intereses del compositor.  Más cercano se nos aparece este último. «A lo largo de casi veinte años,  Francisco López ha desarrollado un impresionante mundo sonoro, totalmente  personal e iconoclasta, basado en una profunda escucha del mundo. Destruyendo  barreras entre sonidos industriales y ambientes de naturaleza salvaje,  moviéndose con pasión desde los límites de lo perceptible hasta los abismos más  profundos de intensidad sónica, proponiendo una escucha ciega, profunda,  trascendental, libre de imperativos del conocimiento y abierta a la expansión  sensorial y espiritual,» reza el prospecto de uno de sus conciertos. </span> </span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">En sus escritos, este compositor madrileño arremete contra  la demonización que Schafer lleva a cabo con el concepto de esquizofonía y que  él denomina acustimática . «La esquizofonía es una negación, o al menos una  oposición a la posibilidad de aislar propiedades sonoras de un ambiente y  usarlas –por sí mismas o en solitario- para cualquier tipo de sonido humano. (…)  Sólo puede haber una razón documentativa o comunicativa para mantener una  relación causa-objeto en el trabajo con paisajes sonoros, nunca unas artísticas  o musicales» (López, 1999:77).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Este  autor revela también el problema del rodaje sonoro, esta vez aplicado al paisaje  sonoro como género o fuente de la que se toman elementos para la composición (en  esta categoría entraría también la composición de bandas sonoras para el cine).  José Iges lo describe a la perfección: «cuando se escucha hoy en día la obra [se  refiere al Week-End de Walter Ruttman] parece tanto evidente que [los sonidos]  no hayan podido sino ser realizados para. (…) Ha sido preciso evitar todo ruido  simultaneo o vecino, elegir la hora o el lugar donde ningún alboroto arriesgase  perturbar la grabación.» En efecto, el reconocimiento de una intencionalidad a  la hora de los preparativos para la grabación o pregrabación elimina todo resto  de ese realismo documentalista que en principio es atribuible a este tipo de  obras.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero  también la bioacústica cae en esta trampa. La bioacústica tradicional  «-justificada por su propio objetivo científico- tiende a aislar las llamadas,  cantos o cualquier otro sonido de una cierta especie del sonido de fondo de su  entorno. (…) En la selva no existe discriminación intencional; las especies  animales que producen los sonidos, aparecen juntas con otras, acompañando a los  componentes del sonido ambiental, bióticos y no bióticos» (López)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Como  afirmábamos antes, la utilización de elementos del entorno sonoro para la  composición musical es algo que está muy extendido en la actualidad, tanto en  contextos conservadores como en contextos más experimentales. Como fuente de  inspiración es innegable su importancia, ya que todos, hasta los compositores,  vivimos inmersos en un mundo sonoro particular. También aparece formando parte  de estas composiciones como elemento principal (intentos pictorialistas) o  secundario (por ejemplo, efectos de sonido). De esta manera, desde Wynston  Marshallis hasta Mc Hammer, todos han utilizado (o por lo menos lo han  intentado) elementos del entorno sonoro. Hoy en día, coincidiendo con el auge de  la informática y la digitalización del sonido, este tipo de aportaciones son  incontables. Actualmente, quien más y quien menos, la incorporación de este tipo  de elementos es moneda común en la música.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Espacio sonoro y ritmo<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Una de las características  esenciales de lo que hemos dado en denominar naturaleza es su caracter  estacionario, la presencia de bioritmos. La especie humana no es algo aparte  sino que también está inmersa en un maremagnum de ritmicidades. Sólo hace falta  pararse en una esquina de cualquier ciudad para ver como la vida urbana no sólo  reproduce el orden natural sino que es tan parte de éste como el proceso de  crecimiento de cualquier planta o animal. El movimiento cíclico que suponen las  luces de los semáforos. Las oleadas de gente y coches que éstos desencadenan. La  actividad diurna y la nocturna. El café y la cerveza. Las comidas. Todo sigue un  ritmo, riguroso en cuanto social pero flexible en cuanto individual.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Algunos autores ven en la reproducción intencional del ritmo un rasgo exclusivo  de la humanidad, lo que verdaderamente nos diferencia de los animales. Entre  estos destaca el lingüista Roland Barthes. Este autor vincula el origen del  ritmo a la construcción de casas. Al sentar las bases de su sistema de análisis  discrimina entre audición y escucha argumentando que oir es un fenómeno  fisiológico y escuchar una acción psicológica. Más ligado a la vertiente  discursiva y comunicativa del entorno sonoro, Barthes afirma que los mecanismos  de la audición tienen que ver con procesos de la acústica contextual y de la  fisiología del oido. Sin embargo, define la escucha por su objeto o por su  alcance. Relaciona la audición con la ubicación espacio-temporal. Resulta  interesante en cuanto posee una visión más puramente antropológica sobre el  sonido en cuanto &#8220;sentido propio del espacio y del tiempo, ya que capta los  grados de alejamiento y los retotnos regulares de la estimulación sonora&#8221;  (Barthes, 1993:244). Y resulta interesante porque se refiere al ritmo de la  audición.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Barthes vincula la aparición del ritmo a la construcción y a la fabricación de  objetos llegando incluso a afirma que &#8220;la característica operatoria de la  humanidad es precismanete la percusión rítmica repetida por largo tiempo&#8221;  (Barthes, 1993:246). Del mismo modo que discrimina entre una escuha y una  audición, parece estar refiriéndose, cuando habla obre el ritmo, únicamente a  una repetición, sin más. En este sentido parece más plausible en principio que  lo que nos diferencie de los animales es la capacidad no de repetir  intencionadamente un ritmo, sino de disfrutarlo. Por el otro lado, es bien  conocida la existencia de muchas especies animales que reproducen  intencionadamente ritmos o patrones para fines concretos como, por ejemplo, la  reproducción o la construcción. Pero, ¿disfrutan los animales con ello?</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> También encontramos este tema en la tesis doctoral de W. Miller. Miller habla  del ritmo en cuanto a control del silencio. &#8220;El golpe de percusión es la  organización binaria de la experiencia análoga de la cuantificación del tiempo,  la medida. Mediante esta codificación el tiempo como silencio se convierte en  una experiencia consensuada que une a los miembros de una comunidad y al  individuo a los complejos patrones del medio ambiente a través del tempo  musical&#8221; (Miller, 1993:13). Desde la semiótica se ha mostrado como el signo se  basa en un vaivén: el de lo marcado y lo no marcado. Aquello a lo que llamamos  comunmente paradigma (Barthes, 1993:247). Esto nos refiere inmediatamente a la  noción de codificación y descodificación del entorno. Una vez más echaremos mano  de Barthes para explicarnos un poco mejor. Este autor diferencia entre tres  tipos de percepción sonora:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">1)  Una primera en la que &#8220;el ser vivo orienta su audición hacia los índices.&#8221; Se  trata de una escucha alerta, por lo que pueda pasar.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">2) El segundo tipo &#8220;es un desciframiento; lo que se intenta  captar por los oidos son los signos; sin duda en este punto comienza el hombre:  escuchamos como leemos, es decir, de acuerdo con ciertos códigos.&#8221;</span><br />
<span class="texto1">3) El tercer tipo &#8220;no se interesa en lo que se dice o  emite, sino en quién habla, en quien emite; se supone que tiene lugar en un  espacio intersubjetivo en el que &#8220;yo te escucho&#8221; también quiere decir  &#8220;escúchame;&#8221; lo que por ella es captado para ser transformado e indefinidamente  relanzado en el juego del transfert es una significancia general que no se puede  concebir sin la determinación del incosnciente&#8221; (Barthes, 1993:243-244).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Es decir, estos diferentes niveles de percepción sonora  varían en cuanto a detalles percibidos, en cuanto al alcance o al tipo de  información obtenida. Es obvio, sin embargo, que nuestra percepción sonora viene  determinada por una enculturación diferencial. Por lo tanto, escuchar es  &#8220;ponerse a discposición de decodificar lo que es oscuro, confuso o mudo con el  fin de que aparezca ante la conciencia el revés del sentido. Lo escondido se  vive, postula y se hace intencional&#8221; (Barthes, 1993:247). La reproducción  intencional de un ritmo es, pues, necesaria para lo que podemos denominar una  suerte de percepción social o socialmente consenuada. O, como decíamos antes, la  repetición es necesaria para la comunicación y, por lo tanto, para las  relaciones sociales porque construye estructuras de signficado.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Respecto a esta estacionalidad u oscilación periódica de la vida algunos autores  sugieren cierto vínculo con la sincronización. Incluso se llega a comparar la  &#8220;sincronización&#8221; de los órganos internos de un cuerpo humano con el intercambio  social. Y parecía que las teorías del organicismo social habían caído en desuso.  El mito es la casualidad. El hecho de que una serie de percepciónes, por  ejemplo, visuales coincidan con otra serie de, por ejemplo, percepciones  auditivas no nos refiere a una unidad. Podemos explicarlo mediante una cita  clarificadora:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Una  de las ingenuas fascinaciones de nuestro tiempo consiste en creer que un hecho  visual artístico y un hecho sonoro artístico se sincronizan por medio de  sofisticadas conexiones digitales. Otra es que las artes existen separadamente,  y por eso se pueden combinar. Finalmente, los lenguajes y códigos entorno de las  supuestas artes específicas se supone que definen cosas diferentes con palabras  iguales, aunque es al revés. (&#8230;) El lenguaje visual puede ser referencial,  simbólico, representativo, figurativo, intuitivo, etc. y todas estas  clasificaciones fijan los trazos de lo que definen a partir de la comparación  con las evidencias de la percepción directa. El lenguaje sonoro se lateraliza:  por un lado, la actividad verbal. Por el otro, la musical. Ambas son  incomparables con la realidad o son la realidad, porque son inefables, es decir  inexplicables y inevitablemente abstractas. Sólo toman sentido (y lo hacen con  mucha fuerza) con los otros lenguajes sensoriales cuando se sincronizan con  ellos. La unidad de sincronicidad es el ser humano. Puede existir una obra de  arte audiovisual des-sincronizada, a condición de que se produzcan sus elementos  en espacio-tiempos diferentes. El Gernika y la novena de Beethoven son hechos  des-sincronizados excepto si se perciben al mismo tiempo&#8221; (Nubla, 1999:23-24).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Esto  mismo, que se aplica en el texto a las artes, puede perfectamente gozar de un  vínculo en la percepción no-artística. Y puede desde el momento en que es la  visión artística lo que define a las diferentes disciplinas que se vinculan al  arte. Es decir, el arte está en la mirada, en la escucha, y no en las obras en  sí. Por tanto, estamos en disposición de afirmar que existe la sincronicidad en  cuanto los eventos se prodecuen al mismo tiempo, es decir, en cuanto los  percibimos simultaneamente. Y todas las percepciones forman parte de una  realidad única, sólo discernible y jerarquizada en cuanto percibida.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Análisis<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Los paisajes sonoros nos  refieren necesariamente a la audición. Tradicionalmente se ha considerado un  paisaje sonoro como el conjunto de todos los sonidos perceptibles en una  situación concreta. Por tanto, y a modo de introducción, nos remitiremos a dos  temas fundamentales: la percepción de estos sonidos y la espacialidad de las  situaciones.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">La percepción de sonidos en la especie humana cubre el  espectro que se halla entre 16 y 20.000 ciclos por segundo en términos  absolutos. Esto quiere decir que el oído humano es capaz de percibir cualquier  movimiento que haga vibrar el aire como mínimo 16 veces por segundo y como  máximo 20.000. Se trata del área de audibilidad humana. Así, hablamos de sonido  como vibración audible. Cuanto menor sea la repetición, los sonidos serán  percibidos como más graves. Y, a la inversa, cuanto mayor sea la vibración,  percibiremos sonidos más agudos. Por debajo de los 16 ciclos por segundo los  sonidos empiezan a apreciarse como reverberaciones y a dejar de ser percibidos  únicamente con el sentido del oído para pasar a serlo también con el del tacto.  A partir de los 20.000 ciclos por segundo los sonidos agudos desaparecen para  transformarse en algo parecido al sonido de la televisión si eliminamos la banda  sonora de la emisión (el sonido del aparato funcionando, exclusivamente). Entre  16 y 20.000 ciclos por segundo se hallan los umbrales de audición humana y, por  consiguiente, todos los sonidos que somos capaces de oir.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Por  tanto, el término paisaje sonoro hace referencia al área de audibilidad humana.  En tanto que se habla de situaciones perceptivas exclusivas de la especie  humana, nos enfrentamos a un término eminentemente antropocentrista. Pero el  paisaje sonoro es algo más que humanidad:</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">«Un sonido de ambiente no es sólo la consecuencia de todos  sus componentes que producen algún sonido, sino también de todos los que  transmiten sonido y los elementos que modifican ese sonido. El canto del pájaro  que oimos en el bosque es tanto consecuencia del pájaro, como de los árboles  como del suelo del bosque. Si escuchamos, de verdad, la topografía, el grado de  humedad del aire o el tipo de materiales en la capa superficial del suelo,  veremos que son importantes y definitorios como el sonido producido por los  animales que habitan cierto espacio (…). No tan sólo [los humanos] oimos de  forma distinta, sino que también la temporalidad de nuestra presencia en un  lugar es una forma de editar.» (López)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y  con este apunte holista entramos de lleno en esa segunda característica que  anticipábamos antes: la espacialidad situacional. El paisaje sonoro nos lleva  directamente a una concepción espacial del sonido. Pero se trata de una  espacialización eminentemente limitada, en el sentido en que hace referencia a  una situación concreta. A este parecer, y por lo que respecta a nuestra presunta  orientación antropológica encontramos más adecuada al caso la división teórica  que lleva a cabo un lúcido Francesc Llop i Bayo en un pequeño artículo del  número 80 de la Revista de Folklore. Según este autor espacio sonoro es «todo el  sistema de sonidos producidos por un grupo humano organizado, en sus actividades  a lo largo del tiempo y del territorio por los que se mueve ese grupo» (Llop i  Bayo, 1987:70). Así, podríamos hablar de espacio sonoro sincrónico y diacrónico  de un grupo humano, véase, los sonidos producidos por una agrupación de humanos  en una época concreta o a lo largo de su historia.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Mediante la incorporación de esta nueva perspectiva, el paisaje sonoro pasaría a  pluralizarse y a subordinarse al espacio sonoro. Los paisajes sonoros serían,  entonces, «diversas perspectivas de acercamiento al fenómeno,» o pequeños  retales situacionales, partes que integrarían el espacio sonoro total de un  grupo humano. Además, este espacio sonoro sería susceptible de una lectura como  texto, de forma similar que hacen los culturalistas americanos con lo que ellos  entienden por cultura. De esta manera, el espacio sonoro nos remitiría a los  modos de vida del grupo humano en cuestión, a su visión y ordenación del mundo,  a sus relaciones con el medio ambiente o a su nivel tecnológico. (Llop i Bayo,  1987) A este respecto, el investigador y compositor canadiense R. M. Schafer  propuso hace ya unos años, una clasificación de los grupos humanos según los  materiales más comunes en su medio ambiente más inmediato. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«El  paisaje sonoro [que podríamos sustituir por el espacio sonoro] de todas las  sociedades está condicionado por los materiales predominantes de los que están  construidas. Así podemos hablar de culturas de bambú, de madera, de metal, de  cristal o de plástico, refiriéndonos a que estos materiales producen un  repertorio de sonidos con resonancias específicas cuando son tocados por agentes  activos, seres humanos, viento o agua.» (Schafer, 1992)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De  este modo, y volviendo al punto anterior, podemos afirmar que «el espacio sonoro  sería un resultado lógico de las actividades de cualquier grupo [de su  interacción con un medio ambiente dado]. La producción de diversos tipos de  sonidos por un grupo humano es evidente, aunque no lo sea tanto su ordenación.  Todos esos sonidos, producidos de manera más o menos inconsciente, no serían más  que otro hecho cultural, con una fuerte tendencia a ser ordenados según los  valores dominantes del grupo, o por lo menos según los valores de aquellos que  tienen poder para marcar las normas comunitarias» (Llop i Bayo, 1987:70). A  pesar de la certeza de semejante afirmación, incurre aquí el autor en una  imprecisión considerable. Al hablar de normas comunitarias aplicadas al sonido  pasa por alto que no todas las agrupaciones sociales han de ser forzosamente  comunitarias. La diferencia que plantea la distinción entre Geimeinschaft y  Gesellschaft, nos transporta a un mundo en el que existen las normas  comunitarias, pero con matices extra-comunitarios. Es evidente que las  taxonomías sonoras de un grupo de personas dicen mucho acerca del propio grupo,  pero con el atenuante de que las taxonomías de una comunidad serán más rígidas  que las de una asociación.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es  esta espacialización del entorno sonoro el que nos remite a una cierta  territorialidad. Sólo hace falta echar la vista atrás en la historia para  comprobar cómo existen casos que verifican esta hipótesis. Los campanarios  cristianos o los alminares musulmanes, por poner dos ejemplos más o menos  cercanos, delimitaban en cierta forma el territorio del asentamiento al que  pertenecían. Y esta delimitación venía marcada por el alcance sonoro de las  campanas o su exponente mahometano, el almuecín o almuédano. El territorio de la  comarca o cualquiera que fuese la división territorial llegaba hasta donde lo  hacía el sonido de campanas u oraciones. A este respecto añade Llop i Bayo: «los  sonidos producidos por y en grupo transmiten asimismo una información espacial:  no sólo marcan dónde se producen ciertos sonidos, sino que tienen que ver con la  categorización simbólica atribuida a estos espacios» (Llop i Bayo, 1987:71).  También en relación con esta espacialización o territorialización mediante el  sonido están los estudios de L. Sterne que hemos citado y descrito en el  apartado histórico. Por ello podemos concluir por el momento que el sonido ayuda  a configurar espacios y es un aditamento en la creación de una identidad de  grupo.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Una  vez habiendo asumido una multiplicidad de paisajes sonoros que conforman el  espacio sonoro total de un grupo social, nos vemos en la disyuntiva de delimitar  los objetos constitutivos de estos paisajes sonoros. Llegado este punto nos  damos de bruces con un grave problema: ¿cómo describir los sonidos? La notación  musical tradicional resulta pobre o incompleta a la hora de la descripción de  sonidos no musicales. Podríamos analizar el tono, el tempo o el ritmo, pero aun  así nos faltarían datos. También podríamos aludir a las fuentes productoras de  los sonidos, pero esto, como muestra la cita de Francisco López de más arriba,  sólo presentaría parte del sonido, una especie de sonido en estado potencial o  larvario. De todos modos, la atención a las fuentes es fundamental en el tipo de  análisis que pretendemos llevar a cabo.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  polémica a la que aludíamos antes versa sobre esta atención a las fuentes. Ya la  hemos presentado en el apartado dedicado a la historia, y aquí procederemos a  profundizar un tanto más. Como hemos dicho antes, existen dos corrientes  contrapuestas a este respecto. Por un lado está Schafer y el World Forum for  Acoustic Ecology. Este advierte de una acusada tendencia a separar los sonidos  de sus fuentes y la denomina esquizofonía. En palabras del autor canadiense: </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> «Desde la invención de equipos electrónicos para la transmisión y almacenaje de  sonido, cualquier sonido natural, no importa cuan tenue fuere, puede ser  aumentado en su intensidad y disparado alrededor del mundo, o envasado en una  cinta o disco para las generaciones del futuro. Hemos desdoblado el sonido de  los productores del sonido. A esta disociación denomino esquizofonía, y si uso  una palabra que suena muy parecido a esquizofrenia, es porque deseo  vehementemente sugerir el mismo sentido de aberración y drama (sic) que evoca  esta palabra, pues los desarrollos de los cuales estamos hablando han producido  efectos profundos en nuestras vidas» (Schafer, 1969:57).</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Para complementar estas proféticas palabras, he aquí otra  cita, esta vez de Barry Truax, escritor de Acoustic Comunication o el manual del  perfecto diseñador acústico: «Un sonido tiene significado en parte gracias a lo  que lo produce, pero en gran medida debido a las circunstancias en las que es  oído. (…) En las composiciones de paisajes sonoros intentamos utilizar la  capacidad asociativa del oyente como parte de la composición. (…) No nos  dedicamos a saturarlos con efectos de sonido» (citado por Peterson, WFAE).  Fatídicas palabras inundadas de imprecisiones, valores éticos, estéticos y  morales plasmados en un leve intento de análisis científico del que ya hemos  dado cuenta en apartados anteriores.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  otra parte contratante de este enfrentamiento ideológico es la tendencia  relacionada con Pierre Schaeffer. Según afirma J. Iges en un breve repaso a las  tendencias paisajísticas aplicadas al sonido: «es cierto, no obstante, que uno  de los empeños más obstinados de Schaeffer fue –junto a la elucidación de un  solfeo de los objetos sonoros en su Traité des objets musicaux- el  reconocimiento de esos objetos como realidades susceptibles de abstracción más  allá del cuerpo sonoro que los generó.» Y en palabras del propio Schaeffer:</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">«Si extraigo un elemento sonoro cualquiera y lo repito sin  ocuparme de su forma, pero haciendo variar su materia, anulo prácticamente esa  forma, pierde su significación; sólo su variación de materia emerge, y con ella  el fenómeno musical. Todo fenómeno sonoro puede pues ser tomado (como las  palabras de un lenguaje) por su significación relativa o por su substancia  propia» (citado por Iges).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Así, las dos tendencias  pueden ser identificadas mediante dos términos que ellos mismos han acuñado:  esquizofonía para los schaferianos y objeto sonoro para schaefferianos. En este  sentido consideramos la segunda perspectiva como la más adecuada para la  escucha, ya que permite una libertad de asociación mayor que la primera. Pero  esto, que está muy bien en cuanto a usuario, no sirve o no es del todo completo  a la hora del análisis. Se hace necesario tener en cuenta las fuentes que  producen el sonido ya que suponen una información adicional al evento sonoro en  sí. Una respuesta humana ante un evento sonoro pasa siempre por la búsqueda de  sus fuentes, o, por lo menos, existe una acusada tendencia a ello.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Ahora bien, si  consideramos el espacio sonoro como «todo el sistema de sonidos producidos por  un grupo humano organizado,» habremos de incluir en éste las manifestaciones  musicales de dicho grupo. Y es pertinente tratar diferencialmente a estas  manifestaciones ya que se trata de una categoría emic, es decir, que la gran  mayoría de grupos humanos tienden a hacer esta separación. Por lo tanto podemos  afirmar que existe una escucha diferencial de las manifestaciones musicales  dentro del entorno sonoro de algunos grupos humanos respecto del total del  espacio sonoro. Existe una discriminación entre sonidos musicales y otro tipo de  sonidos. Para interpretar la música se utilizan niveles perceptivos diferentes a  los que se utilizan para el resto del espacio sonoro. De todos modos, existen  indicios que muestran que esto no ocurre así en la totalidad de los casos, en  las sociedades humanas. Existen también iniciativas como las de los  schaefferianos a favor de una escucha democrática para todas las manifestaciones  sonoras.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Dentro de la variedad que  suponen las manifestaciones musicales de las sociedades occidentales,  encontramos un ejemplo que corrobora esta hipótesis de la escucha diferencial.  Dentro de los muchos estilos de música característicos de este tipo de  sociedades, encontramos individuos que prefieren lo que denominaremos música  analógica frente a otra digital o electrónica, e incluso gente que prefiere la  música analógica clásica a la moderna o contemporánea. Instrumentaciones  relativamente tradicionales frente a otras nuevas y progresivamente asumidas. En  muchos casos se trata de una opción ideológica de algún modo relacionada con la  oposición entre cultura y naturaleza. Y este es un hecho que nos muestra cómo la  gran mayoría de consumidores de música gustan no sólo de imaginar las fuentes  que producen el sonido, en este caso la música, sino también de atribuirle a  ésta un carácter simbólico.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero esto no niega la  opción que hemos tomado, ya que en la vida cotidiana de un ser humano, por  ejemplo, urbano, se hace necesaria la atención a las fuentes productoras del  sonido. Es la base de bocinas, timbres y demás apelativos sonoros que lo  retrotraen a su fuente. «¿Qué es eso que suena? Es el teléfono: alguien llama.»  «¿Qué es eso que suena? Es la bocina de un coche: mejor me aparto o puede  atropellarme.» Mediante este simple razonamiento se pretende remarcar la  búsqueda de las fuentes, que es a veces imprescindible para la supervivencia en  entornos agrestes o agresivos como pueden ser la ciudad o la selva.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Conclusiones<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La sonoridad del entorno  humano es un tema que ha sido objeto de muchos enfoques, tanto desde el  conocimiento científico más analítico como desde las manifestaciones artísticas  más despreocupadas. El término paisaje sonoro, acuñado por Schafer y sus  colegas, se nos aparece como un concepto estático que remite directamente al  inmovilismo del sonido respecto a sus fuentes. Los análisis tradicionales se  centran demasiado en la cuestión de la producción, dejando a un lado  perspectivas más globales. Es desde la composición musical y desde la ciencia  social desde donde nos llegan investigaciones más completas. Si bien esta  perspectiva liberadora de las fuentes se nos presenta como más completa, para un  análisis antropológico al respecto se impone una visita a las fuentes como  complemento informativo, pero sin dejar de lado los efectos que el sonido en  conjunto de una situación concreta puede producir en el oyente. Por un lado es  necesaria la atención a las fuentes pero, por otro, también lo es una  perspectiva más holística del fenómeno sonoro.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  percepción del medio ambiente es algo completamente delimitado por las  relaciones que los individuos establecen los unos con los otros. Los seres  humanos nos vemos enculturados en ciertos valores (entre ellos ciertos valores  perceptivos) que hacen que prestemos más atención a cosas que vienen socialmente  determinadas. Así como el silencio es a la música como el vacío a la  experimentación física, una categoría analítica que presupone ciertas  características de partida, el ruido y la música son percepciones que pueden  variar mucho según el lugar del planeta en el que nos encontremos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  grabación y reproducción de paisajes sonoros en su vertiente más documental pasa  por la utilización de tecnologías.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«Los  micrófonos son y siempre han sido las conexiones básicas en nuestro intento de  aprender el sonido del mundo a nuestro alrededor, y también son conexiones no  neuronales. Los micrófonos oyen, cada uno de ellos de forma distinta (…).  Incluso aunque no substraigamos o añadamos nada, no podemos evitar tener una  versión de lo que consideramos como realidad. (…) Se intenta solucionar esto a  través de la tecnología. Se prevé utilizar el sistema de sonido ambisónico, por  ejemplo, para reproducir paisajes sonoros. (…) esas técnicas funcionan a través  del hiperrealismo, ya que, cuidadosamente grabados, seleccionados y editados,  los sonidos ambientales que cómodamente disfrutamos sentados en nuestro sillón  favorito, ofrecen una experiencia realzada (en relación a la calidad de sonido y  a la existencia de ciertos acontecimientos) de lo que probablemente nunca  hubiera parecido realidad (…). En esencia, una consecuencia moderna del mismo  tipo de mentalidad que hace tiempo nos llevó a crear zoos» (López, CCCB).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«El  paisaje sonoro [documental] nos remite a una falsedad, o quizá a una  imposibilidad: la de pretender una equivalencia entre los sonidos de un entorno,  de un espacio real dado, y la constituida por esos mismos sonidos, una vez  grabados y organizados. (…) Si no se admite esta convención, los sonidos de un  paisaje sonoro [documental] serán inadmisibles como representantes de esa  realidad acústica de partida» (Iges).</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"></p>
<p><span class="texto1">Por un lado, la propuesta de Schafer nos parece interesante  aunque conservadora en exceso. El estudio de los efectos que los nuevos sonidos  puedan tener antes de ser indiscriminadamente liberados en el entorno es una  buena política si no pasa por el control exascervado de una limpieza de oídos.  El estudio del simbolismo que estos sonidos pueden generar y la investigación de  diferentes patrones de conducta en diferentes entornos sonoros podría utilizarse  para la construcción de ambientes un tanto menos agresivos de los que  actualmente podemos encontrar en las grandes concentraciones de seres humanos.  De todos modos, y a la vista de loas superficies comerciales que han sido  construidas con este objeto, este diseño acústico pasa por la mediatización de  los que tienen el poder para marcar las normas, comunitarias o asociativas. Si,  como afirma de forma peyorativa Schafer, el paisaje sonoro contemporáneo es  característico por su notable hedonismo, el paisaje sonoro ideal debería, en mi  opinión, no debería tratar de atenuar esta tendencia. De alguna manera se  trataría de educar oídos de la gente para percibir, con más calma y cautela, los  sonidos que hay a su alrededor.</span></p>
<p><span class="texto1">Las políticas a favor de la reducción de producción sonora  de cada país concreto revelan de alguna manera las preferencias en materia de  sonidos del país en cuestión. En nuestro caso concreto, el estado español carece  de leyes generales sobre ruido. Existen reglamentos y decretos en nueve de las  diecisiete comunidades autónomas, pero se muestran bastante ineficaces, al igual  que las ordenanzas municipales. Según las últimas estadísticas de la  Organización Mundial de la Salud, el estado español es el segundo país más  ruidoso del mundo, detrás de Japón y por delante de Grecia (fuente: El País  Semanal). Y a pesar de los incontables riesgos que esto supone, el nivel de  polución sonora sigue subiendo. Más de las tres cuartas partes de la polución  sonora del estado español procede del tráfico rodado, de industrias y obras.  Recientes estudios de la comunidad europea señalan que el riesgo de sufrir  enfermedades cardiovasculares aumenta en un 20 por ciento en quienes soportan  sonidos de más de 65 decibelios. </span></span></p>
<p><span class="tituloenlace1"><span style="font-size:11pt;"> Bibliografía</span></span><span style="font-size:12pt;font-family:Times New Roman;"><br />
</span><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">ATTALI,  Jacques; Ruidos. Ensayo sobre la economía política de la música, de. Ruedo  Ibérico, Valencia, 1977.</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">AUGE, Marc; Los no lugares. Espacios del anonimato, Gedisa,  Barcelona, 1998. </span><br />
<span class="texto1">BARTHES, Roland; El acto de escuchar, en Lo obvio y lo  obtuso, Paidós, Barcelona, 1993. </span><br />
<span class="texto1">CUADRAS, Ferrán; Comentarios a cierto repertorio  paisajístico, en <a href="http://www.cccb.es/caos/soudscapes" target="_blank"> www.cccb.es/caos/soudscapes</a> </span><br />
<span class="texto1">DE CERTEAU, Michel; La invención de lo cotidiano. 1: Artes  de Hacer, Universidad Iberoamericana. </span><br />
<span class="texto1">HARLEY, Maria Anna; Notes on Music Ecology as a New  Research Paradigm, en Soundscape Newsletter, </span><br />
<span class="texto1">HAYLES, Katherine; Operaciones aleatorias: la paradoja  Cageana y la ciencia contemporánea I y II, The University of Chicago Press,  Londres, 1994. </span><br />
<span class="texto1">IGES, José; Soundscapes: una aproximación histórica, en <a href="http://www.cccb.es/caos/soundscapes" target="_blank"> www.cccb.es/caos/soundscapes</a> </span><br />
<span class="texto1">JOSEPH, Isaac; Retomar la ciudad. El espacio público como  lugar de la acción, Cuadernos de estética expandida, Universidad Nacional de  Colombia, Medellín, 1999. </span><br />
<span class="texto1">KRAUSSE, Bernard L.; The niche hypotesis: A Virtual  Symphony of animal sounds, the origins of musical expression, and the health of  habitats, en Soundscape Newsletter, nº6</span><br />
<span class="texto1">WFAE, Junio, 1993 </span><br />
<span class="texto1">LÓPEZ, Francisco; Esquizofonía frente a objeto sonoro:  paisajes sonoros y libertada artística, en Dossier MCO, Gràcia Territori Sonor,  Barcelona, 1999. </span><br />
<span class="texto1">&#8212;-El paisaje sonoro de la selva tropical, en <a href="http://www.cccb.es/caos/soundscapes" target="_blank"> www.cccb.es/caos/soundscapes</a> </span><br />
<span class="texto1">LÓPEZ BARRIO, Isabel y CARLES, José; Madrid: Acoustic  Dimensions of Inhabited Areas. Quality Criteria, en Soundscape Newsletter, nº  10, Febrero 1995 (web WFAE). </span><br />
<span class="texto1">LLOP I BAYO, Francesc; Paisajes sonoros, espacio sonoro, en  Revista de Folklore, nº 80, 1987, pp. 70-72. </span><br />
<span class="texto1">MILLER, Wreford; Silence in the Contemporary Soundscape,  B.A., University of British Columbia, 1986. </span><br />
<span class="texto1">NUBLA, Victor, Clariaudiències II, Taller d&#8217;introducció al  Mètode de Composició Objectiva, Gràcia Territori Sonor/Interrock, Barcelona,  Diciembre, 1999. </span><br />
<span class="texto1">NUBLA, Victor y NICOLAI, Carsten; Thomas Edison, servicio  de publicaciones del CCCB, Barcelona. </span><br />
<span class="texto1">PETERSON, Ivars; Sounds of the Seasons: Learning to Pay  Attention to the Sounds around Us, en web WFAE. </span><br />
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<span class="texto1">&#8212;- La conquesta de l&#8217;enharmonicisme via 0/1, trabajo  inédito, Barcelona, Junio, 1993. </span><br />
<span class="texto1">&#8212;- La katharsis òrfico-pitagòrica, trabajo inédito,  Barcelona, Junio, 1993. </span><br />
<span class="texto1">SCHAFER, R. Murray; El nuevo paisaje sonoro, Ricordi,  Buenos Aires, 1969. </span><br />
<span class="texto1">&#8212;- The Tunning of the World, Harcourt Brace, N.Y., 1977. </span><br />
<span class="texto1">&#8212;- The Glazed Soundscape, en Soundscape Newsletter, nº4,  WFAE, Septiembre 1992. </span><br />
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<p></span><span class="tituloenlace1"><span style="font-size:11pt;"> Otras fuentes</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1"> <a href="http://interact.uoregon.edu/MediaLit/WFAEHomePage" target="_blank"> http://interact.uoregon.edu/MediaLit/WFAEHomePage</a> (página web del World  Forum for Acoustic Ecology).</span><br />
<span class="texto1"> <a href="http://www.obsolete.com/120_years/machines/futurist/index.html" target="_blank"> www.obsolete.com/120_years/machines/futurist/index.html</a> (información sobre  Russolo, Marinetti y los futuristas. Amplio estudio sobre la evolución de la  música electrónica).</span></span></p>
<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/70/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/70/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/70/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/70/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/70/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/70/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/70/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/70/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/70/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/70/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/70/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/70/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=70&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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		<title>cendre</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2007 10:17:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[musica experimental]]></category>

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		<description><![CDATA[                      que maravilloso mundo sonoro nos depara esta pieza, cuanta melancolía y amor.
Al escucharlo no podia evitar recordarla, no podia evitar recordar algunos momentos maravillosos en mi vida
es un disco que acaricia, que empapa, [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=69&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/b000mm0ees01_sclzzzzzzz_v23684083_ss500_.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/b000mm0ees01_sclzzzzzzz_v23684083_ss500_.thumbnail.jpg?w=128&#038;h=128" alt="b000mm0ees01_sclzzzzzzz_v23684083_ss500_.jpg" height="128" width="128" />                      que maravilloso mundo sonoro nos depara esta pieza, cuanta melancolía y amor.</a></p>
<p>Al escucharlo no podia evitar recordarla, no podia evitar recordar algunos momentos maravillosos en mi vida</p>
<p>es un disco que acaricia, que empapa, que besa y que llora, un trabajo dedicado a la gente que tiene un mágico</p>
<p>mundo interior , cuanto he llorado este cendre, cuanta gasolina he gastado con el y muchisimas fotos que hice</p>
<p>a golpe de ipod&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;http://autoescuela.blogia.com/2007/040101-christian-fennesz-ryuichi-sakamoto-cendre.php</p>
<p>Para aquellos que sueñan despiertos, aquellos que aún sueñan con enamorarse, aquellos que les inunda la soledad</p>
<p>pero un simple rayo de sol les hace sonreir, para aquellos como yo que creen en la luz&#8230;&#8230;..<br />
te quiero. por siempre.</p>
<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/69/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/69/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/69/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/69/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/69/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/69/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/69/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/69/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/69/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/69/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/69/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/69/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=69&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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		<title>paisaje sonoro, música electroacústica</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2007 09:50:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[musica experimental]]></category>

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		<description><![CDATA[El presente trabajo es un  acercamiento crítico a la preocupación humana por el entorno sonoro. La idea  parte de la ampliación de un estudio anterior y de ningún modo se ha pretendido  cubrir el espectro total de investigaciones al respecto. Y esto es así por dos  razones básicas. Por un lado [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=62&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El presente trabajo es un  acercamiento crítico a la preocupación humana por el entorno sonoro. La idea  parte de la ampliación de un estudio anterior y de ningún modo se ha pretendido  cubrir el espectro total de investigaciones al respecto. Y esto es así por dos  razones básicas. Por un lado el escaso tiempo que se ha dado para su  elaboración. Por otro, el vasto mundo de la producción literaria ha dado mucho  de sí a lo largo de la historia humana, por lo cual se hace muy dificil, sino  imposible cubrirlo en su totalidad. Por las razones aqui expuestas nos  encontramos, entonces, ante lo que parece ser un estudio parcial y con una  orientación eminentemente subjetiva en torno a la percepción del sonido  ambiental desde que se tiene noticia. Gran parte de los datos y aseveraciones  incluidas en este trabajo son interpretaciones también subjetivas de material  etnográfico e histórico, por lo cual las conclusiones representan una visión  particular sobre el asunto en cuestión.</span></span></p>
<p><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/bllnghm31.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/bllnghm31.thumbnail.jpg?w=158&#038;h=128" alt="bllnghm31.jpg" height="128" width="158" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/img000187-005224.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/img000187-005224.thumbnail.jpg?w=127&#038;h=128" alt="img000187-005224.jpg" height="128" width="127" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/img000393-005671.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/img000393-005671.thumbnail.jpg?w=170&#038;h=128" alt="img000393-005671.jpg" height="128" width="170" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/sugimoto4.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/sugimoto4.thumbnail.jpg?w=164&#038;h=128" alt="sugimoto4.jpg" height="128" width="164" /></a></p>
<p><span class="texto1">A pesar de la diversidad de los acercamientos que aquí se  compilan, la intención es dotar al presente estudio de una visión antropológica,  es decir, desde los hechos. Para ello analizaremos la transformación histórica  de las sucesivas recodificaciones del sonido, asi como los distintos estudios a  los que hemos tenido acceso. Esto incluirá un repaso a la terminología y a las  distintas aproximaciones que han ido surgiendo a lo largo del tiempo. La  intención que subyace a esta prospección no es otra que la de llevar a cabo un  rastreo de lo que la percepción del sonido y, más concretamente, del sonido del  contexto humano, el sonido ambiental, ha supuesto para el desarrollo de nuestra  especie. Para ello se tratará de sintentizar toda la información que se ha  podido conseguir para aclarar la terminología y demarcar futuras posibilidades  en cuanto a investigación aplicada.</span></p>
<p class="tituloenlace">Introducción<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El sonido es algo  fundamental en la percepción espacio-temporal de los animales. Funciona como una  suerte de brújula que orienta y ubica al oyente en función de sus capacidades  perceptivas. Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha sentido interés por su  contexto. Un interés que no sólo nos refiere a la supervivencia, sino también a  necesidades de cualquier orden.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Un  buen ejemplo (quizá el más antiguo que se conserva) de estricta observación de  los principios sonoros de la naturaleza lo encontramos en la práctica totalidad  de las sociedades andinas. Y no sólo observación sino también práctica y  perfeccionamiento de técnicas sonoras con fines arquitectónicos y posiblemente  políticos. Entre el complejo entramado que son estas sociedades prehistóricas  destacan sobremanera las construcciones mayas. Edificaciones como las que se  hallan en Tikal, Coba, Kukikan, Santa Rosa Xtampak (México) o en Chavin de  Huantar (Perú) muestran, por un lado, el increible desarrollo perceptivo y, por  otro, las fascinantes capacidades de abstracción y aplicación de lo observado a  la práctica de unas sociedades actualmente infravaloradas por diversos motivos  históricos y políticos. Encontramos en este tipo de edificios técnicas de  control del entorno acústico redescubiertas y aplicadas siglos más tarde.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Técnicas como el control acústico de la irrigación y su aplicación al entorno  sonoro en construcciones (como, siglos después descubrirían y explotarían  ciertas sociedades árabes) o, lo que resulta más interesante todavía, la  utilización de estas técnicas con fines presuntamente políticos. Resulta  fascinante ver cuan perfecta y sutil es la acústica de ciertos lugares  destinados al culto dentro de estas sociedades mayas. El sonido se utiliza en  estos lugares como arma política, como instrumento para dejar alucinado al  pueblo a través de la deificación de los regentes. Grandes espacios construidos  para que visión y sonido conformasen un tándem ideal de alienación, una gestión  de la impresión que convertía a los seres humanos en dioses. Incluso, no resulta  descabellado pensar en este perfeccionamiento como inversión intelectual de  ciertos grupos de poder y, por consiguiente, clave para el acceso al poder de  ciertas castas.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Existen, por otra banda, construcciones similares a estas en sociedades de otra  épocas. No sólo los antes citados árabes, que convirtieron al tratamiento sonoro  de la irrigación en un verdadero arte del bienestar, sino también la sociedad  griega de tiempos de la Atenas de Pericles. Sin embargo, es característica la  tecnología sonora de las sociedades mayas por su orientación emientemente  político-religiosa, mientras que sociedades como la griega o la árabe se  contentaron con aplicar estos descubrimientos a edificios destinados a fines un  tanto más lúdicos. Por poner un ejemplo, los anfiteatros de la Grecia clásica  suponen unos fines y unas prerrogativas destinadas al ocio o a lo lúdico más que  a otra cosa.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Sin embargo este no es un logro inaudito dentro de el  córpus tecnoecológico de las sociedades de las que hablamos. Sólo hace falta  echar un vistazo a la perfección alcanzada por los mayas en cuanto a astronomía  o matemática. Unos logros que nos llevan a pensar en capacidades de observación  y percepción hoy en día olvidadas o embotadas por la saturación. Por extraño que  pueda parecer, si miramos los tres logros de las sociedades mayas de los que  acabamos de hablar desde cierto punto de vista estamos hablando de una misma  cosa. En cierto modo, responden a una misma preocupación por el medio ambiente.  Y estos tres aspectos se unen mucho más tarde y bajo otra perspectiva que, si  bien es diferente, no nos es tan ajena como se nos pretende hacer ver.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Precedentes<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y es Pitágoras (6 a.n.e.) y  toda su escuela los que nos vienen como anillo al dedo para hilar la siguiente  exposición. Y es su música de las esferas el punto de inflexión de estos tres  temas a los que antes nos referíamos. Pero previamente hemos de clarificar y  contextualizar un poco a Pitágoras y a sus seguidores. Y lo haremos a través de  cuatro fuentes clásicas: la mitología de la Grecia clásica, el Timeo de Platón,  la Metafísica de Aristóteles y algunas citas de Boecio.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En  primer lugar cabe destacar la aportación de la escuela pitagórica a la  percepción del mundo a través de la doctrina conocida como matemática. Ésta es,  en parte, responsable de gran parte de la jerarquización en nuestras actuales  percepciones. Pero lo que nos interesa verdaderamente es su relación con el  sonido ambiental. Y como sonido ambiental nos referimos aquí al contexto sonoro  general de la época en la que se fraguó esta ideología. Y, entre otras cosas,  este contexto estaba inundado de música. Pero no una música según los cánones  actuales sino una música unidimensional, unifónica. &#8220;El hecho de que la música  griega no conociese la polifonía implica que el concepto de armonía aplicado a  la música empíricamente audible (en caso de que se nos permita la violencia de  diferenciarla de la inteligible para hablar de los pitagóricos) está relacionado  con un ideal de órden y proporción de la melodía&#8221; (Roma, 1997c:6). Y esta  concepción de la musicalidad de forma unidimensional no es algo propio del  estilo de vida helénico, sino más bien algo heredado de una tradición más  antigua. Podemos detectar un gran vínculo entre música/danza y culto ya mucho  antes de la grecia presocrática, pero donde más fácil es esta detección en la  época inmediatamente anterior a los pitagóricos es en el culto a Dionisios.  Relativo a este fenómeno encontramos dos citas en las Bacantes de Eurípides:</span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span class="textocursiva1"><span style="font-size:9pt;"> &#8220;Pronto toda esta tierra danzará</span></span><em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="textocursiva1">y todo aquel que en la danza participe</span><br />
<span class="textocursiva1">será el propio Baco</span><br />
<span class="textocursiva1">¡Al monte, al monte, en donde aguarda</span><br />
<span class="textocursiva1">la turba femenina</span><br />
<span class="textocursiva1">de la lanzadera y el telar apartada</span><br />
<span class="textocursiva1">por el agijón de Dioniso!&#8221;</span><br />
<span class="textocursiva1">&#8212;</span><br />
<span class="textocursiva1">&#8220;Feliz aquel que conociendo</span><br />
<span class="textocursiva1">los misterios de los dioses, su vida purifica</span><br />
<span class="textocursiva1">y en los montes, de los santos ritos báquicos,</span><br />
<span class="textocursiva1">en santas lustraciones,</span><br />
<span class="textocursiva1">su alma participa.&#8221;</span></span></em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"></span></p>
<p><span class="texto1">(ambas extraidas de Roma, 1997c:1 y 2, respectivamente)</span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Aparte de lo puramente anecdótico, estas citas nos revelan la existencia de un  culto lúdico y extático a Dionisios. Y en estas ceremonias sagradas la música  juega un papel fundamental de conductor de sensaciones catárquicas.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La mitología clásica  atribuye un mitos diferenciales para el sonido musical y el no musical. El  origen de la música en tanto emoción subjetiva es un logro de Palas Atenea.  Diosa griega de la sabiduría prudente, de las artes y las letras y defensora de  las leyes y del estado, ha sido identificada con la diosa romana Minerva, diosa  de la sabiduría, la prudencia, las artes y la música. Pero es Hermes el  encargado de descubrir las propiedades sonoras de los objetos. Dice la leyenda  que Hermes, todavía recién nacido, salió de su cuna y se dirigió a Tesalia,  donde su hermano Apolo cuidaba unos rebaños. Como éste estaba distraído, Hermes  le robó parte del ganado y lo escondió en unas cavernas borrando las huellas con  unas ramas que colgó de sus colas. Cuando volvió a su cueva encontró una tortuga  y con su concha se fabricó una lira. Mientras tanto Apolo se enteró del robo y  de su autor y fue tras él. Pero resultó que al llegar al monte Cileno (donde se  encontraba Hermes) escuchó los acordes que salían de la lira de éste. Acto  seguido se congració con su hermano y le cambió el ganado por el instrumento.  También se le atribuye la invención de la flauta de Pan (deidad que, por otra  parte, tiende a ser vinculado con el mito dionisíaco). Entre muchas  atribuciones, Hermes es psicopompo (encargado de guiar a las almas hasta el  Hades), patrón de los oradores, inventor del alfabeto, de las pesas y las  medidas. Hay quien lo relaciona con el Hermes Trismegisto egipcio (también  conocido como Toth), padre de muchas tradiciones esotéricas y ocultistas. Aquí  encontramos, de nuevo, una relación entre sonido, matemática y astronomía.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero es Aristóteles el  que nos brinda una de las descripciones más clarificadoras que hemos podido  encontrar:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Los llamados  pitagóricos, los primeros en ocuparse de las matemáticas, las hicieron avanzar  y, nutridos con ellas, creyeron que sus principios eran los principios de todos  los seres puesto que las demás cosas parecían asemejarse en toda su naturaleza a  los números, y los números eran lo primero de toda naturaleza, supusieron que  los elementos de los números eran los elementos de todos los seres y que todo el  cielo era armonía y número&#8221; (Aristóteles, Metafísica, A5, 958b 23, citado por  Roma, 1997c:7).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Siguiendo el hilo que  Gerard Roma propone en su análisis sobre la catarsis órfico-pitagórica: &#8220;Es muy  probable que los pitagóricos fuesen los primeros en desarrollar las matemáticas  como disciplina autonoma o, por lo menos, netamente teórica, en relación a las  tradiciones técnicas y míticas de Egipto y Babilonia de las que provenía gran  parte del contenido de sus creencias. Pero este desarrollo no se puede separa  del resto del &#8220;sistema,&#8221; en especial de la identificación del número con la  naturaleza física del mundo. Esta idea central de la doctrina pitagórica, en la  que, por otro lado, tampoco se puede separar lo que ahora llamaríamos  componentes &#8220;místico-religiosos&#8221; y &#8220;propiamente científicos,&#8221; ha resultado  siempre extraña e incomprensible para el pensamiento posterior, generando,  siempre a través de la exégesis aristotélica de la metafísica, diversas  interpretaciones: los números representan o se parecen a la realidad/las cosas,  los números son las cosas, los números son los elementos de las cosas, etc.&#8221;  (Roma, 1997c:7)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Esta relación que antes  podíamos entrever en la sociedad maya, se plasma en los pitagóricos, que unen el  estudio matemático con el estudio de los intervalos musicales y de la  astronomía. Siguiendo con el razonamiento de este autor: &#8220;La idea es que de la  posibilidad de aplicar las matemáticas a la teoría musical se deduce la  posibilidad de aplicarlas a toda la naturaleza, identificándola místicamente con  el número y resultando la concepción de un universo perfectamente ordenado, un  cosmos en el que tod funciona armmónicamente, perfectamente proporcionado. Y el  paradigma de este orden son las revoluciones circulares de los astros.&#8221; (Roma,  1997c:7)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y esto nos lleva  directamente al tema de la música de las esferas. Y es, una vez más, Aristóteles  el testimonio más claro y fiable en su Tratado del cielo:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Así que, tratándose del  sol y la luna y las estrellas, y siendo tan grande su número y tamaño y a la  enorme velocidad a la que se mueven, es imposible que no produzcan un ruido de  una intensidad extraordinaria. Sobre esta hipótesis y sobre la de que las  velocidades de las estrellas, de acuerdo con sus distancias, se hallan entre sí  las proporciones de las escalas musicales, firman que resulta armonioso el  sonido de las estrellas en su sonido circular. Y como parecería ilógico que no  oigamos tal sonido, afirman que la causa de ello es que tal sonido existe ya  desde que nacemos, de suerte que no es discernible con respecto a su contrario,  el silencio.&#8221; (citado por Roma, 1997c:8)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A decir verdad, no parece  tan descabellada la hipótesis que Aristóteles atribuye a la escuela pitagórica,  a saber, que las escalas musicales existentes en nuestro planeta se hayan  originado sobre un sonido base, que bien podría ser esta música interplanetaria  o, mismamente, el sonido de nuestro planeta al girar.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Tal y como se afirma en  el ensayo antes citado, el tema de la música de las esferas es un tema  fronterizo entre la teoría del conocimiento y la estética. Parte de un momento  en el que se descubren las posibilidades de la racionalización del universo. Y  es esta visión matemática que inaugura la escuela pitagórica la que canaliza  esta posibilidad a través de esta visión racionalizante del entorno sonoro. La  teoría musical es, de hecho, una racionalización matemática de la naturaleza del  entorno sonoro. La identificación de cosa con número, la abstracción de la nota,  la oposición entre consonancia y disonancia, todo ello parte de un punto de  vista matemático fraguado en el seno de una secta que purificaba su cuerpo a  través de la gimnasia y su mente a través de la música.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El concepto de armonía o  de funcionamiento armonioso (en parte relacionado con lo que hoy llamamos  funcionamiento normal) parte entonces un largo recorrido que llegará hasta  nuestros días. La teoría musical empieza con los pitagóricos, pero los conceptos  de consonancia y armonía (sumfoniai, armonia) ya se utilizaban en la práctica  desde mucho antes.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El &#8220;logro&#8221; de los  pitagóricos fue, en resumen, la reducción de objetos cualitativos a cantidades a  través de la plasmación matemática del sonido. Pero esta reducción, y aquí viene  lo importante, se vuelve todavía más interesante en cuanto supone una  materialidad (en este caso el sonido) y una espiritualidad (la interpretación  matemática del mismo).</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">La imagen que los pitagóricos tienen del cosmos participa  de una dinámica similar a los móviles de diseño que se exponen en muchas tiendas  de todo a cien: el cosmos se mantiene unido y en funcionamiento normal gracias a  algún tipo de truco magnético (Roma, 1997c:6 y 1997a:1). Esta dinámica es  perfectamente observable en el Timeo de Platón, que es la otra versión con la  que contamos. El caso es que Platón asume de tal manera la visión pitagórica del  mundo que nos presenta un universo perfectamente ordenado y jerarquizado. La  visión de este autor asume los preceptos pitagóricos hasta el límite de  identificar al número con el númen: el Demiurgo, el arquitecto y ordenador del  mundo. De esta forma contrapone Platón dos conceptos venidos de la mitología de  su tiempo: la musica de las esferas vs. Las emociones.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Desarrollos posteriores<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De este modo, la historia  sigue su inexorable curso mientras que intelectuales y eruditos siguen con su  labor investigadora. Así, podemos observar como los componentes  &#8220;místico-religiosos&#8221; se van separando de los &#8220;netamente científicos,&#8221; y  asistimos al nacimiento de la incipiente &#8220;ciencia moderna.&#8221; Pero la preocupación  por el medio ambiente sonoro no se queda en la Grecia clásica sino que pervive y  se bifurca de forma insospechada. A partir de este nacimiento podemos comprobar  como esta preocupación toma dos caminos. Por un lado, las investigaciones  matemático-astrológicas sobre la música de las esferas. Por otro, la composición  musical.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Desde Platón son muchos los eruditos que han tratado el tema de la música de las  esferas, entre ellos Plimeo, Cicerón o Ptolomeo. Cada uno plantea su propia  visión del asunto, pero el esquema general es, casi siempre el mismo. En lineas  generales, se identifica la órbita de cada planeta del Sistema Solar con una  esfera. El tono del sonido de cada una depende de la distancia de las órbitas de  los planetas y a cada esfera le corresponde la nota de una escala musical.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Entre los estudiosos inmediatamente posteriores a la Grecia clásica destaca  Ancius Manlius Torquatus Severinus Boetius, también conocido como Boecio  (480-524 a.n.e.). En un intento de taxonomía musical, este estudioso de la Roma  tardía autor de, entre otros, los varios volúmenes de De Aritmetica, diferencia  entre 3 tipos de manifestaciones musicales: la música vocal, la música  instrumental y la música de las esferas. Es importante señalar que para este  filósofo y para todos los anteriores el punto de partida es el sonido musical  bajo cánones armónicos y no el evento sonoro propiamente dicho. Respecto a la  sonoridad de los cuerpos celestes, se pregunta Boecio: «¿Cómo podría realmente  trasladarse de forma silenciosa en su derrotero el veloz mecanismo del cielo? Y  a pesar de que este sonido no llega a nuestros oídos (…) el movimiento  extremadamente rápido de tan grandes cuerpos simultáneamente no podría ser sin  sonido, en especial porque las sendas de las estrellas están combinadas por una  adaptación tan natural que nada más igualmente compacto o ruido puede ser  imaginado. Puesto que algunas nacen más altas y otras más bajas y todas giran  con el preciso impulso, resulta que en este celestial desplazamiento no puede  haber fallas que provengan de sus diferentes desigualdades y del orden de  modulación establecido» (citado por Schafer, 1969:52). La perspectiva de Boecio  aquí nos muestra una idealización de lo natural como sometido a unas leyes  físicas y, por tanto, rebosante de actividad sonora. Es la herencia de Pitágoras  lo que aquí destaca. Para Boecio lo sonoro es una cualidad definitoria de lo  natural y de su percepción.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  doctrina de la música de las esfera viaja así desde la Grecia y Roma clásicas a  Europa. La máxima expresión empírica de ésta la podemos encontrar en la  arquitectura de las grandes abadías y catedrales, diseñadas conscientemente de  acuerdo con las proporciones de la armonía musical y geométrica.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Los  ideales de la armonía pitagórica inspiraron también a Nicolás Copérnico  (1473-1543). Este astrónomo pristino pasó la mayor parte de su vida en la ciudad  de Frauenburg en Prusia llevando a cabo labores administrativas y volcado en la  observación de la armonía cósmica. Profundamente enraizado en creencias  religiosas y verdades pitagóricas, se vio profundamente ofendido por lo que la  matemática del sistema de Ptolomeo ofrecía en cuanto a proporciones. Pronto se  dio cuenta de la belleza y elegancia del sistema heliocéntrico y de como el  movimiento de los astros podía ser expuesto a través de una geometría que no  sólo era elegante, sino que además ensalzaba la gloria del creador.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero es con Johannes  Kepler (nacido en 1572) cuando sobrevendría una revolución tan importante, o  casi, como la que supuso la visión pitagórica. En una época en que astrología y  astronomía, en sus sentidos actuales, eran la misma cosa, Kepler supuso un revés  para esta incipiente disciplina. Apólogo de las ideas de Copérnico y del sistema  astronómico de Ptolomeo, bebiendo de fuentes protestantes, Kepler descubre  tempranamente una sutil relación entre los diámetros de las órbitas de los  planetas y sus distancias respecto al Sol. Relación que se plasmará en su  Misterium Cosmographicum en el 1596. A partir de aquí intenta en repetidas  ocasiones reformular las leyes del movimiento de los planetas. Sus logros en  este sentido son tres. Por un lado desmiente la hipótesis de las órbitas  circulares para pasar a afirmar que son elípticas. Esto supone un fuerte impacto  entre los astrónomos de la época que comprendían el círculo como perfección  armónica del cosmos. Por otro lado afirma que la velocidad de los planetas no es  uniforme, sino variable. Y, por último, relaciona la distancia de las planetas  al Sol con el tiempo que tardan en describir sus órbitas. Así, Kepler reconcilia  en su Harmonia Mundi (1609) el concepto pitagórico de armonía universal con el  sistema heliocéntrico imperante en la época y sienta las bases para la  formulación de las leyes generales de la gravitación universal de Newton. </span> </span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">Sin embargo, la visión de Kepler de la música de las esfera  está basada en la pura medición astronómica. Los astrónomos actuales no dejan de  sorprenderse ante la increible precisión de estas mediciones. Después de su  muerte, sus seguidores y pupilos llevaron mucho más allá sus descubrimientos.  &#8220;La música de las esferas es algo más que intuición poética. La dinámica del  Sistema Solar, divisada en primer lugar por el genio matemático de Kepler, está  directamente relacionada con las leyes de la armonía musical&#8221; (Plant).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">La máquina<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A partir de aquí, la  investigación en cuanto a los sonidos del medio ambiente humano se diluye en los  anales de la composición musical. Autores como Haendel, Hadyn o Vivaldi (y todo  lo que se ha dado en llamar música descriptiva) se interesan de forma acentuada  por la reinterpretación musical de eventos sonoros hallados en la naturaleza no  humana. Pero no será hasta la primera década del siglo 20, con el advenimiento y  puesta en marcha de la industrialización, cuando comience la incorporación de  sonidos producidos por ingenios humanos. La era del maquinismo revolucionará  paulatinamente la composición musical en cuanto a formas de trabajo y  producción. Será en Italia a principios del siglo 20 cuando se lleve a cabo una  de las más grandes revoluciones en cuanto a percepción y musicalización de los  sonidos del medio ambiente. Serán los autodenominados integrantes del movimiento  futurista los que emprenderán esta empresa. Y nos resultan interesantes tanto  por su reflexión teórica como por sus manifestaciones musicales.</span></span></p>
<p><span class="textocursiva1"><span style="font-size:9pt;">«Un paisaje oído.</span></span><em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="textocursiva1">El silbido del mirlo celoso del chisporroteo del  fuego termina por apagar el murmullo del agua.</span><br />
<span class="textocursiva1">10 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">8 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">5 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">19 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">25 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">1 segundo de chisporroteo</span><br />
<span class="textocursiva1">35 segundos de chapoteo</span><br />
<span class="textocursiva1">6 segundos de silbido de mirlo. » </span><br />
</span></em><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">(Marinetti, citado por Iges en la web del CCCB)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Dentro de esta corriente  destacan personajes como Marinetti, Piatti o el que nos ocupará por ser el que  verbaliza la cuestión: L. Russolo, pintor y músico futurista italiano de  principios de siglo, será el que llevará a la práctica y capitaneará esta  revolución sonora. En sus palabras: </span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«Permitidnos cruzar una  gran capital moderna prestando más atención a nuestros oídos que a nuestros ojos  y disfrutaremos distinguiendo el fluir del agua, el aire y el gas en circulando  a través de tuberías metálicas, los bramidos ruidosos que respiran y laten, la  palpitación de las olas, el ir y venir de los pistones, el aullido de los  engranajes mecánicos, el estallido del tren en sus raíles, la explosión del  látigo (…). Disfrutamos creando orquestaciones mentales de explosiones  metálicas, de puertas cerrándose violentamente, del rumor y agitación de las  masas, de la variedad de timbres de estaciones, vías de tren, forjas de hierro,  trabajos de impresión, centrales eléctricas y metros suburbanos» (Russolo,  1913).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es este italiano  visionario el que por primera vez vislumbra y explicita el cambio que ha  supuesto la maquinización de las estructuras productivas en el entorno sonoro de  la especie humana. Mediante instrumentos como el Intonorumori (1913), el  Rumorarmonio (1922) o el Piano Enarmónico (1931) crea Russolo una música que  jugará un papel revolucionario en la incorporación del ruido y del sonido  ambiental en la música moderna. Asimismo, sus producciones musicales y devaneos  teóricos fueron fuente de inspiración para compositores posteriores.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El vínculo que une a  Russolo con la música de su época es ese romanticismo terapéutico-religioso del  que hacen gala sus creaciones. Entre sus logros cabe destacar la abstracción a  la teoría musical dominante: la ausencia de timbre en la notación musical y el  particularismo de la escala cromática.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En el fondo, lo que  subyace a este tipo de reformulaciones (y nos referimos tanto la música  descriptiva como a los devaneos futuristas) es &#8220;la impenetrable fractura entre  los mundos y estructuras musicales y los &#8220;reales.&#8221; Eso que hace que la estética  musical siempre haya tenido un sentimiento de ansiedad, la de saber que lo que  es substancial se le escapa. (&#8230;) No resulta extraño, así, ver como se repiten  en la cultura de la música de baile electrónica las actitudes estéticas e  ideológicas de los futuristas: apología de la máquina, de la velocidad, de la  violencia, del progreso y hasta una cierta pretensión de vanguardismo&#8221; (Roma,  1997b:1, 3).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Teoría y práctica de la experimentación sonora<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Antes de entrar en materia,  habremos de prestarle unas líneas a un individuo sin cuya esencial aportación no  viviríamos en el mundo en el que vivimos. Se trata de Thomas Alva Edison  (1847-1931), inventor del fonógrafo y la bombilla, entre otras cosas, y  verdadero descubridor del trabajo en cadena (hazaña que suele ser imputada a  Henry Ford). Ciertamente, la relación de Edison con el tema que tratamos es algo  puramente referencial, por lo que trataremos de no extendernos demasiado. Al  inventar y patentar en 1878 el fonógrafo o máquina parlante, Edison desencadena  una de las mayores revoluciones de la historia sonora de la humanidad. El  fonógrafo supone la posibilidad no sólo de grabar cualquier sonido de cualquier  naturaleza, sino también la de reproducirlo en cualquier ambiente. Esto que  ahora nos puede parecer irrisorio (sólo tenemos que mirar por una ventana  cualquiera para observar cientos de personas con radiocassettes portátiles)  supuso un giro sustancial. El fonógrafo fue presentado en sociedad mediante esta  nota de prensa, redactada por su mismo creador: «este instrumento sin lengua ni  dientes imita los tonos que usted emite, habla con su misma voz, pronuncia sus  mismas palabras y, siglos después de que usted se haya convertido en polvo, será  capaz de reproducir cada pensamiento ocioso, cada tierna fantasía, cada vana  palabra que usted haya decidido susurrar ante el delgado diafragma metálico»  (Nubla y Nicolai, servicio de publicaciones del CCCB). Gracias a él, el cine  incorpora el sonido a sus producciones. El fonógrafo supone en sí mismo dos  revoluciones en el mundo del arte: «En primer lugar, porque ya no será  indispensable la presencia física del oyente en el lugar donde se celebra un  concierto como condición indispensable para poder escucharlo. En segundo lugar,  porque producirá en poco tiempo unos efectos insospechados en los mundos de la  composición musical, dado que se crearán músicas compuestas exclusivamente para  ser escuchadas en disco, que no podrán ser ejecutadas en directo» (Nubla y  Nicolai, servicio de publicaciones del CCCB). </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y,  de repente, damos un salto en el tiempo hasta mediados de siglo. Coincidiendo  con los primeros pasos y el desarrollo de la tecnología de grabación de señales  de audio, surge una nueva corriente de compositores que intentan adaptar los  sonidos ambientales a sus composiciones. Pero no de la misma forma en que  Russolo o Marinetti propelían ruidos contra un público enfervorecido, sino de  manera más sutil. Entre los asistentes a esos conciertos futuristas podemos  encontrar nombres que después se convertirían en claves en la historia de la  experimentación musical. Nombres como los de Edgar Varèse, Eric Satie, John Cage  o Pierre Schaeffer. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De  esta nueva hornada de compositores con una cierta sensibilidad al sonido  medioambiental, empezaremos por Pierre Schaeffer. Nacido en Francia en 1910,  comienza su carrera como ingeniero técnico en la Radio Televisión Francesa  (RTF). Miembro de la resistencia durante la ocupación alemana, Schaeffer  convence a los encargados de la RTF para abrir un espacio dedicado a la ciencia  de la acústica musical. El beneplácito de los altos directivos le dio acceso a  todo el material sonoro del que disponía la cadena televisiva. Tras meses de  experimentación Schaeffer descubre que puede crear bucles sonoros mediante  fonógrafos convencionales de manera que un sonido se mantuviese sonando durante  un tiempo indefinido. También descubre la posibilidad de aislar sonidos del  medio ambiente. Schaeffer, considerado por muchos el padre de la experimentación  electrónica, supone un gran paso en la historia de la creación y reproducción  sonora. Sus primeras experimentaciones pasan por la grabación y reproducción de  campanas y trenes. De esta forma consigue completar actos de composición musical  a través de procesos tecnológicos. Lo concreto de los elementos compositivos de  Schaeffer posibilitó así la independencia de las composiciones respecto a la  acción humana (las piezas tenían vida propia).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Estas experimentaciones lo llevan directamente a plantearse la naturaleza del  sonido, lo que se plasmó en la definición de objeto sonoro: el sonido básico  aislado de su contexto y examinado por sus características propias, separado de  su continuum temporal habitual. De esta forma comienza Schaeffer a estudiar los  sonidos no sólo de forma más amplia que hasta el momento, sino también a través  de variables analíticas más exactas tal y como la amplitud de onda o el tipo de  filtro. De estas investigaciones y de colaboraciones ulteriores con otros  interesados en la materia (como, por ejemplo, el músico y en la época director  de la RTF, Pierre Henry) surgen piezas como la Simphonie pour un homme seul  (sinfonía para un hombre solo). Resulta interesante esta composición por la  información sonora que nos aporta. Se trata de un seguimiento de todos los  sonidos que puede producir un ser humano. Schaeffer y Henry dividen estos  sonidos en: sonidos humanos y sonidos no humanos. Dentro de los primeros  encontramos los más cercanos al cuerpo propiamente dicho: respiración,  fragmentos vocales, balbuceos, silbidos, etc. Dentro del segundo grupo  encontramos sonidos generados por la interacción del cuerpo humano con otros  agentes: pasos, nudillos en una puerta, percusión o instrumentación orquestal.  Fisiología e intencionalidad de la mano para dar a luz a un estudio artístico  con lecturas sociales.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">John  Cage (1912-1992), compositor americano contemporáneo de Schaeffer, también trata  este tipo de problemáticas, si bien, trasciende a ellas y da un paso adelante en  cuanto a técnicas compositivas. La revolución que Cage plantea en el mundo de la  manifestación musical pasa por la ampliación del punto de vista, o mejor, del  punto de escucha y se puede resumir con una frase suya: «música es sonidos,  sonidos alrededor nuestro, así estemos dentro o fuera de las salas de concierto»  (citado por Schafer, 1969:32). Esta sencilla frase sintetiza la perspectiva  cageana de dejar de escucharse el ombligo y prestar atención al entorno total  que nos rodea. Amén de otras problemáticas, Cage trata también otros dos temas  que resultan de interés para el presente estudio: el ruido y el silencio. Sus  conclusiones pronostican la categoría analítica que es el silencio: el silencio  en la Tierra no existe, puesto que es respecto al sonido como el vacío respecto  a la física: una categoría analítica, unas condiciones ideales a priori, un  punto de partida. Esto pudo comprobarlo Cage cuando se sometió a las  inclemencias de una cabina totalmente insonorizada: allí constató que su propia  presencia ya generaba sonidos: su corazón, su sistema nervioso, su sistema  digestivo, todo era fuente de sonido, siempre había algo que produjese algún  tipo de sonido.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  definición de ruido de Cage se acerca bastante a la definición que los  estudiosos del lenguaje de la comunicación entreveían en la época: para que haya  ruido ha de haber necesariamente un mensaje, un emisor y un receptor. Ruido  sería, en términos comunicacionales, todo aquello que interfiere en el proceso  de recepción del mensaje. La nota social o culturalista viene dada desde el  momento en que los seres humanos nos vemos enculturados en ciertos principios  que nos enseñan a jerarquizar nuestra escucha. Por ello consideramos el ruido o  su percepción como algo eminentemente marcado por las relaciones entre seres  humanos. El sonido de un enjambre de abejas, así como el del tráfico rodado o el  de una catarata pueden ser considerados como agradables o ruidosos dependiendo  del contexto en el que se mueve el individuo o grupo que lleva a cabo la  taxonomización concreta. Ruido es sonido que nos han enseñado a obviar. Ruido es  cualquier señal sonora no deseada.</span></span></p>
<p><span class="tituloenlace1"><span style="font-size:11pt;">Schafer y el World  Soundscape Project</span></span><strong><span style="font-size:11pt;font-family:Arial;color:#6666cc;"><br />
</span></strong><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Aparte de  investigaciones marginales y musicalizaciones, es en los años 70 cuando el  movimiento del soundscape arranca y toma su fuerza inicial. Si utilizamos aquí  la palabra movimiento es para denotar un cierto carácter asociativo o  comunitario en torno a la creación o el análisis de este tópico. Podría decirse  que fue R. M. Schafer con su World Soundscape Project (WSP) el que incentiva el  interés por esta disciplina sonora. Es a finales de los años 60 y principios de  los 70 cuando este investigador y compositor canadiense inicia sus  consideraciones acerca del entorno sonoro. El texto que sigue a continuación  está extraído del prólogo de uno de sus libros y resume en cierta medida su  biografía:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«R. Murray Schafer es  considerado uno de los compositores más destacados del Canadá, así como una de  las figuras más interesantes de la vanguardia internacional. Nació en 1933 en  Sarnia, Ontario y estudió en el Conservatorio Real de Música de Toronto (…). En  los círculos profesionales su nombre destacó en la década de los 50 cuando, con  otros jóvenes colegas, organizó en el conservatorio un concierto de nuevas  composiciones. (…) Durante estos años Schafer desarrolló su enfoque renovador de  la educación musical y trabajó sobre el material básico que condujo a sus  publicaciones de avanzada: El compositor en el aula, Limpieza de oídos, El nuevo  paisaje sonoro, Cuando las palabras cantan y El rinoceronte en el aula. Una de  las preocupaciones de Schafer durante la década de los 70 fue el World  Soundscape Project (proyecto de paisaje sonoro mundial), el cual, brevemente  explicado, consistiría en un conjunto de estudios sobre el medio sonoro y su  relación con el hombre. El proyecto tiende a una revisión de la legislación  sobre ruidos, así como también al estudio de distintos modelos de diseño  acústico controlado» (Hemsy de Gaiza en Schafer, 1969: 6).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En palabras de Ivars  Peterson, el proyecto inicial de Schafer (inicialmente llamado WSP pero que  después se convertiría en el World Forum for Acoustic Ecology, WFAE) intentaba  «documentarse y elucidar las relaciones entre la gente y el entorno acústico en  el que viven. Prestaba especial atención a lo que ocurría cuando estos sonidos  cambiaban, como pasó con la industrialización de la sociedad o, más  recientemente, con el advenimiento de la era de la información.» (Peterson,  WFAE). En este intento de investigar la incidencia del sonido ambiental en el  comportamiento humano a través del cambio de aquel, Schafer publica en 1977 su  The Tunning of the World (algo así como La sintonización del mundo) como resumen  de sus investigaciones hasta el momento. Se trata de un manual interesante que  abarca muchas y muy diferentes cuestiones relacionadas con los paisajes sonoros  (término acuñado por el propio Schafer). En él aparecen temas como la evolución  del entorno sonoro humano en términos ideales: el paisaje sonoro natural  (sonidos del agua, del viento, sinfonías pajariles, sonidos de insectos o de  criaturas acuáticas, etc.), el paisaje sonoro rural, la derivación hacia las  ciudades, el paisaje sonoro de la revolución industrial o de la revolución que  supuso la introducción de la electricidad. También trata aspectos relativos a la  percepción en la especie humana (morfología, notación o simbolismo del paisaje  sonoro). Además del término paisaje sonoro, introduce algunos conceptos  interesantes en aras del análisis en curso. Uno de ellos es la aplicación de la  noción musical de nota dominante (o keynote en el inglés original) al entorno  sonoro humano. «Las notas dominantes de un paisaje sonoro son las creadas por su  geografía y clima (…). Muchos de estos sonidos pueden poseer significados  arquetípicos, es decir, pueden haber sido impresos tan profundamente en la gente  que está habituada a ellos que la vida sin los mismos sería percibida como algo  pobre y carente de distinción» (Schaeffer, 1977:10). Si bien esta idea resulta  interesante en cuanto a la adecuación de los grupos humanos a su medio ambiente  sonoro, peca en cierta medida de ingenuidad. Es aquí donde se nota la poca  preparación social de Schafer, instruido en materias musicales de forma  académica y en cuestiones sociales de forma autodidacta.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Otro término interesante  introducido por Schafer sería el de soundmark o marca sonora. Este «se refiere a  un sonido comunitario, que es único o posee cualidades que lo hacen especial  cuando es percibido por la gente que vive en dicha comunidad» (Schaeffer,  1977:10).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En general el trabajo de  Schafer y de sus discípulos no es nada desdeñable. En cierta medida el problema  de este autor, por sí solo y, junto a Barry Truax (del que nos ocuparemos más  adelante) como mentor de la WFAE, es su marcado carácter moralista (qué se puede  esperar de alguien que titula un libro Limpieza de oídos). Para Schafer existen  sonidos a conservar y sonidos que carecen de importancia, es más, sonidos  insalubres (sic) que deben ser condenados al ostracismo y la extinción forzosa.  En palabras de José Iges: «en último término, la utópica empresa del compositor  canadiense es la de ordenar el entorno sonoro, apelando en el fondo a una  ecología sonora. Pero con un trasfondo estético, que es el que sus seguidores  –investigadores del entorno acústico y compositores a partir de sus sonidos– han  aplicado en sus obras específicas.»</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
<span class="texto1">Schafer segrega los sonidos introducidos desde la época  industrial más primitiva y los condena. Diferencia entre paisajes sonoros de  alta y de baja fidelidad, siendo estos últimos los peores y más insanos de  todos. «Un sistema de alta fidelidad es aquel que posee una distancia favorable  entre señal y ruido. El paisaje sonoro de alta fidelidad es aquel en el que los  sonidos discretos pueden ser percibidos de forma clara gracias al bajo nivel de  ruido ambiental. Generalmente la fidelidad del campo es más alta que la de la  ciudad; la de la noche más que la del día; la del pasado más que la del  presente» (Schafer, 1977:43). Toda una declaración de principios.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Sin embargo «en un  paisaje sonoro de baja fidelidad las señales acústicas individuales se ven  oscurecidas por una sobrepoblación de sonidos (…). La perspectiva se pierde. En  una esquina de una calle de una ciudad moderna no existe la distancia; sólo hay  presencia» (Schafer, 1977:43).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es esta mezcla de valores  estéticos y su plasmación sobre aspectos de una supuesta higiene sonora la que  desvaloriza en cierta medida las aportaciones de Schafer y de sus seguidores.  Como hemos advertido en puntos anteriores, la base estética que sirve a Schafer  como punto de partida es el rechazo de lo que él denomina esquizofonía, pero que  otros han dado en llamar acustimática o «la ruptura de la conexión causa-efecto  entre las fuentes de los sonidos y estos. » (López, 1999). Si a esto le sumamos  la ilustrada oposición entre cultura y naturaleza tenemos a un resplandeciente e  inocuo Schafer. Para el colectivo de melancólicos que este autor abandera, todo  tiempo pasado fue mejor, en términos sonoros. En cierto modo tratan de  reproducir un medio ambiente sonoro que no respeta las aportaciones  individuales. Intentan retomar unas raíces sonoras imaginarias y fabricadas por  ellos mismos. Claro que esta dialéctica se ha ido refinando con el paso de los  años.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Más interesante que  Schafer, o menos inocente que éste, es Barry Truax. En su libro Acoustic  Communication Truax critica abiertamente tanto a las disciplinas que se han  venido ocupando de algún aspecto del sonido como a las subdisciplinas de las  ciencias sociales que versan sobre la comunicación en su sentido más amplio. Y  su razón fundamental es que todos estos córpus teóricos ignoran el paisaje  (landscape o soundscape) como un todo. Especial crítica le merece la  arquitectura acústica porque &#8220;parece atrapada en la complejidad de situaciones  ideales como espacios para el habla o transmisiones musicales. Le es difícil  considerar situaciones menos controlables en las que los criterios cualitativos  no cuadran con los cuantitativos. (&#8230;) sigue teniendo que ver con temas de  estilo musical, análisis de artefactos, trabajos de arte abstracto cuya  existencia es concebida como independiente del contexto cultural y mediante  modelos analíticos que asumen a un oyente ideal que poco tiene que ver con la  realidad, dado el impacto del ruido, del consumo de masas y del consumo sonoro.&#8221;  (Truax, 1993)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Su teoría sobre la  acústica comunicacional resume las investigaciones al respecto en un simple  diagrama lineal que incluye &#8220;fuente-medio-cerebro.&#8221; Cada disciplina que critica  se situa en uno de los dos extremos de la cadena. Sin embargo, su teoría se  situa en el justo medio. Mejor dejémos que se explique por sí mismo.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;La teoría de la  comunicación acústica substituye información por energía o señal como &#8220;unidad&#8221;  básica de su modelo. Por tanto, desde que la información es resultado de la  actividad cognitiva, la escucha se situa en el centro del proceso (&#8230;). El  modelo de transporte lineal de señales, sin embargo, se ve substituido por una  noción del sonido como mediador de la relación entre oyente y medio ambiente, en  el que la dirección de la influencia puede proceder de ambas direcciones. Esto  quiere decir que la situación comunicacional puede verse modificada tanto por un  cambio en el medio ambiente físico o por un cambio en los hábitos perceptivos  del oyente. (&#8230;) La noción de contexto es central (&#8230;) en el sentido en que la  información sonora depende tanto de la naturaleza del sonido como de su  contexto&#8221; (Truax, 1993).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Ecologismo sonoro<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Con relación a este  movimiento del soundscape encontramos más autores interesantes como Maria Anna  Harley, José Carles e Isabel López Barrio, Hildegard Westerkamp, Wreford Miller  o el antes citado Ivars Peterson. Éste último es un firme seguidor de la  tradición schaferiana. En los artículos que de él hemos podido localizar pone de  manifiesto la estacionalidad del entrono sonoro, tanto natural como humano.  Especialmente preocupado por las políticas mundiales de reducción de la polución  sonora, alaba el trabajo de su mentor y utiliza datos provenientes del mundo de  la acústica o del sonido comercial. Se define como ecologista sonoro y se siente  deudor intelectual de uno de los fundadores del WFAE, Barry Truax, al que cita  para poner de manifiesto el papel de estos ecologistas sonoros:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«Más  allá de la lucha contra la polución sonora, la tarea de los ecologistas sonoros  es el diseño de entornos sonoros saludables y atractivos (…). La continua  sensibilización de los oídos, la planificación creativa de ciudades, la acción  legislativa (regulaciones para la reducción del ruido medioambiental), el diseño  de parques acústicos y la preservación de sonidos valiosos del pasado y el  presente pudieran estar entre estos fines» (Peterson, WFAE).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  ecología sonora o eco-musicología a la que hacen referencia tanto Truax como  Peterson procede directamente de la filosofía ecológica o el nuevo ecologismo de  los años 90. De algún modo se trata de despedir al posmodernismo e inaugurar una  nueva perspectiva para la investigación científica. Todo ello aparece  convenientemente resumido en el artículo que Maria Anna Harley presenta en el  Soundscape Newsletter bajo el título «Notes on Music Ecology as a new Research  Paradigm.» En este afirma que este tipo de estudios «intentan contextualizar la  música como sonido y relacionar los materiales sonoros musicales a otras  realidades sonoras, tanto naturales –de los mundos orgánicos e inorgánicos no  humanos- como tecnológicamente creados» (Harley, WFAE). Algo que, por otro lado,  lleva años haciendo la sociología de la música. La eco-musicología se define a  sí misma como más abierta que la musicología tradicional o que la  etnomusicología, debido a que centra su atención en los fenómenos acústicos de  un sonido, en su existencia, producción e interacción con los entramados  culturales; aunque también presta atención a la conexión simbólica y cognitiva  de la música con el medio ambiente.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">A pesar de ser deudora de Schafer y de arrastrar toda su  carga estética y moral, esta eco-musicología se nos aparece como prometedora en  el sentido en que elimina las barreras entre entornos humanos y no humanos,  trascendiendo en cierta medida a la oposición entre cultura y naturaleza y  partiendo de una visión un tanto más holística. Partiendo de la definición de  Schafer de paisaje sonoro como campo de interacciones, este ecologismo sonoro  enfatiza las relaciones entre música y medio ambiente, aunque no logre  desprenderse del todo de esta clásica oposición. En palabras de Harley:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«En  el centro del campo se halla un ser humano que vive, que oye y que define su  espacio y su entorno de audición a través de decisiones y actos de atención  directa, de producción o de percepción sonora» (Harley, WFAE).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Hildegard Westerkamp lleva a cabo una investigación sobre la diferencia de las  percepciones sonoras humanas según patrones sexuales. Resulta interesante aunque  de lo más dudoso. En cierto momento de su investigación cita al psicólogo Carl  Jung para discriminar entre el &#8220;lado masculino&#8221; y el &#8220;lado femenino&#8221; de la  percepción e identifica cada uno con el anima femenina y el animus masculino.  Pero nadie mejor que Westerkamp para explicarlo:</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Así como el anima se  convierte en el Eros de la consciencia a través de la integración, el animus  hace lo propio con el logos; y del mismo modo que el anima se relaciona con la  consciencia masculina, el animus proporciona a la femenina capacidad de  reflexión, deliberación y auto-conocimiento.&#8221; (Westerkamp, 1995)</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A decir verdad, estas  aseveraciones hablan por sí mismas. Resulta un razonamiento bastante frágil que,  en nuestra opinión, no hace más que profundizar en las ya de por sí complicadas  relaciones sociales entre ambos sexos. Un poco más adelante pone de relieve la  relatividad en la percepción sonora, primero, a través de las diferencias en  cuanto a composición y propiedades acústicas del oído externo. Segundo, a través  de la prolongación de este oído en su vertiente interna y todo lo relacionado  con la variabilidad física y fisiológica entre los cuerpos humanos. Y, tercero,  a través de los diferentes estados de ánimo del oyente, que pueden influir en la  percepción de muchas maneras. Una vez expuestas los diversos factores que pueden  alterar o modificar esta percepción sonora de la que estamos hablando, no parece  demasiado concreto el intentar generalizar y ampliarlas a un hecho social como  es la diferencia entre hombres y mujeres. De acuerdo con que existe un sustrato  biológico que es susceptible de ser diferencial en cuanto a percepción, pero  este sustrato no es susceptible de ser aplicado a categorías sociales. Es decir,  la variabilidad que representan las fisiologías propias de cada cuerpo humano  deberían ser suficientes para establecer esta percepción diferencial: una  diferencia en cuanto individuos y no en cuanto taxonomías sociales (si la idea  es abstraerse lo máximo posible).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">El silencio: ¿la ausencia de entorno sonoro?<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">El siguiente autor de la  escuela schaferiana merece mención especial y un apartado para él solo. Se trata  de Wreford Miller y el tema en cuestión está muy relacionado con el que nos  ocupa en estos momentos. Hablamos de sonido ambiental, por lo que debemos  contemplar la posibilidad &#8220;opuesta:&#8221; la ausencia de sonido. Pero ¿es el silencio  la ausencia de sonido? Según este autor la definición de silencio es relativa al  contexto o, más bien, al medio alque se aplique. &#8220;Debemos considerar al silencio  como la raiz de partida del paisaje sonoro, como condición que nos permite  discernir el sonido. Cualquier paisaje sonoro ubica al oyente en el centro y,  así, invoca el vasto complejo de relaciones del medio ambiente acústico que  acontece en la comunicación, en lugar de abstraer el &#8220;silencio sonoro&#8221; como  fenómeno sin relación&#8221; (Miller, 1993:1).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Alumno aventajado de Barry Truax en la Simon Fraser University, Miller inaugura  con estas palabras una tesis doctoral que responde al nombre de &#8220;El silencio en  el paisaje sonoro contemporaneo.&#8221; A lo largo de casi cien páginas critica a un  sinúmero de autores que han abordado el tema del silencio porque se refieren a  él como ideal humano. Esto, según el propio miller, refiere a su vez al &#8220;sueño  positivista de experiencia ordenada &#8221; (que, habiendo leido lo escrito hasta el  momento, podemos entrever de dónde surge) y &#8220;organiza nuestro sentido de  comunicación dentro de nuestro entorno bajo la rúbrica del discurso.&#8221; (Miller,  1993:5)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Añade un punto a las hipótesis de Westerkamp afirmando que la sensibilidad  humana es relativa en cuanto depende del &#8220;entramado de interrelaciones entre  conciciones acústics y psicológicas.&#8221; Hace refernecia al concepto de flatline  (algo parecido a &#8220;sonido plano&#8221;) y afirma que es en gran parte culpable del  decrecimiento de la sensibilidad auditiva en los humanos debido a que este tipo  de sonidos &#8220;fatigan la percepción y la adaptación.&#8221; A este respcto sigue en la  linea de Schafer al hablar de &#8220;patrones sonoros redundantes o repetitivos.&#8221;  Habría que recomendarle una buena dosis de Lamonte Young. Llega a afirmar, sin  que le falte razón, que la predicibilidad de un sonido resta sensibilidad a los  oídos. Pero se olvida constantemente de otorgarnos a los oyentes el beneficio de  la individuación, de la variabilidad según la persona. Los sonidos redundantes o  planos, para Miller, destruyen la fidelidad acústica ya que contienen  diferencias demasiado pequeñas para ser relevantes para el organismo humano con  el resultado de que dificultan la comunicación, y nuestros sistemas auditivos se  adaptan a ellos. En un aire muy schaferiano, miller se erige en conocedor de  verdades universales y rebaja la sensibilidad de la especie humana a la de un  zapato o un mueble. Para él la relatividad del silencio está en función de la  cantidad de sonidos inmiscuidos en el proceso de percepción, argumento  verdaderamente aceptable. Pero situa al oyente en un papel de sufridor ante las  constantes agresiones de sonidos que no quiere escuchar. No vemos en el zumbido  de una televisión, de un ordenador encendido o de una nevera factores que  disminuyan la sensibilidad.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Entre las muchas definiciones de silencio que este autor aventura cabe destacar  las siguientes. Define sonido como ausencia de procesos comunicativos siguiendo  la teoría de la comunicación acústica y centrándose en el contexto, como propone  Truax. Define silencio como sonido ambiental en relación a la voz y a la música,  &#8220;o por lo menos éstos {los sonidos ambientales} están más cerca del silencio y  se los asocia con ellos.&#8221; Define silencio como &#8220;el espacio metafórico, el  proceso de consciencia y la tendencia física que nos permite discernir sonidos.&#8221;  (Miller, 1993:12)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;El  sonido como ausencia de sonido no existe de ningún modo (&#8230;). El silencio como  ausencia de sonido relativo a la sudibilidad y la medida si existe. (&#8230;) El  silencio existe como referencia al ambiente de un paisaje sonoro, de forma que  &#8220;tranquilo&#8221; y &#8220;silencioso&#8221; se convierten en sinónimos casi perfectos. Junto con  este movimiento del concepto desde lo puramente físico hacia la perspectiva  relacional del oyente, el &#8220;silencio&#8221; está referido a la comunicación, o mejor, a  la no comunicación, a la irrelevancia y al no mensaje. (&#8230;) Como consecuencia  de una extensión metafórica del silencio para referirse a una pausa en la  comunicación, se convierte en una condición ambigua inherente al discurso (cuyos  efectos, sin embargo, pueden no serlo tanto).&#8221; (Miller, 1993:61)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es  interesante la perspectiva que aquí se nos plantea. Recoginedo el testigo de  Truax, Miller incluye al discurso humano en todas sus formas en el entorno  sonoro. Lejos de clarificar la situación contemporanea, esta inclusión viene a  complicarla todavía más, si bien la completa. Miller refiere el silencio a la  conceptualicación humana y sondea, así, los posibles significados e &#8220;imágenes&#8221;  que nos inspira este concepto. Vincula, también, silencio con dominación y poder  en un sentido al más puro estilo de Foucault. &#8220;El silencio ha sido tácitamente  redefinido o desenfatizado en la estrategia de expansión electrónico-industrial  del capitalismo: como calidad rural, romántica o salvaje del paisaje sonoro para  verse opuesta a los sonidos del progreso, para ser empaquetada como condición de  valor de cambio, o para ser evitada como un no-estado. (&#8230;) Creo que la  dominación del paisaje sonoro es inseparable de la dominación sobre los medios  de producción, y que esta dominación tiene que ver con la marginación conceptual  del silencio&#8221; (Miller, 1993:61). Sabias palabras cuya veracidad comprobaremos  más adelante cuando hablemos de la música programada en las grandes superficies  comerciales. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">En  resumen, Miller lleva a cabo un sondeo de todo lo que el silencio significa y  puede llegar a significar en la sociedad occidental contemporanea. Contempla los  procesos alrededor del &#8220;silenciamiento del silencio,&#8221; y, posiblemente con  demasiada holgura pero con pequeños brotes de humildad, reubica al silencio en  el entorno sonoro para otorgarle un papel fundamental en la jerarquización de la  percepción sonora de la especie humana contemporanea. Otro de los temas  fundamentales en la obra de este autor es el ritmo, pero es un tema que resulta  demasiado extenso para ser tratado dentro de este epígrafe, tanto por sus  propios comentarios como por las referencias de otros autores que hemos  encontrado.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Bioacústica<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Ligeramente relacionados con  estos, aunque mucho más interesantes, están los estudios sobre bioacústica. La  bioacústica es la disciplina que se ocupa de buscar la relación entre el  comportamiento de ciertos animales y los sonidos que estos producen. A caballo  entre lo que sería una lingüística humana y una acústica contextual, y  utilizando la comunicación acústica como punto de partida, la bioacústica  investiga el sonido animal en relación con la vida social y a la supervivencia  de especies animales concretas. Esta disciplina se concreta en el estudio de  fenómenos como el emparejamiento o la ubicación sonora (a partir de radares o  sónares naturales) a partir de casos de especies animales como los cetáceos, los  roedores o los cérvidos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Para  los bioacústicos resulta muy complicado el estudio de sonidos complejos  producidos por mamíferos debido, en parten a la importancia que han de  conferirle al contexto social en el que ocurren los eventos sonoros (y digo  mamíferos no porque la disciplina se centre en ellos, sino por poner un ejemplo  de organizaciones sociales un poco más complejas). Las habilidades de  comunicación y la expresión lingüística en estos casos se ven muy condicionadas  por la enculturación diferencial según los individuos (aprendizaje estándar +  experiencia individual) Al igual que ocurre con la especie humana, los mensajes  no sólo son portadores de información léxica o sintáctica, sino que también  refieren información sobre las condiciones emocionales, físicas, sociales y  contextuales en las que el animal se desenvuelve. A este respecto cabe destacar  las investigaciones sobre la capacidad de eco-localización de los murciélagos  llevadas a cabo por el Centro Interdisciplinar de Bioacústica e Investigación  Ambiental de la Universitá degli Studi di Pavia, amén de otros estudios sobre la  comunicación entre cetáceos, especialmente ballenas, y entre delfines.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Dentro de esta disciplina  se ha propuesto recientemente lo que se ha dado en llamar la hipótesis de nicho.  Esta se concentra en la diferenciación de las fuentes bióticas de los sonidos  para afirmar que «diferentes nichos auditivos se definen básicamente en términos  de bandas de frecuencia del espectro de sonido que está ocupado por diferentes  especies. (…) el interés de este planteamiento (…) radica en la intención  explícita de ampliar la bioacústica clásica de un auto-ecológico (una especie) a  una perspectiva más sistémica considerando composiciones de especies de animales  capaces de producir ruido y que se encuentran en un ecosistema equilibrado.»  (López, CCCB) Resumiendo, la hipótesis de nicho afirma que, en un ecosistema  equilibrado o &#8220;bioacústicamente consistente&#8221;, cada especie sería susceptible de  ser analizada como ocupando una banda de frecuencia concreta dentro del espectro  del sonido total de dicho ecosistema. Por todo ello, cada ecosistema acústico  conformaría una suerte de &#8220;orquesta&#8221; propia y personal que nada o muy poco  tendría que ver con el resto de ecosistemas.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Sonido y espacio urbano<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De modo similar, encontramos  correlaciones entre este tipo de análisis y el que se emplea para la etnografía  sonora de espacios urbanos, particularmente el empleado por Jean-François  Augoyard y el equipo del CRESON (Centro de investigaciones sobre el espacio  sonoro y el entorno urbano). La metodología de esta asociación ha sido descrita  como etnografía sonora o etnosongrafía de los espacios urbanos. Bastante  preocupados por la noción de ambiente, este colectivo trabaja el sonido más bien  en términos arquitectónicos en cuanto a disposición, respuesta e influencias en  la interacción humana. Una especie de bioacústica de la especie humana en  términos urbanos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> También similares, aunque quizá más concretos, son los estudios del Instituto de  Acústica de Madrid. En los últimos años, esta organización se ha dedicado a  potenciar e incentivar estudios acústicos en una vertiente más relacionada con  la ingeniería aplicada que con la ciencia social. Ejemplo de esto es el elevado  númeor de patentes en cuanto a materiales conductores que esta organización  ostenta. Cabe destacar una investigación publicada recientemente en el  Soundscape Newsletter. Bajo el título «Madrid: dimensiones acústicas en áreas  habitadas. Criterios cualitativos» el compositor José Carles y la investigadora  Isabel López Barrio han llevado a cabo una investigación sobre la identidad  sonora de ciertos lugares dentro de la villa de Madrid.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Partiendo de una crítica abierta a los estudios tradicionales sobre el entorno  acústico, estos dos estudiosos del tema demarcan dos tipos de variables para el  mapeado acústico de una zona concreta: variables físicas (el nivel de ruido) y  variables subjetivas (el nivel de molestia). «Los resultados de estos estudios  muestran que la correlación entre estas dos variables (intensidad y molestia) es  relativamente baja (&lt;0’4). Indican que la intensidad no es la única variable que  determina la reacción. Otro tipo de variables que no se han incorporado a esta  clase de estudios tienen que ver con otro tipo de influencias como el contexto  en el que se percibe el ruido y la relación afectiva o emocional con él.» Lo que  nos lleva de vuelta a las conclusiones de los estudios de bioacústica a los que  antes nos referíamos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A  partir de una hipótesis que afirma la existencia de diversos espacios y diversas  proyecciones emocionales/subjetivas/individuales en la villa de Madrid, Carles y  López Barrio intentan identificar estos lugares, situaciones y contextos que, en  opinión de los habitantes de la ciudad, posee características sonoras concretas.  En base a ello se pretende determinar la evaluación perceptual de la gente  respecto a estos espacios y comprobar si las variables que lo determinan son  físicas o de otra índole. Para el análisis se tienen en cuenta tres tipos de  variables: variables acústicas (naturaleza, tipo y características del sonido),  variables arquitectónicas (organización del espacio, morfología urbana, diseño y  usos del espacio) y variables psicosociales (modos de vida, códigos sociales de  los vecindarios, criterios culturales y estéticos en relación al medio).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Como conclusión se  exponen tres tipos de situaciones acústicas: lugares representativos (parques,  avenidas), lugares expresivos (que expresan formas concretas de experimentar la  ciudad) y lugares sensibles (que producen sentimientos de urbanidad). En  palabras de los autores: «contexto y sonido son dos variables fuertemente  interrelacionadas. El contexto define al entorno acústico y este, a su vez,  configura el espacio, cuyo carácter varía en función del sonido que haya en él.  Los significados que los sujetos adscriben a una experiencia acústica concreta  (…) dependen del lugar en el que son oídos. Los cambiantes grados de congruencia  entre lo que el oyente espera oír y lo que en realidad oye en un lugar dado,  tiene mucho que ver con la evaluación del sonido en cuestión y, por lo tanto,  con su aceptación o rechazo. (…)El resultado es que esta forma de encajar lo que  se espera y lo que acontece hacen que el entorno sonoro sea legible [bajo la  forma de texto que anticipábamos antes] en el sentido en el que los sonidos que  lo componen hablan sobre o indican el carácter real de un lugar en cuestión (…).  Los sonidos presentes en un entorno dado no sólo proveen información sino que  inducen estados emocionales (…). Los diferentes sonidos presentes en estos  fragmentos [de la vida cotidiana, utilizados para la investigación] adquieren un  significado que va más allá de sus propiedades puramente físicas. (…) acompañan  a una capacidad simbólica que representa o evoca la cultura del pueblo [en el  original en inglés village] tradicional» (López Barrio y Carles, WFAE).</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Paisajes sonoros contemporáneos<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero las investigaciones  siguen adelante y es durante la década de los 80 cuando el World Soundscape  Project se transforma en el World Forum for Acoustic Ecology, dando cabida a  estudios como los que acabamos de ver. Schafer continúa con el análisis del  cambio del paisaje sonoro de Vancouver y otras ciudades canadienses que comenzó  a finales de los 70. Mientras tanto su organización crece y se comunica a través  de la revista (recientemente revisitada para ser incluida en la red) Soundscape  Newsletter.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Paralelamente a esta, investigadores de otros lugares y de  otras disciplinas exploran la vertiente más social del sonido. Entre los que  provienen del mundo de la ciencia social propiamente dicha destacan Max P.  Baumann y Jonathan Sterne. El primero utiliza un tono y una perspectiva  marcadamente psico-social. Tomando como punto de partida el hecho contrastado de  que la percepción auditiva del ser humano no sólo tiene que ver con cuestiones  fisiológicas, Baumann defiende una interpretación de esta percepción en base a  hábitos y tradiciones de audición. «Mediante hábitos determinados culturalmente,  los seres humanos se proyectan a sí mismos sobre los sonidos (…). No es el mundo  el que nos proporciona objetos a oir, sino más bien nuestro conocimiento  empírico el que crea el mundo y la forma en que oimos el ruido, la naturaleza y  la música» (Baumann, 1997). Esta separación que nos presenta hace referencia, de  alguna manera, a la jerarquización de la escucha que, en general, se da en la  especie humana.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Particularmente  preocupado por la definición de ruido como producto social, Baumann afirma que  tanto éste como la música son constructos mediante los cuales los seres humanos  filtramos, interpretamos y subordinamos de forma específica nuestro entorno a un  orden sonoro específico que nos han enseñado a percibir (Baumann, 1997:102). De  modo similar, trata de mostrar cómo es el hábito auditivo, las rutinas sonoras,  lo que nos hace percibir dicho entorno sonoro como música de acompañamiento  (Baumann, 1997:103).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Con relación a este  último término y a lo que Schafer denomina diseño acústico, encontramos los  trabajos de Jonathan Sterne. Este profesor de la Universidad de Illinois dedica  sus esfuerzos al análisis de la música programada (el hilo musical) como  elemento arquitectónico en la construcción de grandes superficies comerciales.  En un artículo extremadamente interesante publicado en el número 41 de la  revista Ethnomusicology, Sterne indaga y muestra sus conclusiones sobre el mundo  de la música programada. Por un lado se ocupa de la vertiente perceptiva (como  estamos viendo, algo fundamental en este tipo de estudios) y por otro de la  clasificación y conversión de la música en un bien comercial dispuesto a ser  consumido.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Podría opinarse que este  tipo de objeto de estudio poco tiene que ver con la investigación en desarrollo  sobre paisajes sonoros, nada más lejos de la realidad. Sterne afirma que en  estos centros comerciales la percepción de lo musical es muy semejante al  exterior de los mismos. De hecho una de sus conclusiones es que estos centros y  toda la infraestructura que llevan detrás, funcionan como espacios utópicos,  como paisajes sonoros ideales o idealizados. «Aquí [en los centros comerciales]  la experiencia musical es enteramente comprendida como escucha y los valores  culturales son atribuidos a la inmediata presencia de la música como si de un  tipo de sonido se tratase» (Sterne, 1997:24). Es este paisajismo musical  intencionado lo que aquí nos interesa. El medio ambiente de los centros  comerciales funciona como una experiencia virtual. La música programada es la  banda sonora del centro comercial del mismo modo que los sonidos del bosque o  los de la calle transitada conforman sus espacios sonoros. Esto se ve reforzado  por el hecho de que el oyente deambula entre una escucha pasiva y una activa,  como ocurre con los paisajes sonoros reales.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La música programada  responde a ciertos criterios empresariales. Los temas programados son arreglos  sinfónicos de melodías conocidas (tanto tradicionales como contemporáneas) que  utilizan mucho los arreglos de cuerda e intentan apartarse del viento, la voz o  la percusión. Son algo así como versiones anestesiantes o asépticas de melodías  sobradamente conocidas. Este tipo de composiciones y su ordenación concreta  destacan, entre otras cosas, por la relación que establecen o fuerzan a  establecer al oyente: a través de la familiaridad y la anonimidad de las  canciones se potencia el consumo, se atenúa la identidad nacional o individual y  se incrementa la identidad consumista. «Toda la música ambiental posee ciertas  características similares. Las voces y los instrumentos que los programadores  consideran abrasivos o agresivos son eliminados; ambos llaman demasiado la  atención sobre sí mismos e impedirían el carácter de segundo plano (o banda  sonora) de la música» (Sterne, 1997:29-30). El hecho de que casi toda la música  ambiental o programada provenga de fuentes similares convierte a los centros  comerciales que la programan en espacios si no iguales, muy parecidos.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La música ambiental  funciona como la banda sonora de una película: sirve para construir el espacio  visitado. Sterne discrimina entre dos tipos de espacios en los centros  comerciales: espacios intersticiales y lugares concretos (comercios  particulares). En un intento de imitar la disposición de los espacios públicos,  los gerentes de los centros comerciales idealizan su entorno. La banda sonora de  los espacios de transición es suave, tersa y está construida no para apaciguar  pero sí para no soliviantar a los transeúntes. Por oposición, cada comercio  particular programa listas de canciones en sus versiones originales (servicio  que también ofrecen las compañías que antes hemos citado). Esta confrontación  ayuda a crear y demarcar espacios acústicos y, por consiguiente, lugares y no  lugares. «Esta música de fondo más alta y agresiva que emana de las tiendas crea  una tensión con la música de los pasillos (…). A través de una delineación  acústica clara, la música crea un sentimiento de dentro y fuera» (Sterne,  1997:22). Es decir, que la música ambiental como idealización sonora de la  realidad (quizá la utopía sonora de Schafer), no sólo divide el espacio, sino  que también coordina las relaciones que los oyentes van a establecer entre las  subdivisiones de estos espacios.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Como conclusión y en  clave crítica marxista, Sterne arremete contra la música programada afirmando  que si toda la música es étnica, entonces la etnicidad de este tipo de música es  el capitalismo. En los centros comerciales el consumismo es más una imposición  antes que una opción, agravada por una construcción y distribución que genera  usos que acentúan esta conducta consumista. Los gerentes de estos centros  comerciales desean mantener ocupadas las mentes de los oyentes, haciendo que  olviden toda tensión y diferencia social. La única diferencia permitida es el  posicionamiento ante la banda sonora, que, además, no es un proceso voluntario  sino más bien forzoso. «El espacio está constantemente producido por programas  musicales; su continua presencia funciona como recordatorio al oyente. Es  factible afirmar que la música programada territorializa el centro comercial:  construye y acota el espacio acústico y se encarga de las transiciones de una  localización a otra» (Sterne, 1997:31).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">A este respecto, Sterne  no es el único autor que se posiciona de esta forma ante la música programada.  De entre los que hemos tratado, Wreford Miller es el que más coincide con  Sterne. Desde su estudio del silencio Miller afirma que &#8220;el Moozak es un ejemplo  perfecto de formas sutiles de dominación tecnológica mediante la manipulación de  los silencios. A través de la mezcla de muschos estilosmusicales en un tema  dominante y su presentación como un bien deseable, esta &#8220;música de fondo&#8221;  potencia la escucha pasiva (&#8230;) y es un producto genuino de la Aldea Global. De  hecho, su presencia niega la discontinuidad de pensamiento de los consumidores&#8221;  (Miller, 1993:34).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Muy en la onda de  Schafer, no sólo critica al Moozak por alienante, sino también porque reitera  constantemente estructuras que, para él, carecen de significado. Mientras cita a  Jacques Attali viene a decir que &#8220;el silencio impuesto por la repetición es la  muerte del significado, la supresión de la diferencia&#8221; (Miller, 1993:34). En  este punto Miller cae en una contradición: parece no contemplar el fenómeno  desde un punto suficientemente alejado para el análisis. Acaso no es la  repetción una característica fundamental para la elaboración y difusión de  códigos (así como también lo es su ectremo: la experimentación).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Da la sensación, como con  el resto de Schaferianos, de que sus preferencias estéticas influyen  directamente en el resultado de sus investigaciónes. Resulta enternecedor el  espíritu romántico que los liga con la creación musical, de todos modos sería  muy cortés por su parte el dejar una porción de la percepción (esa en la que se  encuentran las preferencias estéticas) al gusto del consumidor. Es un logro  darse cuenta de lo alienada que puede llegar a estar la humanidad. El caso es  que, aun dándonos cuenta de ello puede que sea de nuestro agrado. Este es el  punto que la élite Schaferiana parece no aceptar.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Nuevas aportaciones desde la música<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Los músicos, tanto  intérpretes como compositores, en mayor o menor medida viven en el mundo real.  Esto es suficiente para que se vean afectados por los diferentes ritmos y  sonidos de la época en la que viven, tanto de manera consciente como  inconsciente. Desde finales de la década de los 70, e incluso antes, cabe  destacar muchas y muy interesantes aportaciones desde el mundo de la música. A  decir verdad, hasta el momento la incorporación o interpretación de sonidos del  entorno sonoro a composiciones musicales no es algo excesivamente novedoso.  Desde todos los géneros musicales ha habido intentonas de plasmar un mundo  sonoro en el que los compositores viven. Muchas de estas aportaciones han sido  visionarias en cuanto proféticas o adelantadas a su tiempo. Cabe destacar el  ejemplo del ilustre guitarristas Jimi Hendrix, capaz de abarcar e imitar un  amplio espectro de sonidos ambientales mediante instrumentos y filtros. En un  alarde de baja fidelidad, Hendrix es capaz de transmitir percepciones novedosas  en su momento sobre el entorno sonoro urbano o rural a través de piezas como  Crosstown Traffic o Castles made of sand.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Otro  ejemplo destacable es el neo-maquinismo musical o, como se denominó en la época,  el krautrock alemán de bandas como Kraftwerk, Can o Faust. Herederos directos de  la tradición futurista y surrealista más ruidosa, este movimiento reivindica la  vida urbana como punto de partida étnico. La identidad sonora de ciudades  industriales alemanas como Berlín o Düsseldorf se plasma en ritmos mecánicos y  recodificaciones del sonido de las fábricas modernas. Destaca esta corriente por  la incorporación de tecnología electrónica e ingeniería mecánica. Por ejemplo,  Kraftwerk en su Radioactivity realizan un estudio en profundidad de los sonidos  de la radiactividad. Para ello utilizan numerosos filtros y sonidos extraídos de  contadores geiger o de lenguaje morse. Idealizan y recodifican musicalmente el  espacio sonoro del industrialismo tardío.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Más  allá de documentalismos paisajísticos recodificados, en la actualidad nos  encontramos con numerosas iniciativas alrededor del tópico del paisaje sonoro.  Multitud de artistas actuales se sienten en deuda con la obra de los grandes  metodistas como Cage, Satie o Schaeffer. Existe otra corriente en cuanto a  composición y análisis que parte de las bases sentadas a principios de los 70  por R.M. Schafer y su World Soundscape Project. Siguiendo la distinción hecha  por autores como José Iges o Francisco López, podemos analizar estos dos  movimientos como enfrentados, ya que abogan por principios bastante alejados los  unos de los otros e identificarlos con dos exponentes reivindicados por cada  movimiento: Schaeffer y Schafer. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  primera corriente «ha planteado un trabajo con el entorno sonoro más  desprejuiciado, si se quiere, hibridándose en algunos casos con elementos  poéticos, documentales o de reportaje, y en otros desarrollando puentes sonoros  entre dos entornos naturales o urbanos» (Iges: 13). En relación a esta tendencia  encontramos firmas como la de Bill Fontana, el colectivo Ars Acústica o el  compositor Francisco López. Estos son pioneros y promueven el tratamiento  electrónico de sonidos ambientales de modo que acaben perdiendo la referencia  con el entorno del que proceden, en beneficio de los intereses del compositor.  Más cercano se nos aparece este último. «A lo largo de casi veinte años,  Francisco López ha desarrollado un impresionante mundo sonoro, totalmente  personal e iconoclasta, basado en una profunda escucha del mundo. Destruyendo  barreras entre sonidos industriales y ambientes de naturaleza salvaje,  moviéndose con pasión desde los límites de lo perceptible hasta los abismos más  profundos de intensidad sónica, proponiendo una escucha ciega, profunda,  trascendental, libre de imperativos del conocimiento y abierta a la expansión  sensorial y espiritual,» reza el prospecto de uno de sus conciertos. </span> </span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">En sus escritos, este compositor madrileño arremete contra  la demonización que Schafer lleva a cabo con el concepto de esquizofonía y que  él denomina acustimática . «La esquizofonía es una negación, o al menos una  oposición a la posibilidad de aislar propiedades sonoras de un ambiente y  usarlas –por sí mismas o en solitario- para cualquier tipo de sonido humano. (…)  Sólo puede haber una razón documentativa o comunicativa para mantener una  relación causa-objeto en el trabajo con paisajes sonoros, nunca unas artísticas  o musicales» (López, 1999:77).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Este  autor revela también el problema del rodaje sonoro, esta vez aplicado al paisaje  sonoro como género o fuente de la que se toman elementos para la composición (en  esta categoría entraría también la composición de bandas sonoras para el cine).  José Iges lo describe a la perfección: «cuando se escucha hoy en día la obra [se  refiere al Week-End de Walter Ruttman] parece tanto evidente que [los sonidos]  no hayan podido sino ser realizados para. (…) Ha sido preciso evitar todo ruido  simultaneo o vecino, elegir la hora o el lugar donde ningún alboroto arriesgase  perturbar la grabación.» En efecto, el reconocimiento de una intencionalidad a  la hora de los preparativos para la grabación o pregrabación elimina todo resto  de ese realismo documentalista que en principio es atribuible a este tipo de  obras.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero  también la bioacústica cae en esta trampa. La bioacústica tradicional  «-justificada por su propio objetivo científico- tiende a aislar las llamadas,  cantos o cualquier otro sonido de una cierta especie del sonido de fondo de su  entorno. (…) En la selva no existe discriminación intencional; las especies  animales que producen los sonidos, aparecen juntas con otras, acompañando a los  componentes del sonido ambiental, bióticos y no bióticos» (López)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Como  afirmábamos antes, la utilización de elementos del entorno sonoro para la  composición musical es algo que está muy extendido en la actualidad, tanto en  contextos conservadores como en contextos más experimentales. Como fuente de  inspiración es innegable su importancia, ya que todos, hasta los compositores,  vivimos inmersos en un mundo sonoro particular. También aparece formando parte  de estas composiciones como elemento principal (intentos pictorialistas) o  secundario (por ejemplo, efectos de sonido). De esta manera, desde Wynston  Marshallis hasta Mc Hammer, todos han utilizado (o por lo menos lo han  intentado) elementos del entorno sonoro. Hoy en día, coincidiendo con el auge de  la informática y la digitalización del sonido, este tipo de aportaciones son  incontables. Actualmente, quien más y quien menos, la incorporación de este tipo  de elementos es moneda común en la música.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Espacio sonoro y ritmo<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Una de las características  esenciales de lo que hemos dado en denominar naturaleza es su caracter  estacionario, la presencia de bioritmos. La especie humana no es algo aparte  sino que también está inmersa en un maremagnum de ritmicidades. Sólo hace falta  pararse en una esquina de cualquier ciudad para ver como la vida urbana no sólo  reproduce el orden natural sino que es tan parte de éste como el proceso de  crecimiento de cualquier planta o animal. El movimiento cíclico que suponen las  luces de los semáforos. Las oleadas de gente y coches que éstos desencadenan. La  actividad diurna y la nocturna. El café y la cerveza. Las comidas. Todo sigue un  ritmo, riguroso en cuanto social pero flexible en cuanto individual.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Algunos autores ven en la reproducción intencional del ritmo un rasgo exclusivo  de la humanidad, lo que verdaderamente nos diferencia de los animales. Entre  estos destaca el lingüista Roland Barthes. Este autor vincula el origen del  ritmo a la construcción de casas. Al sentar las bases de su sistema de análisis  discrimina entre audición y escucha argumentando que oir es un fenómeno  fisiológico y escuchar una acción psicológica. Más ligado a la vertiente  discursiva y comunicativa del entorno sonoro, Barthes afirma que los mecanismos  de la audición tienen que ver con procesos de la acústica contextual y de la  fisiología del oido. Sin embargo, define la escucha por su objeto o por su  alcance. Relaciona la audición con la ubicación espacio-temporal. Resulta  interesante en cuanto posee una visión más puramente antropológica sobre el  sonido en cuanto &#8220;sentido propio del espacio y del tiempo, ya que capta los  grados de alejamiento y los retotnos regulares de la estimulación sonora&#8221;  (Barthes, 1993:244). Y resulta interesante porque se refiere al ritmo de la  audición.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Barthes vincula la aparición del ritmo a la construcción y a la fabricación de  objetos llegando incluso a afirma que &#8220;la característica operatoria de la  humanidad es precismanete la percusión rítmica repetida por largo tiempo&#8221;  (Barthes, 1993:246). Del mismo modo que discrimina entre una escuha y una  audición, parece estar refiriéndose, cuando habla obre el ritmo, únicamente a  una repetición, sin más. En este sentido parece más plausible en principio que  lo que nos diferencie de los animales es la capacidad no de repetir  intencionadamente un ritmo, sino de disfrutarlo. Por el otro lado, es bien  conocida la existencia de muchas especies animales que reproducen  intencionadamente ritmos o patrones para fines concretos como, por ejemplo, la  reproducción o la construcción. Pero, ¿disfrutan los animales con ello?</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> También encontramos este tema en la tesis doctoral de W. Miller. Miller habla  del ritmo en cuanto a control del silencio. &#8220;El golpe de percusión es la  organización binaria de la experiencia análoga de la cuantificación del tiempo,  la medida. Mediante esta codificación el tiempo como silencio se convierte en  una experiencia consensuada que une a los miembros de una comunidad y al  individuo a los complejos patrones del medio ambiente a través del tempo  musical&#8221; (Miller, 1993:13). Desde la semiótica se ha mostrado como el signo se  basa en un vaivén: el de lo marcado y lo no marcado. Aquello a lo que llamamos  comunmente paradigma (Barthes, 1993:247). Esto nos refiere inmediatamente a la  noción de codificación y descodificación del entorno. Una vez más echaremos mano  de Barthes para explicarnos un poco mejor. Este autor diferencia entre tres  tipos de percepción sonora:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">1)  Una primera en la que &#8220;el ser vivo orienta su audición hacia los índices.&#8221; Se  trata de una escucha alerta, por lo que pueda pasar.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">2) El segundo tipo &#8220;es un desciframiento; lo que se intenta  captar por los oidos son los signos; sin duda en este punto comienza el hombre:  escuchamos como leemos, es decir, de acuerdo con ciertos códigos.&#8221;</span><br />
<span class="texto1">3) El tercer tipo &#8220;no se interesa en lo que se dice o  emite, sino en quién habla, en quien emite; se supone que tiene lugar en un  espacio intersubjetivo en el que &#8220;yo te escucho&#8221; también quiere decir  &#8220;escúchame;&#8221; lo que por ella es captado para ser transformado e indefinidamente  relanzado en el juego del transfert es una significancia general que no se puede  concebir sin la determinación del incosnciente&#8221; (Barthes, 1993:243-244).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Es decir, estos diferentes niveles de percepción sonora  varían en cuanto a detalles percibidos, en cuanto al alcance o al tipo de  información obtenida. Es obvio, sin embargo, que nuestra percepción sonora viene  determinada por una enculturación diferencial. Por lo tanto, escuchar es  &#8220;ponerse a discposición de decodificar lo que es oscuro, confuso o mudo con el  fin de que aparezca ante la conciencia el revés del sentido. Lo escondido se  vive, postula y se hace intencional&#8221; (Barthes, 1993:247). La reproducción  intencional de un ritmo es, pues, necesaria para lo que podemos denominar una  suerte de percepción social o socialmente consenuada. O, como decíamos antes, la  repetición es necesaria para la comunicación y, por lo tanto, para las  relaciones sociales porque construye estructuras de signficado.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Respecto a esta estacionalidad u oscilación periódica de la vida algunos autores  sugieren cierto vínculo con la sincronización. Incluso se llega a comparar la  &#8220;sincronización&#8221; de los órganos internos de un cuerpo humano con el intercambio  social. Y parecía que las teorías del organicismo social habían caído en desuso.  El mito es la casualidad. El hecho de que una serie de percepciónes, por  ejemplo, visuales coincidan con otra serie de, por ejemplo, percepciones  auditivas no nos refiere a una unidad. Podemos explicarlo mediante una cita  clarificadora:</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">&#8220;Una  de las ingenuas fascinaciones de nuestro tiempo consiste en creer que un hecho  visual artístico y un hecho sonoro artístico se sincronizan por medio de  sofisticadas conexiones digitales. Otra es que las artes existen separadamente,  y por eso se pueden combinar. Finalmente, los lenguajes y códigos entorno de las  supuestas artes específicas se supone que definen cosas diferentes con palabras  iguales, aunque es al revés. (&#8230;) El lenguaje visual puede ser referencial,  simbólico, representativo, figurativo, intuitivo, etc. y todas estas  clasificaciones fijan los trazos de lo que definen a partir de la comparación  con las evidencias de la percepción directa. El lenguaje sonoro se lateraliza:  por un lado, la actividad verbal. Por el otro, la musical. Ambas son  incomparables con la realidad o son la realidad, porque son inefables, es decir  inexplicables y inevitablemente abstractas. Sólo toman sentido (y lo hacen con  mucha fuerza) con los otros lenguajes sensoriales cuando se sincronizan con  ellos. La unidad de sincronicidad es el ser humano. Puede existir una obra de  arte audiovisual des-sincronizada, a condición de que se produzcan sus elementos  en espacio-tiempos diferentes. El Gernika y la novena de Beethoven son hechos  des-sincronizados excepto si se perciben al mismo tiempo&#8221; (Nubla, 1999:23-24).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Esto  mismo, que se aplica en el texto a las artes, puede perfectamente gozar de un  vínculo en la percepción no-artística. Y puede desde el momento en que es la  visión artística lo que define a las diferentes disciplinas que se vinculan al  arte. Es decir, el arte está en la mirada, en la escucha, y no en las obras en  sí. Por tanto, estamos en disposición de afirmar que existe la sincronicidad en  cuanto los eventos se prodecuen al mismo tiempo, es decir, en cuanto los  percibimos simultaneamente. Y todas las percepciones forman parte de una  realidad única, sólo discernible y jerarquizada en cuanto percibida.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Análisis<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Los paisajes sonoros nos  refieren necesariamente a la audición. Tradicionalmente se ha considerado un  paisaje sonoro como el conjunto de todos los sonidos perceptibles en una  situación concreta. Por tanto, y a modo de introducción, nos remitiremos a dos  temas fundamentales: la percepción de estos sonidos y la espacialidad de las  situaciones.</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">La percepción de sonidos en la especie humana cubre el  espectro que se halla entre 16 y 20.000 ciclos por segundo en términos  absolutos. Esto quiere decir que el oído humano es capaz de percibir cualquier  movimiento que haga vibrar el aire como mínimo 16 veces por segundo y como  máximo 20.000. Se trata del área de audibilidad humana. Así, hablamos de sonido  como vibración audible. Cuanto menor sea la repetición, los sonidos serán  percibidos como más graves. Y, a la inversa, cuanto mayor sea la vibración,  percibiremos sonidos más agudos. Por debajo de los 16 ciclos por segundo los  sonidos empiezan a apreciarse como reverberaciones y a dejar de ser percibidos  únicamente con el sentido del oído para pasar a serlo también con el del tacto.  A partir de los 20.000 ciclos por segundo los sonidos agudos desaparecen para  transformarse en algo parecido al sonido de la televisión si eliminamos la banda  sonora de la emisión (el sonido del aparato funcionando, exclusivamente). Entre  16 y 20.000 ciclos por segundo se hallan los umbrales de audición humana y, por  consiguiente, todos los sonidos que somos capaces de oir.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Por  tanto, el término paisaje sonoro hace referencia al área de audibilidad humana.  En tanto que se habla de situaciones perceptivas exclusivas de la especie  humana, nos enfrentamos a un término eminentemente antropocentrista. Pero el  paisaje sonoro es algo más que humanidad:</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">«Un sonido de ambiente no es sólo la consecuencia de todos  sus componentes que producen algún sonido, sino también de todos los que  transmiten sonido y los elementos que modifican ese sonido. El canto del pájaro  que oimos en el bosque es tanto consecuencia del pájaro, como de los árboles  como del suelo del bosque. Si escuchamos, de verdad, la topografía, el grado de  humedad del aire o el tipo de materiales en la capa superficial del suelo,  veremos que son importantes y definitorios como el sonido producido por los  animales que habitan cierto espacio (…). No tan sólo [los humanos] oimos de  forma distinta, sino que también la temporalidad de nuestra presencia en un  lugar es una forma de editar.» (López)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Y  con este apunte holista entramos de lleno en esa segunda característica que  anticipábamos antes: la espacialidad situacional. El paisaje sonoro nos lleva  directamente a una concepción espacial del sonido. Pero se trata de una  espacialización eminentemente limitada, en el sentido en que hace referencia a  una situación concreta. A este parecer, y por lo que respecta a nuestra presunta  orientación antropológica encontramos más adecuada al caso la división teórica  que lleva a cabo un lúcido Francesc Llop i Bayo en un pequeño artículo del  número 80 de la Revista de Folklore. Según este autor espacio sonoro es «todo el  sistema de sonidos producidos por un grupo humano organizado, en sus actividades  a lo largo del tiempo y del territorio por los que se mueve ese grupo» (Llop i  Bayo, 1987:70). Así, podríamos hablar de espacio sonoro sincrónico y diacrónico  de un grupo humano, véase, los sonidos producidos por una agrupación de humanos  en una época concreta o a lo largo de su historia.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> Mediante la incorporación de esta nueva perspectiva, el paisaje sonoro pasaría a  pluralizarse y a subordinarse al espacio sonoro. Los paisajes sonoros serían,  entonces, «diversas perspectivas de acercamiento al fenómeno,» o pequeños  retales situacionales, partes que integrarían el espacio sonoro total de un  grupo humano. Además, este espacio sonoro sería susceptible de una lectura como  texto, de forma similar que hacen los culturalistas americanos con lo que ellos  entienden por cultura. De esta manera, el espacio sonoro nos remitiría a los  modos de vida del grupo humano en cuestión, a su visión y ordenación del mundo,  a sus relaciones con el medio ambiente o a su nivel tecnológico. (Llop i Bayo,  1987) A este respecto, el investigador y compositor canadiense R. M. Schafer  propuso hace ya unos años, una clasificación de los grupos humanos según los  materiales más comunes en su medio ambiente más inmediato. </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«El  paisaje sonoro [que podríamos sustituir por el espacio sonoro] de todas las  sociedades está condicionado por los materiales predominantes de los que están  construidas. Así podemos hablar de culturas de bambú, de madera, de metal, de  cristal o de plástico, refiriéndonos a que estos materiales producen un  repertorio de sonidos con resonancias específicas cuando son tocados por agentes  activos, seres humanos, viento o agua.» (Schafer, 1992)</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">De  este modo, y volviendo al punto anterior, podemos afirmar que «el espacio sonoro  sería un resultado lógico de las actividades de cualquier grupo [de su  interacción con un medio ambiente dado]. La producción de diversos tipos de  sonidos por un grupo humano es evidente, aunque no lo sea tanto su ordenación.  Todos esos sonidos, producidos de manera más o menos inconsciente, no serían más  que otro hecho cultural, con una fuerte tendencia a ser ordenados según los  valores dominantes del grupo, o por lo menos según los valores de aquellos que  tienen poder para marcar las normas comunitarias» (Llop i Bayo, 1987:70). A  pesar de la certeza de semejante afirmación, incurre aquí el autor en una  imprecisión considerable. Al hablar de normas comunitarias aplicadas al sonido  pasa por alto que no todas las agrupaciones sociales han de ser forzosamente  comunitarias. La diferencia que plantea la distinción entre Geimeinschaft y  Gesellschaft, nos transporta a un mundo en el que existen las normas  comunitarias, pero con matices extra-comunitarios. Es evidente que las  taxonomías sonoras de un grupo de personas dicen mucho acerca del propio grupo,  pero con el atenuante de que las taxonomías de una comunidad serán más rígidas  que las de una asociación.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Es  esta espacialización del entorno sonoro el que nos remite a una cierta  territorialidad. Sólo hace falta echar la vista atrás en la historia para  comprobar cómo existen casos que verifican esta hipótesis. Los campanarios  cristianos o los alminares musulmanes, por poner dos ejemplos más o menos  cercanos, delimitaban en cierta forma el territorio del asentamiento al que  pertenecían. Y esta delimitación venía marcada por el alcance sonoro de las  campanas o su exponente mahometano, el almuecín o almuédano. El territorio de la  comarca o cualquiera que fuese la división territorial llegaba hasta donde lo  hacía el sonido de campanas u oraciones. A este respecto añade Llop i Bayo: «los  sonidos producidos por y en grupo transmiten asimismo una información espacial:  no sólo marcan dónde se producen ciertos sonidos, sino que tienen que ver con la  categorización simbólica atribuida a estos espacios» (Llop i Bayo, 1987:71).  También en relación con esta espacialización o territorialización mediante el  sonido están los estudios de L. Sterne que hemos citado y descrito en el  apartado histórico. Por ello podemos concluir por el momento que el sonido ayuda  a configurar espacios y es un aditamento en la creación de una identidad de  grupo.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Una  vez habiendo asumido una multiplicidad de paisajes sonoros que conforman el  espacio sonoro total de un grupo social, nos vemos en la disyuntiva de delimitar  los objetos constitutivos de estos paisajes sonoros. Llegado este punto nos  damos de bruces con un grave problema: ¿cómo describir los sonidos? La notación  musical tradicional resulta pobre o incompleta a la hora de la descripción de  sonidos no musicales. Podríamos analizar el tono, el tempo o el ritmo, pero aun  así nos faltarían datos. También podríamos aludir a las fuentes productoras de  los sonidos, pero esto, como muestra la cita de Francisco López de más arriba,  sólo presentaría parte del sonido, una especie de sonido en estado potencial o  larvario. De todos modos, la atención a las fuentes es fundamental en el tipo de  análisis que pretendemos llevar a cabo.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  polémica a la que aludíamos antes versa sobre esta atención a las fuentes. Ya la  hemos presentado en el apartado dedicado a la historia, y aquí procederemos a  profundizar un tanto más. Como hemos dicho antes, existen dos corrientes  contrapuestas a este respecto. Por un lado está Schafer y el World Forum for  Acoustic Ecology. Este advierte de una acusada tendencia a separar los sonidos  de sus fuentes y la denomina esquizofonía. En palabras del autor canadiense: </span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;"> «Desde la invención de equipos electrónicos para la transmisión y almacenaje de  sonido, cualquier sonido natural, no importa cuan tenue fuere, puede ser  aumentado en su intensidad y disparado alrededor del mundo, o envasado en una  cinta o disco para las generaciones del futuro. Hemos desdoblado el sonido de  los productores del sonido. A esta disociación denomino esquizofonía, y si uso  una palabra que suena muy parecido a esquizofrenia, es porque deseo  vehementemente sugerir el mismo sentido de aberración y drama (sic) que evoca  esta palabra, pues los desarrollos de los cuales estamos hablando han producido  efectos profundos en nuestras vidas» (Schafer, 1969:57).</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">Para complementar estas proféticas palabras, he aquí otra  cita, esta vez de Barry Truax, escritor de Acoustic Comunication o el manual del  perfecto diseñador acústico: «Un sonido tiene significado en parte gracias a lo  que lo produce, pero en gran medida debido a las circunstancias en las que es  oído. (…) En las composiciones de paisajes sonoros intentamos utilizar la  capacidad asociativa del oyente como parte de la composición. (…) No nos  dedicamos a saturarlos con efectos de sonido» (citado por Peterson, WFAE).  Fatídicas palabras inundadas de imprecisiones, valores éticos, estéticos y  morales plasmados en un leve intento de análisis científico del que ya hemos  dado cuenta en apartados anteriores.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  otra parte contratante de este enfrentamiento ideológico es la tendencia  relacionada con Pierre Schaeffer. Según afirma J. Iges en un breve repaso a las  tendencias paisajísticas aplicadas al sonido: «es cierto, no obstante, que uno  de los empeños más obstinados de Schaeffer fue –junto a la elucidación de un  solfeo de los objetos sonoros en su Traité des objets musicaux- el  reconocimiento de esos objetos como realidades susceptibles de abstracción más  allá del cuerpo sonoro que los generó.» Y en palabras del propio Schaeffer:</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"><br />
<span class="texto1">«Si extraigo un elemento sonoro cualquiera y lo repito sin  ocuparme de su forma, pero haciendo variar su materia, anulo prácticamente esa  forma, pierde su significación; sólo su variación de materia emerge, y con ella  el fenómeno musical. Todo fenómeno sonoro puede pues ser tomado (como las  palabras de un lenguaje) por su significación relativa o por su substancia  propia» (citado por Iges).</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Así, las dos tendencias  pueden ser identificadas mediante dos términos que ellos mismos han acuñado:  esquizofonía para los schaferianos y objeto sonoro para schaefferianos. En este  sentido consideramos la segunda perspectiva como la más adecuada para la  escucha, ya que permite una libertad de asociación mayor que la primera. Pero  esto, que está muy bien en cuanto a usuario, no sirve o no es del todo completo  a la hora del análisis. Se hace necesario tener en cuenta las fuentes que  producen el sonido ya que suponen una información adicional al evento sonoro en  sí. Una respuesta humana ante un evento sonoro pasa siempre por la búsqueda de  sus fuentes, o, por lo menos, existe una acusada tendencia a ello.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Ahora bien, si  consideramos el espacio sonoro como «todo el sistema de sonidos producidos por  un grupo humano organizado,» habremos de incluir en éste las manifestaciones  musicales de dicho grupo. Y es pertinente tratar diferencialmente a estas  manifestaciones ya que se trata de una categoría emic, es decir, que la gran  mayoría de grupos humanos tienden a hacer esta separación. Por lo tanto podemos  afirmar que existe una escucha diferencial de las manifestaciones musicales  dentro del entorno sonoro de algunos grupos humanos respecto del total del  espacio sonoro. Existe una discriminación entre sonidos musicales y otro tipo de  sonidos. Para interpretar la música se utilizan niveles perceptivos diferentes a  los que se utilizan para el resto del espacio sonoro. De todos modos, existen  indicios que muestran que esto no ocurre así en la totalidad de los casos, en  las sociedades humanas. Existen también iniciativas como las de los  schaefferianos a favor de una escucha democrática para todas las manifestaciones  sonoras.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Dentro de la variedad que  suponen las manifestaciones musicales de las sociedades occidentales,  encontramos un ejemplo que corrobora esta hipótesis de la escucha diferencial.  Dentro de los muchos estilos de música característicos de este tipo de  sociedades, encontramos individuos que prefieren lo que denominaremos música  analógica frente a otra digital o electrónica, e incluso gente que prefiere la  música analógica clásica a la moderna o contemporánea. Instrumentaciones  relativamente tradicionales frente a otras nuevas y progresivamente asumidas. En  muchos casos se trata de una opción ideológica de algún modo relacionada con la  oposición entre cultura y naturaleza. Y este es un hecho que nos muestra cómo la  gran mayoría de consumidores de música gustan no sólo de imaginar las fuentes  que producen el sonido, en este caso la música, sino también de atribuirle a  ésta un carácter simbólico.</span></span></p>
<p><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">Pero esto no niega la  opción que hemos tomado, ya que en la vida cotidiana de un ser humano, por  ejemplo, urbano, se hace necesaria la atención a las fuentes productoras del  sonido. Es la base de bocinas, timbres y demás apelativos sonoros que lo  retrotraen a su fuente. «¿Qué es eso que suena? Es el teléfono: alguien llama.»  «¿Qué es eso que suena? Es la bocina de un coche: mejor me aparto o puede  atropellarme.» Mediante este simple razonamiento se pretende remarcar la  búsqueda de las fuentes, que es a veces imprescindible para la supervivencia en  entornos agrestes o agresivos como pueden ser la ciudad o la selva.</span></span></p>
<p class="tituloenlace">Conclusiones<br />
<span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La sonoridad del entorno  humano es un tema que ha sido objeto de muchos enfoques, tanto desde el  conocimiento científico más analítico como desde las manifestaciones artísticas  más despreocupadas. El término paisaje sonoro, acuñado por Schafer y sus  colegas, se nos aparece como un concepto estático que remite directamente al  inmovilismo del sonido respecto a sus fuentes. Los análisis tradicionales se  centran demasiado en la cuestión de la producción, dejando a un lado  perspectivas más globales. Es desde la composición musical y desde la ciencia  social desde donde nos llegan investigaciones más completas. Si bien esta  perspectiva liberadora de las fuentes se nos presenta como más completa, para un  análisis antropológico al respecto se impone una visita a las fuentes como  complemento informativo, pero sin dejar de lado los efectos que el sonido en  conjunto de una situación concreta puede producir en el oyente. Por un lado es  necesaria la atención a las fuentes pero, por otro, también lo es una  perspectiva más holística del fenómeno sonoro.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  percepción del medio ambiente es algo completamente delimitado por las  relaciones que los individuos establecen los unos con los otros. Los seres  humanos nos vemos enculturados en ciertos valores (entre ellos ciertos valores  perceptivos) que hacen que prestemos más atención a cosas que vienen socialmente  determinadas. Así como el silencio es a la música como el vacío a la  experimentación física, una categoría analítica que presupone ciertas  características de partida, el ruido y la música son percepciones que pueden  variar mucho según el lugar del planeta en el que nos encontremos.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">La  grabación y reproducción de paisajes sonoros en su vertiente más documental pasa  por la utilización de tecnologías.</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«Los  micrófonos son y siempre han sido las conexiones básicas en nuestro intento de  aprender el sonido del mundo a nuestro alrededor, y también son conexiones no  neuronales. Los micrófonos oyen, cada uno de ellos de forma distinta (…).  Incluso aunque no substraigamos o añadamos nada, no podemos evitar tener una  versión de lo que consideramos como realidad. (…) Se intenta solucionar esto a  través de la tecnología. Se prevé utilizar el sistema de sonido ambisónico, por  ejemplo, para reproducir paisajes sonoros. (…) esas técnicas funcionan a través  del hiperrealismo, ya que, cuidadosamente grabados, seleccionados y editados,  los sonidos ambientales que cómodamente disfrutamos sentados en nuestro sillón  favorito, ofrecen una experiencia realzada (en relación a la calidad de sonido y  a la existencia de ciertos acontecimientos) de lo que probablemente nunca  hubiera parecido realidad (…). En esencia, una consecuencia moderna del mismo  tipo de mentalidad que hace tiempo nos llevó a crear zoos» (López, CCCB).</span></span></p>
<p class="tituloenlace"><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">«El  paisaje sonoro [documental] nos remite a una falsedad, o quizá a una  imposibilidad: la de pretender una equivalencia entre los sonidos de un entorno,  de un espacio real dado, y la constituida por esos mismos sonidos, una vez  grabados y organizados. (…) Si no se admite esta convención, los sonidos de un  paisaje sonoro [documental] serán inadmisibles como representantes de esa  realidad acústica de partida» (Iges).</span></span><span style="font-size:9pt;color:black;"></span></p>
<p><span class="texto1">Por un lado, la propuesta de Schafer nos parece interesante  aunque conservadora en exceso. El estudio de los efectos que los nuevos sonidos  puedan tener antes de ser indiscriminadamente liberados en el entorno es una  buena política si no pasa por el control exascervado de una limpieza de oídos.  El estudio del simbolismo que estos sonidos pueden generar y la investigación de  diferentes patrones de conducta en diferentes entornos sonoros podría utilizarse  para la construcción de ambientes un tanto menos agresivos de los que  actualmente podemos encontrar en las grandes concentraciones de seres humanos.  De todos modos, y a la vista de loas superficies comerciales que han sido  construidas con este objeto, este diseño acústico pasa por la mediatización de  los que tienen el poder para marcar las normas, comunitarias o asociativas. Si,  como afirma de forma peyorativa Schafer, el paisaje sonoro contemporáneo es  característico por su notable hedonismo, el paisaje sonoro ideal debería, en mi  opinión, no debería tratar de atenuar esta tendencia. De alguna manera se  trataría de educar oídos de la gente para percibir, con más calma y cautela, los  sonidos que hay a su alrededor.</span></p>
<p><span class="texto1">Las políticas a favor de la reducción de producción sonora  de cada país concreto revelan de alguna manera las preferencias en materia de  sonidos del país en cuestión. En nuestro caso concreto, el estado español carece  de leyes generales sobre ruido. Existen reglamentos y decretos en nueve de las  diecisiete comunidades autónomas, pero se muestran bastante ineficaces, al igual  que las ordenanzas municipales. Según las últimas estadísticas de la  Organización Mundial de la Salud, el estado español es el segundo país más  ruidoso del mundo, detrás de Japón y por delante de Grecia (fuente: El País  Semanal). Y a pesar de los incontables riesgos que esto supone, el nivel de  polución sonora sigue subiendo. Más de las tres cuartas partes de la polución  sonora del estado español procede del tráfico rodado, de industrias y obras.  Recientes estudios de la comunidad europea señalan que el riesgo de sufrir  enfermedades cardiovasculares aumenta en un 20 por ciento en quienes soportan  sonidos de más de 65 decibelios. </span></p>
<p><span class="tituloenlace1"><span style="font-size:11pt;"> Bibliografía</span></span><span style="font-size:12pt;font-family:Times New Roman;"><br />
</span><span class="texto1"><span style="font-size:9pt;">ATTALI,  Jacques; Ruidos. Ensayo sobre la economía política de la música, de. Ruedo  Ibérico, Valencia, 1977.</span></span><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;color:black;"><br />
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<span class="texto1"> <a href="http://www.obsolete.com/120_years/machines/futurist/index.html" target="_blank"> www.obsolete.com/120_years/machines/futurist/index.html</a> (información sobre  Russolo, Marinetti y los futuristas. Amplio estudio sobre la evolución de la  música electrónica).</span></span></p>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2007 09:32:48 +0000</pubDate>
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Desde  su apertura en febrero de 1997, Radar (Electronic  Sounds Bar) ha venido proponiendo un espacio de reunión y de escucha para  todos aquellos amantes de la música electrónica y de vanguardia en la mayoría  de sus vertientes, aunque eso sí, haciendo un mayor hincapié en los sonidos más  experimentales [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=59&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="597">
<tr>
<td height="1818" valign="top" width="394">
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">Desde  su apertura en febrero de 1997, <span class="texto_negrita">Radar (Electronic  Sounds Bar)</span> ha venido proponiendo un espacio de reunión y de escucha para  todos aquellos amantes de la música electrónica y de vanguardia en la mayoría  de sus vertientes, aunque eso sí, haciendo un mayor hincapié en los sonidos más  experimentales y arriesgados que en la faceta más comercial u orientados al baile,  aunque sin obviarlos. Nosotros consideramos queestos últimos están bastante más  difundidos y cuentan con otros cauces de promoción y expansión. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">Para  poder entender la filosofía e idiosincrasia de <span class="texto_negrita">Radar</span>,  es necesario explicar algo para nosotros muy importante: aunque la meta final  de <span class="texto_negrita">Radar</span> es su propia subsistencia y consolidación,  así como la generación de un mayor interés en el público por lo que para muchos  son los &#8220;sonidos menos convencionales&#8221; estos objetivos se plantean desde un punto  de partida absolutamente personal, radical e independiente. Radar tiene su propio  sentido, visto desde la perspectiva de un coleccionista de música electrónica,  alternativa, industrial y de vanguardia, más que desde la idea de lo que debiera  ser un negocio de hostelería propiamente dicho, aunque lógicamente para la subsistencia  del bar se hace necesario tener en cuenta esta última premisa. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">Esto  explica que la música que se puede escuchar en <span class="texto_negrita">Radar</span>  tiene únicamente dos condiciones: por un lado, que aquello que se programe, tenga  para nosotros un interés real, es decir, que nos parezca interesante y que nos  guste, y por otro lado que se trate de música fundamentalmente electrónica. Por  ello Radar intenta permanecer inalterable y atemporal, sin pretender estar pendiente  de modas o cosas por el estilo, aunque eso sí, intentando ofrecer continuamente  música que es creada en el propio instante en el que vivimos (sin relegar en su  totalidad música electrónica de lustros o décadas pasadas). </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">Asimismo  <span class="texto_negrita">Radar</span>, en su continua vocación colaboracionista  y de fusión underground, ha apostado desde su inicio en la presentación de revistas  y magazines alternativos, en fiestas con músicos, distribuidoras y sellos discográficos  marginales y ha abierto (y abre) sus puertas a todos aquellos que nos han propuesto  sesiones especiales dedicadas a cualquier faceta interesante sobre las músicas  de vanguardia. Además, y pese a las limitaciones a todos los niveles de nuestro  bar, mantenemos una programación regular de &#8220;Live Acts&#8221;, dando oportunidad tanto  a cualquier músico que nos resulte interesante, por desconocido que sea, como  ofreciendo actuaciones en directo de artistas con cierto renombre nacional e internacional  dentro del campo de la música electrónica, experimental o industrial. </span></p>
<p class="texto" align="justify">En este orden de cosas hemos colaborado          en distintas ocasiones con magazines como <span class="texto_negrita">&#8220;Belio&#8221;</span>,          <span class="texto_negrita"> &#8220;Hz&#8221;</span>, <span class="texto_negrita">&#8220;Maldoror&#8221;</span>          o <span class="texto_negrita">&#8220;Self&#8221;</span>, entre otros, organizando          eventos donde la música electrónica experimental ha sido          la protagonista. <span class="texto_negrita">&#8220;Geometrik Records&#8221;</span>,          <span class="texto_negrita"> &#8220;Brainwaves&#8221;</span>, <span class="texto_negrita">&#8220;Audio          Intruder Pain Rec&#8221;</span>, <span class="texto_negrita">&#8220;Star          Whores Records&#8221;</span>, <span class="texto_negrita">&#8220;Red Musical&#8221;</span>,          han sido también sellos discográficos y distribuidoras que          han desarrollado en nuestro recinto diversas actividades de difusión          de productos menos conocidos para el gran público. Asimismo, a          lo largo de este tiempo han visitado nuestro bar decenas de artistas de          reconocido prestigio internacional, como <span class="texto_negrita">Jaki          Liebezeit</span>, <span class="texto_negrita">Jürgen Heckel</span>          <span class="texto_negrita">(Sogar)</span>, <span class="texto_negrita">Carsten          Nicolai (Alva Noto)</span>, <span class="texto_negrita">Zbigniew Karkowski</span>,          <span class="texto_negrita">Kim Cascone</span>, <span class="texto_negrita">Francisco          López</span>, <span class="texto_negrita">Taylor Deupree</span>,          <span class="texto_negrita">Marc Behrens</span>, <span class="texto_negrita">Burnt          Friedmann</span>, <span class="texto_negrita">Frank Bretschneider (Komet)</span>,          <span class="texto_negrita">Andreas Tilliander</span>, <span class="texto_negrita">Satoshi          Morita</span> (director del sello japonés <span class="texto_negrita">&#8220;Gift          Records&#8221;</span>), <span class="texto_negrita">Richard Chartier</span>,          <span class="texto_negrita">Hazard</span>, <span class="texto_negrita">Kasper          T. Toeplitz</span>, <span class="texto_negrita">Olaf Bender</span> <span class="texto_negrita">(Byetone)</span>,          <span class="texto_negrita">Saverio Evangelista</span>, <span class="texto_negrita">Donacha          Costello (Modul)</span>, <span class="texto_negrita">Appliance</span>,          <span class="texto_negrita">Amy Denio</span>, <span class="texto_negrita">Stefan          Alt</span> (director del sello alemán <span class="texto_negrita">&#8220;Ant-Zen&#8221;</span>),          <span class="texto_negrita">Vicent Fibla</span>, <span class="texto_negrita">Lars          Akerlund</span> (miembro del colectivo <span class="texto_negrita">&#8220;Lucky          People Center&#8221;</span>, directamente relacionado con los veteranos          artistas visuales y compositores suecos <span class="texto_negrita">Kent          Tankred</span> y <span class="texto_negrita">Leif Elggren</span>)&#8230; e          incluso los máximos responsables de discográficas tan importantes          como <span class="texto_negrita">&#8220;Touch/Ash International&#8221;</span>          o <span class="texto_negrita">&#8220;Mute&#8221;</span>, ofreciendo en alguno          de los casos sesiones personales específicas para la ocasión.</p>
<p class="texto" align="justify">Sin embargo, quizás sea nuestra          labor desarrollada en la organización de &#8220;Live Acts&#8221;          de más de medio centenar de actuaciones la que más y mejor          represente nuestra filosofía. Tanto artistas absolutamente desconocidos          con material verdaderamente interesante hasta músicos con decenas          de trabajos publicados han realizado directos específicos para          Radar. <span class="texto_negrita">Kim Cascone</span> (U.S.A.), <span class="texto_negrita">Sogar</span>          (Francia), <span class="texto_negrita">Koji Asano</span> (Japón),          <span class="texto_negrita">Andreas Tilliander</span> (Suecia), <span class="texto_negrita">Groof</span>          (España), <span class="texto_negrita">Alain Wergifosse</span> (Bélgica),          <span class="texto_negrita">Paul Webb</span> (U.K.), <span class="texto_negrita">M.A.          Ruiz</span> (España), <span class="texto_negrita">Most Significant          Beat</span> (Italia), <span class="texto_negrita">Coeval</span> (España),          <span class="texto_negrita">Cornucopia</span> (Puerto Rico), <span class="texto_negrita">Resonic</span>          (España), <span class="texto_negrita">Zan Hoffman</span> (U.S.A.),          <span class="texto_negrita">Ilios</span> (Grecia), <span class="texto_negrita">Pablo          Reche</span> (Argentina) o <span class="texto_negrita">Big Toxic</span>          (España) son una muestra de ello.</p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto"><span class="texto_negrita">Radar</span>,  también ha participado en la edición de Cd&#8217;s con fines exclusivamente divulgativos  con extractos de dichas actuaciones, así como en la publicación de referencias  de <span class="texto_negrita">Coeval</span>, <span class="texto_negrita">No Vox</span>  o <span class="texto_negrita">Jorge Bule</span>, aunque probablemente haya sido  <span class="texto_negrita">&#8220;Ballet Radar&#8221;</span> el disco más representativo  de todos. Este Cd, publicado en 1999, partió de una idea del <span class="texto_negrita">&#8220;Colectivo  I.P.D.&#8221;</span> como homenaje a <span class="texto_negrita">Radar</span>. Más de  una veintena de músicos electrónicos, ingenieros de sonido, compositores contemporáneos,  disc jockeys e incluso periodistas, aportaron sus creaciones para formar un collage  sonoro de más de media hora en un proyecto sin precedentes en el terreno de la  música electrónica experimental de este país. <span class="texto_negrita">Suso  Sáiz</span>, <span class="texto_negrita">Tomás Garrido</span>, <span class="texto_negrita">Andreas  Pieper</span> (miembro fundador del sello experimental austríaco <span class="texto_negrita">Mego</span>),  <span class="texto_negrita">Francisco López</span>, <span class="texto_negrita">J.M.Costa</span>,  <span class="texto_negrita">Morgana</span>, <span class="texto_negrita">Miguel  A. Ruiz</span>, <span class="texto_negrita">Big Toxic</span>, <span class="texto_negrita">Quillermo  Quero</span>, <span class="texto_negrita">HD Substance</span>, <span class="texto_negrita">Saverio  Evangelista</span>, <span class="texto_negrita">Markus Breuss</span> son algunos  de los participantes en este homenaje. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">Quizás  este afán por divulgar esas otras facetas de la música haya sido el motivo por  el cual distintos medios de comunicación (<span class="texto_negrita">Time Out</span>,  <span class="texto_negrita">El Mundo</span>, <span class="texto_negrita">El País</span>,  <span class="texto_negrita">ABC</span>, <span class="texto_negrita">ABarna</span>,  <span class="texto_negrita">Self</span>, <span class="texto_negrita">Terra -Gum  Tv-</span>, <span class="texto_negrita">Tendencias</span>, <span class="texto_negrita">Intuitive  Music</span>&#8230;), hayan publicado artículos, comentarios, entrevistas y reportajes  audiovisuales, todo ello a pesar de que <span class="texto_negrita">Radar</span>  es un lugar pequeño y casi desconocido para el gran público. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">Aunque  la divulgación de otras músicas de carácter electrónico es el estandarte de <span class="texto_negrita">Radar</span>,  también se han desarrollado otro tipo de actividades paralelas, como diferentes  muestras de instalaciones visuales estáticas <span class="texto_negrita">(TTOPT)</span>,  dinámicas <span class="texto_negrita">(Xflash)</span>, proyección de videocreaciones  <span class="texto_negrita">(VDj Playmovil)</span> y cortometrajes <span class="texto_negrita">(Maurizio  Martinucci)</span> o presentaciones previas de video-clips como los de <span class="texto_negrita">I.P.D.</span>  y <span class="texto_negrita">Proyecto Mirage</span>. De hecho, <span class="texto_negrita">Radar</span>  ha contado desde su inicio con la colaboración habitual de <span class="texto_negrita">Antonio  Tordesillas</span> (fotógrafo y pintor) que realiza de forma habitual trabajos  visuales y de decoración de espacios en el interior del local. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">También  ha sido una puerta abierta a programas de radio alternativos (que no piratas)  donde los intereses de las discográficas no son contemplados, sino que la divulgación  musical parte de una rigurosa selección personal y no mediatizada. Así, programas  como <span class="texto_negrita">&#8220;Virus&#8221;</span> <span class="texto_negrita">(Telemadrid  Radio) </span>u <span class="texto_negrita">&#8220;Onda Sonora&#8221; (RVK)</span> han tenido  presencia en <span class="texto_negrita">Radar</span> en diversas ocasiones. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><span class="texto">En  la actualidad <span class="texto_negrita">Radar</span> continúa apostando por  su filosofía y carácter independiente invitando a todas a aquellas personas con  una cierta inquietud por distintas facetas artísticas, musicales y tecnológicas  a disponer de un entorno donde desarrollar sus actividades. Del mismo modo, <span class="texto_negrita">Radar</span>  seguirá ofreciendo todo tipo de colaboración desinteresada a aquellos proyectos  afines en espíritu y preocupados por la difusión de material creativo experimental  y de vanguardia. </span></p>
<p class="texto_negrita" align="justify"><font color="#ffffff" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Contacto:  <a href="mailto:radar.bar@ccapitalia.net">radar.bar@ccapitalia.net</a> </font></p>
<p class="texto_negrita" align="justify">&nbsp;</p>
</td>
<td height="1818" width="10"><img src="http://www.ccapitalia.net/radar/comunes/black.gif" height="27" width="20" /></td>
<td height="1818" valign="top" width="201"><span class="texto"><span class="titulo"><span class="titulo_enlace"><span class="texto_negrita"><span class="titulo"></span></span></span></span></span></td>
</tr>
</table>
<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/59/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/59/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/59/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/59/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/59/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/59/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/59/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/59/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/59/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/59/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/59/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/59/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=59&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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			<media:title type="html">tioxide</media:title>
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		<title>Hiroshi Sugimoto</title>
		<link>http://agustinmedina.wordpress.com/2007/04/16/hiroshi-sugimoto/</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2007 12:01:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fhoto]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura]]></category>

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		<description><![CDATA[  
Hiroshi Sugimoto. Hace ya tiempo que   Hiroshi Sugimoto ha estado esforzándose por tomar fotografías del vacío. Es un   buen tema, porque es a la vez esquivo y omnipresente. No puede alcanzarse   directamente, sino que hay que llegar hasta él de hurtadillas. Pero Sugimoto   nunca había [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=57&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p align="justify">  <a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/hiroshisugimoto_1.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/hiroshisugimoto_1.thumbnail.jpg?w=164&#038;h=128" alt="hiroshisugimoto_1.jpg" height="128" width="164" /></a><font color="#3366cc"></font></p>
<p align="justify"><font color="#3366cc"><strong>Hiroshi Sugimoto. </strong></font>Hace ya tiempo que   Hiroshi Sugimoto ha estado esforzándose por tomar fotografías del vacío. Es un   buen tema, porque es a la vez esquivo y omnipresente. No puede alcanzarse   directamente, sino que hay que llegar hasta él de hurtadillas. Pero Sugimoto   nunca había encontrado un modo tan sorprendente de mostrar el vacío como en   estas fotografías de arquitectura moderna y contemporánea. Son como las   fotografías de los dioramas y el museo de cera en tanto que logran que sus   temas parezcan irreales –deshabitados, no parecen edificios sino como maquetas   o incluso juguetes, al menos cuando se los muestra aislados de sus contextos   urbanos, lo que suele ocurrir-, y sin embargo su fuerza expresiva aumenta   debido al hecho de que son, a pesar de todo, fotografías de edificios reales.   De hecho, seguramente estas fotografías se cuentan entre las menos informativas   factualmente que se hayan tomado nunca de sus temas, típicamente bien   documentados, que varían desde célebres iconos como la Torre Eiffel y el   pabellón de Barcelona hasta obras contemporáneas de arquitectos como Tadao Ando   y Steven Holl. Ello no se debe únicamente a los extraños ángulos que Sugimoto   ha escogido en ocasiones (casi nunca presenta el edificio, o incluso una de sus   partes, como una gestalt coherente), sino también al modo en que se difuminan   las imágenes, transmitiéndoles un cierto sentido pictórico de generalización y   una vaporosa inestabilidad. Las imágenes de exteriores de edificios tomadas por   Sugimoto son, típicamente, imágenes no de un objeto sino de un movimiento, de   un surgimiento brusco hacia las alturas o hacia el exterior –lo cual puede   decirse no sólo de estructuras de una verticalidad vertiginosa, como el   Fujisawa Municipal Gymnasium de Fumihiko Maki, que tiene el aspecto de un   observatorio, sino incluso de estructuras horizontales, que parecen abrazarse   al suelo, como la Fagus Shoe Last Factory de Gropius, lo cual se debe a que   este fotógrafo contempla la arquitectura como una enérgica proyección sobre el   vacío, y jamás olvida mostrarnos a un tiempo ambas cosas: la energía y el   vacío.</p>
<p><img src="http://www.arqhys.com/contenidos/Hiroshi.jpg" border="0" height="250" width="473" /></p>
<p align="justify">  Peter Bialobrzeski, Jordi Bernado, Ezra Stoller y Arima Linke son algunos de   los grandes fotógrafos que dominan el arte de la fotografía arquitectónica   siendo capaces de transportarnos a su propia e intima visión. Transmitiendo   emociones y hasta movimiento donde otros solo verían edificios.</p>
<p align="justify">  <img src="http://www.arqhys.com/contenidos/Hiroshi1.jpg" border="0" height="204" width="476" /></p>
<p align="justify">  Estas dos ciudades gigantescas parecen en las fotos sacadas de una película   futurista. Son algo así como la ciencia ficción de la arquitectura..En la   primera se ve que Bialobrzeski busca algo mas que transmitir la elevación del   punto de vista y la toma nocturna consiguen desvirtuar la escala real de la   imagen favoreciendo su abstracción y la sombrosa densidad del paisaje urbano.   En la segunda, el elemento humano contribuye a magnificar las ya de por sí   inmensas dimensiones de los edificios que sirven de telón de fondo de manera   que nos hace sentir pequeños delante de este tipo de arquitectura.</p>
<p><img src="http://www.arqhys.com/contenidos/Hiroshi2.jpg" border="0" height="227" width="299" /></p>
<p align="justify">  Esta fotografía dice mucho sobre la sensibilidad del arquitecto y del fotógrafo   y nos transmite un concepto arquitectónico. Los edificios son como un Mecano   que se coloca en el suelo formando un conjunto armónico entre si. En este caso,   como en el anterior, el punto de vista influye muchísimo y aquí se impone una   tonalidad azul que refuerza el efecto del cielo reflejado en las fachadas de   vidrio.</p>
<p><font color="#3366cc"> </font></p>
<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/57/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/57/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/57/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/57/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/57/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/57/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/57/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/57/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/57/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/57/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/57/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/57/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=57&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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			<media:title type="html">tioxide</media:title>
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		<media:content url="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/hiroshisugimoto_1.thumbnail.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">hiroshisugimoto_1.jpg</media:title>
		</media:content>

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		<title>minimal</title>
		<link>http://agustinmedina.wordpress.com/2007/04/16/minimal/</link>
		<comments>http://agustinmedina.wordpress.com/2007/04/16/minimal/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Apr 2007 11:45:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[musica experimental]]></category>

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		<description><![CDATA[



Hace ya varias décadas que el término minimal empezó a conocerse de una manera más bien masiva gracias a los trabajos de compositores considerados músicos contemporáneos como Terry Riley, Philip Glass o Steve Reich que planteaban una nueva manera de hacer &#8220;música académica&#8221; en un entorno generalmente bastante conservador. Este concepto &#8220;minimal&#8221; fue aplicado para [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=56&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
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<p align="left"><font face="Arial" size="2">Hace ya varias décadas que el término minimal empezó a conocerse de una manera más bien masiva gracias a los trabajos de compositores considerados músicos contemporáneos como <strong>Terry Riley, Philip Glass o Steve Reich</strong> que planteaban una nueva manera de hacer &#8220;música académica&#8221; en un entorno generalmente bastante conservador. Este <strong>concepto</strong> <strong>&#8220;minimal&#8221;</strong> fue aplicado para describir una música que se basaba en la repetición de estructuras dentro de una misma pieza, lo que de alguna manera provocaba reducirla a la mínima expresión. Sin embargo, el término causó más de un equívoco y no todos los compositores estaban de acuerdo en que reflejase con exactitud el contenido de la música, fundamentalmente porque dentro de esa apariencia minimal se superponían otras estructuras de la misma naturaleza e incluso se &#8220;jugaba&#8221; con la yuxtaposición de varias melodías a la vez. La realidad es que se aplicaba un término &#8220;minimal&#8221; a una música verdaderamente compleja. A pesar de todo, hoy en día sigue aplicándose para definir estas composiciones y es una manera de referenciar a un tipo de música que, independientemente del contexto (contemporánea, electrónica, digital, ambiental, industrial) <strong>tiene en común el hecho de reducir la música casi hasta su última expresión</strong>. </font></p>
<p><font face="Arial" size="2">Aunque casi todos estos compositores en algún momento han utilizado algún instrumento electrónico como herramienta para crear sus piezas, se puede decir que con las primeras hornadas de sintetizadores analógicos de los sesenta y setenta el concepto <strong>&#8220;minimal&#8221;</strong> empezó a introducirse de lleno en lo que de aquí en adelante llamaremos <strong>&#8220;música electrónica&#8221;</strong>. Del mismo modo que hoy en día parece asumido por muchos que los padres de la electrónica actual son <strong>Kraftwerk</strong>, de la electrónica planeadora <strong>Tangerine Dream</strong> o del ambient <strong>Eno</strong>, nosotros nos atrevemos a decir que <strong>el verdadero padre de la música electrónica minimal no es otro que el genial Conrad Schnitzler</strong>. </font></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Desde sus dos primeros trabajos en <strong>Kluster</strong>, <strong>&#8220;Klopfzeichen&#8221;</strong> y <strong>&#8220;Zwei Osterei&#8221;</strong> (previos a su colaboración en el primer disco de <strong>Tangerine Dream</strong>) este alemán nacido en 1937 (que estudió ingeniería mecánica y que además de hippy fué marinero y limpia ventanas) siempre buscó la experimentación, encontrándola en los nuevos instrumentos electrónicos que aparecían. Pero es exactamente tras abandonar <strong>Kluster</strong> (entonces <strong>Moebius y Roedelius</strong> decidieron continuar como <strong>Cluster</strong>) con la publicación de la trilogía negro_rojo_azul cuando <strong>Schnitzler</strong> pasa a ser para nosotros un <strong>mito de la música de nuestro siglo</strong>. Si bien <strong>&#8220;Schwarz&#8221;</strong> (negro, 1971) cuenta con la colaboración de sus dos ex-compañeros y el <strong>&#8220;sonido</strong> <strong>Kluster&#8221;</strong> continúa presente (realmente este disco no es otro que el <strong>&#8220;Eruption&#8221;</strong> del grupo), <strong>&#8220;Rot&#8221;</strong> (rojo, 1972) se presenta como una obra transgresora absoluta para todos sus coetáneos, (en realidad una verdadera hostia en la cara para la música de su tiempo), mientras que <strong>&#8220;Blau&#8221;</strong> (azul, 1973) avanza en el concepto &#8220;schnitzelriano&#8221; de &#8220;sobrecarga sensorial&#8221;. Estos tres discos fueron publicados en su momento en ediciones de 100 copias y afortunadamente hoy en día podemos disfrutarlos gracias a las reediciones que se han hecho de ellos. Desde entonces, <strong>Schnitzler</strong> ha publicado infinidad de excelentes trabajos que han merecido numerosos libros y biografías, pero aquí nos centraremos en este periodo y especialmente en <strong>&#8220;Rot&#8221;</strong>. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Obviando el inevitable problema de si fue antes la gallina o el huevo, y considerando que probablemente alguien en algún momento de este siglo o incluso antes hubiese planteado parámetros de trabajo similares a los que <strong>Conrad Schnitzler</strong> desarrolló en 1972 con <strong>&#8220;Rot&#8221;</strong>, creemos que <strong>éste es el punto de partida de la música &#8220;minimal_electrónica&#8221;</strong> tal como la entendemos hoy, por los siguientes motivos:</span><strong><span style="font-size:10pt;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">(1)</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> Por primera vez el concepto <strong>minimal</strong>, ya comentado al inicio, es aplicable a un tipo de <strong>&#8220;música&#8221;</strong> hecha <strong>totalmente</strong> <strong>con sintetizadores y aparatos eléctricos</strong>.</span><strong><span style="font-size:10pt;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">(2)</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> El concepto tradicional de <strong>&#8220;música&#8221;</strong> empieza a ser considerado como <strong>&#8220;organización de sonidos&#8221;</strong>.</span><strong><span style="font-size:10pt;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">(3)</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> Aunque <strong>Schnitzler</strong> tenía conocimientos musicales (empezó tocando el cello y el piano y su padre de hecho era músico) él prefería considerarse un <strong>&#8220;no_músico&#8221;</strong>.</span><strong><span style="font-size:10pt;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">(4)</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> En esta época los <strong>&#8220;no_músicos&#8221;</strong> planteaban nuevas formas de hacer <strong>&#8220;música&#8221;</strong>.</span><strong><span style="font-size:10pt;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">(5)</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> Para poder ser un <strong>&#8220;no_músico&#8221;</strong> tenía que existir una herramienta o instrumento nuevo que lo permitiese, y en estos años acababan de aparecer los primeros sintetizadores.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Explicaremos un poco estos conceptos y los trasladaremos a la actualidad para entenderlo; en <strong>&#8220;Rot&#8221;</strong> <strong>Schnitzler</strong> plantea dos piezas extensas dónde el concepto &#8220;melodía&#8221; no existe. Lo que hay plasmado en ese disco es un conjunto de <strong>impulsos eléctricos repetitivos realizados con instrumentos eléctrico_electrónicos</strong> <strong>(1)</strong>, <strong>organizados</strong> de tal manera que crean una estructura sonora coherente <strong>(2)</strong>, llevados a cabo por un individuo que <strong>sin hacer uso de sus conocimientos musicales</strong> y basándose en la experimentación <strong>(3)</strong>, realiza una <strong>obra musical (4)</strong>, mediante la <strong>nueva tecnología (5)</strong>. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Si aplicamos estos conceptos a nuestra época nos daremos cuenta que no existe <strong>ninguna</strong> <strong>diferencia</strong> entre lo que <strong>Schnitzler</strong> hacía con respecto a lo que en este instante se está haciendo, simplemente las <strong>nuevas tecnologías (5) </strong>son otras; en los últimos años éstas son las que proporciona el denominado<strong> &#8220;audio_digital&#8221;,</strong> es decir, <strong>software de audio para ordenadores</strong>.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Pues bien, aclarado lo que para nosotros es el origen de toda esta historia, nos centraremos a partir de ahora en hacer un recorrido en lo que parece que en la actualidad se empieza a convertir en una nueva moda, aunque eso sí, siempre hablando dentro de un terreno más o menos <strong>marginal o &#8220;underground&#8221;</strong>; nos referiremos pues, a la música <strong>electrónica_minimal_digital</strong>.</span></p></blockquote>
<blockquote></blockquote>
<blockquote><p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Tras lo explicado anteriormente, partiremos de la base de que este nuevo concepto musical comienza a extenderse desde la masiva incorporación de los ordenadores en las tareas de composición y, por tanto, del desarrollo de una mayor cantidad de software a disposición del creador.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Si bien es cierto que en el terreno de la música electrónica se produce un salto cualitativo y cuantitativo con la llegada de los 90’s, no es hasta la segunda mitad de la década cuando llega ese esperado &#8220;boom&#8221; del software de audio; esto no quiere decir que no hubiese artistas trabajando sobre conceptos minimales electrónicos, sino que todavía no tenían todas las herramientas a su alcance. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Se trabajaba de una manera más experimental captando sonidos de fuentes diversas para manipularlas posteriormente mediante la utilización de samplers y otros instrumentos. De hecho, durante la década de los 80, artistas procedentes del terreno denominado experimental e incluso industrial (en el término clásico de la palabra) aportan ideas y desarrollan conceptos con medios diferentes que posteriormente se fusionarán con la llegada de otras tecnologías. A nuestro entender, algunos trabajos realizados en estos años por artistas como <strong>T.A.G.C.</strong>,<strong> The Hafler Trio</strong>, <strong>Zbigniew Karkowski</strong> e incluso por el maestro <strong>Asmus Tietchens</strong>, tocan esa fibra del <strong>&#8220;reduccionismo del sonido&#8221;</strong> tanto a masas de sonido como a simples variaciones de ondas y pulsaciones eléctricas. En muchos casos, este período de experimentación dará como consecuencia los <strong>3 géneros</strong> musicales que para muchos están más o menos relacionados con la música minimal electrónica de los 90, aunque nosotros <strong>discrepamos en parte</strong> como a continuación explicaremos. </span></p>
<p style="text-align:center;" align="center"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><!--[if gte vml 1]&amp;gt;                                                  --><!--[if !vml]--><img src="http://elsitiodeltopo.com.ar/karkowski.jpg" alt="." height="170" width="227" /><!--[endif]--></span><span style="font-size:7.5pt;font-family:Arial;color:yellow;">Karkowski</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Estos terrenos de los que hablo serían los siguientes: </span></p></blockquote>
<blockquote><p>  <span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">1.- <strong>Ambient industrial o &#8220;aislacionista&#8221;</strong>: realmente se puede decir que sería la <strong>antítesis</strong> de la electrónica minimal puesto que no contempla una escasez de elementos sonoros. Sin embargo, este tipo de música procedente en su mayoría de lo que en décadas pasadas se denominó <strong>&#8220;música industrial atmosférica&#8221;</strong>, tiene componentes que podrían considerarse minimales entre los que, sin ninguna duda, los más importante son el <strong>silencio y la escala de frecuencia de los sonidos</strong>. Puesto que se trata de una música cargada de masas de sonido, <strong>no puede considerarse minimal</strong>, pero el efecto de la repetición o <strong>loops</strong> que algunos creadores utilizan junto al silencio que en muchos casos es incorporado en las composicines y el rango de frecuencias que se manejan (en muchos casos para poder escuchar estas grabaciones plasmadas en Cd’s es necesario un altísimo volumen y aun así parece que no haya nada), <strong>ha llevado a un cierto equívoco</strong> sobre si se trata de música minimal o no. Además, en general, los artistas ni siquiera utilizan elementos electrónicos para su creación, con lo que si aplicamos textualmente los conceptos, &#8220;electrónico&#8221; y &#8220;minimal&#8221;, nos daremos cuenta que el primero no se cumple y el segundo sólo tiene algún elemento. Por tanto, <strong>para nosotros</strong> este género<strong> no se trata de música minimal electrónica</strong>, independientemente de que es un estilo en el que estamos francamente interesados y que muchos de los artistas que trabajan bajo estos patrones estén conectados directa o indirectamente con creadores más afines a otros terrenos. Desde aquí recomendamos la escucha de trabajos de <strong>Thomas Köner</strong>, <strong>Francisco López</strong> o <strong>Bernhard Günter</strong>, para que cada cual juzgue y analice nuestra opinión</span></p></blockquote>
<blockquote></blockquote>
<blockquote><p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">2.- &#8220;<strong>Electronic minimal noise</strong>&#8220;: dentro de este apartado nos topamos con un concepto que en cierto modo es ambiguo, aunque en este caso ya <strong>sí se puede hablar de electrónica minimal</strong>. Empezaremos por encuadrar el sonido y a continuación lo analizaremos para fundamentar tal aseveración. Aquí se entroncarían algunos creadores de lo que se ha llamado en denominar <strong>&#8220;sonido Viena&#8221;</strong> con la factoría <strong>Mego</strong> como estandarte y <strong>Sabotage</strong> (y subsellos) como acompañante, junto a artistas polifacéticos con grabaciones en multitud de sellos, sin olvidarnos tampoco como punto referencial algunos trabajos realizados para los cuidadosos y elegantes sellos <strong>Mille Plateaux</strong> o <strong>Touch</strong>. Artistas como <strong>Peter Rehberg (Pita), Pieper, Aube, Franz Pomassl, Christian Fennesz, Ramon Bauer,</strong> <strong>Farmers Manual, Oval, Terre Thaemlitz</strong> e incluso algunos discos de <strong>Mika Vainio</strong> pueden aclarar un poco por donde van los tiros. Al igual que lo explicado en el apartado <strong>(1)</strong>, nos encontramos con un sonido que no es lo que parece, <strong>pero justo es el caso inverso</strong>. Bajo una apariencia agresiva y ruidista donde da la impresión de que existieran multitud de elementos, nos encontramos tanto con<strong> secuencias sencillas y repetitivas</strong> que gozan <strong>de gran dinamismo y fuerza</strong> (este tipo de sonidos es comparado erróneamente a nuestro entender con ruido industrial de samplers tipo <strong>Merzbow</strong>, donde las composiciones se basan en abrumadoras masas de sonido), como con<strong> loops estáticos y atmosféricos</strong> tratados de diversas maneras (en algunos casos<strong> </strong>son composiciones <strong>suaves e hipnóticas</strong> utilizando<strong> </strong>técnicas de <strong>&#8220;scratching&#8221;</strong>,<strong> </strong>pero en muchos otros <strong>también agresivos</strong> debido a la utilización de <strong>sonidos muy agudos</strong>). De hecho parece estar demostrado que éstos producen irritación y molestias auditivas a personas no habituadas a dicho tipo de frecuencias. Por tanto, esa <strong>simplicidad y repetición</strong> de los elementos que componen las estructuras sonoras junto a que los <strong>medios</strong> utilizados en el proceso casi siempre proceden de <strong>aparatos electrónicos </strong>o de <strong>software de audio</strong> es lo que nos permite reafirmarnos en nuestra postura.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">3.- <strong>&#8220;Electrónica minimal digital&#8221;</strong>: Este tercer y último apartado es probablemente donde se vea más claro la relación entre la propia definición y la música que abarca: música electrónica sin apenas elementos o componentes desarrollada a partir de software de audio para ordenadores. Aun así, bajo el mismo concepto podemos diferenciar dos tendencias claras:</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">3.1.- Cuando los elementos repetitivos son <strong>rítmicos</strong> nos encontramos ante un tipo de música que puede llegar a ser bailable. En el fondo los impulsos rítmicos no serían más que algo parecido a lo que mucha gente entiende por bpm. Dentro de esta música <strong>&#8220;minimal orientada al baile&#8221;</strong>, nos encontraríamos sellos como <strong>Kompakt</strong> y artistas como <strong>Richie Hawtin</strong>, <strong>Thomas Brinkmann</strong>, <strong>Savvas Ysatis</strong>, <strong>Mike Ink</strong> o <strong>Abe Duque (a.k.a. Kirlian)</strong>, algunos de los cuales en sus últimos trabajos se han ido acercando a los terrenos más experimentales del siguiente y último apartado.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">3.2.- Si los componentes repetitivos son <strong>estáticos o simples impulsos</strong> eléctrico_electrónicos nos enfrentamos a una música absolutamente fría, donde el silencio y la pulsación se convierten en algo así como la cara y la cruz, el ser o no ser, la noche y el día; en definitiva <strong>el cero (0) y el uno (1)</strong>. Esta música que en la actualidad comienza a llamarse <strong>&#8220;ultra_minimal&#8221; </strong>es una de las que a nosotros más nos interesa hoy en día y será de la que trataremos de aquí en adelante; pero antes citaremos de momento algunos nombres fundamentales como <strong>Carsten Nicolai</strong> (a.k.a. <strong>Noto</strong> y <strong>Alva Noto</strong>), <strong>Ryoji Ikeda</strong>, <strong>Frank Bretschneider</strong> (a.k.a. <strong>Komet</strong>), <strong>Pan Sonic </strong>(con <strong>Mika Vainio</strong> a la cabeza), <strong>Taylor Deupree </strong>o<strong> Hecker</strong>.</span></p></blockquote>
<blockquote></blockquote>
<blockquote><p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Pues bien, tras estas explicaciones pasaremos ahora a hacer un breve repaso histórico a la década de los 90, que es donde se fragua definitivamente toda esta música, para analizar posteriormente a algunos de los artistas más representativos y concluir con una lista referencial de discos que a nuestro entender son fundamentales para comprender la nueva música electrónica minimal digital. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Como ya se dijo anteriormente, la llegada de ese nuevo impulso a principio de los años 90 hizo que artistas que provenían de terrenos experimentales e industriales tuviesen a su alcance nuevos medios para desarrollar sus ideas. Del mismo modo nuevas promesas comenzaban a hacer uso de las nuevas máquinas para su creación.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Hay que remontarse a la década de los 80 para establecer un punto de contacto fundamental: <strong>Kapotte Muziek</strong>. Movidos entre los collage sonoros y la improvisación, junto a escarceos con la música concreta, nos encontramos con dos de los responsables de uno de los sellos míticos y distribuidora en Europa de &#8220;música distinta&#8221;, <strong>Staalplaat</strong>. Nos estamos refiriendo a <strong>Roel Meelkoop</strong> y <strong>Frans de Waard</strong>, hoy bastante más conocidos dentro de este otro nuevo mundo como <strong>Goem</strong>. Por otro lado, y sin conexiones aparentes en distintos lugares del planeta la década de los noventa trae nuevos aires a la música electrónica con los primeros trabajos de artistas tan alejados, en cuanto a distancia kilométrica, como <strong>Ryoji Ikeda</strong> en Japón, <strong>Mika Vainio</strong> en Finlandia, <strong>Terre Thaemlitz</strong> y <strong>Taylor Deupree</strong> en U.S.A, o el mismísimo multiartista <strong>Carsten Nicolai</strong> en la entonces recién extinta R.D.A.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Como muchas veces sucede, lo que aparentemente parece distante y diferente, el transcurso de los años lo irá acercando al concretizarse más el camino a seguir. Mientras que <strong>Ikeda</strong> comienza grabando como <strong>CCI Sound System</strong> allá por 1990 música minimal rítmica bastante accesible para el baile, un camino similar toma <strong>Vainio</strong> en sus primeras grabaciones bajo el seudónimo </span><span style="font-size:10pt;font-family:Symbol;">Æ</span><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> también al comienzo de la década. <strong>Thaemlitz,</strong> sin embargo, parte y continúa hoy en día por libre, siempre interesado en música más &#8220;calmada&#8221; donde los samplers, la distorsión, el piano y las altas frecuencias tienen gran relevancia en sus composiciones. Desde sus comienzos en su propio sello <strong>&#8220;Comatonse Recordings&#8221;</strong> allá por 1993 y posteriormente en <strong>&#8220;Instinct&#8221;</strong>, <strong>&#8220;Caipirinha&#8221;</strong> y <strong>&#8220;Mille Plateaux&#8221;</strong>, el término &#8220;ambient&#8221; parecía definirlo mejor, y quizás hoy en día también. <strong>Deupree</strong> se movía en distintos terrenos, pero siempre donde los ritmos aparecían nítidos, secos y cortantes como un cuchillo. Grabaciones en Europa en el subsello de <strong>KK Records</strong>, <strong>Radical Ambient</strong> tenían su continuidad en U.S.A. para <strong>Instinct</strong> o <strong>Caipirinha</strong> mientras que al mismo tiempo la música minimal de baile también tenía cierta presencia en sus creaciones, especialmente cuando grababa junto a su amigo <strong>Savvas Ysatis</strong>. De esta época poco o nada sabemos acerca de nuestro gran gurú de la electrónica ultra_minimal, <strong>Carsten Nicolai</strong>, salvo que en su otra faceta, la de creador multimedia, pintor y artista de instalaciones, comenzaba a exponer en museos, galerías y centros de arte de <strong>Chemnitz</strong> (su ciudad de origen), <strong>Leipzig</strong> o <strong>Berlin</strong>, junto a su hermano <strong>Olaf</strong>.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Sin embargo, todos estos artistas (que nosotros consideramos los fundamentales) no gozaban apenas de ningún reconocimiento salvo en pequeños circuitos; en el caso concreto de <strong>Pan Sonic</strong>, con <strong>Vainio</strong> a la cabeza (<strong>Panasonic</strong> antes) se comenzaba a hablar de un grupo extraño en el que se mezclaban referencias de la música industrial rítmica de los 80, al estilo de  </span><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Esplendor Geométrico</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">, pero con un sonido bastante más electrónico y limpio y en general diferente. <strong>Terre Thaemlitz</strong>, realmente quizás era el artista más conocido. Más que por sus composiciones, era el hecho de ser un Dj que se dedicaba a poner música experimental en los clubs más undergrounds de Nueva York, normalmente dentro del circuito gay, lo que le hizo que se hablase de él algo más de lo habitual. Parece ser que sus sesiones eran en muchos casos temidas por oyentes más habituados a escuchar cosas bastante más accesibles.</span></p>
<p style="text-align:center;" align="center"><!--[if gte vml 1]&amp;gt;                                                  --><!--[if !vml]--><img src="http://elsitiodeltopo.com.ar/pansonic.jpg" alt="." height="237" width="400" /><!--[endif]--><span style="font-size:7.5pt;font-family:Arial;color:yellow;">Pansonic</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Pero, <strong>¿cuándo se puede hablar de un mayor interés de prensa y medios de comunicación por esta música?</strong> Nosotros consideramos que existe un punto de inflexión claro: <strong>1996</strong>-<strong>1997</strong>. Aunque desde un par de años antes especialmente <strong>Pan Sonic</strong> habían despertado una cierta expectación con la publicación de <strong>&#8220;Vakio&#8221;</strong>, primer Lp tras un <strong>Ep en Sähkö</strong>, y de <strong>&#8220;Osasto&#8221;</strong>, otro Ep, ya con distribución internacional de <strong>Mute</strong>, ya habían sido requeridos por numerosos fanzines y revistas e incluso por el mismísimo <strong>John Peel</strong> (prestigioso periodista británico) para una de sus famosas demo_sesiones, es la aparición casi simultánea de dos discos <strong>&#8220;Kulma&#8221;</strong> de <strong>Pan Sonic</strong> y <strong>&#8220;+/-&#8221;</strong> de <strong>Ryoji Ikeda</strong>, lo que catapulta a este &#8220;nuevo&#8221; estilo hacia la &#8220;fama&#8221;. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Las entrevistas en la prestigiosa revista británica <strong>&#8220;The Wire&#8221;</strong> a <strong>Ikeda</strong> en enero del 97 y a <strong>Pan Sonic</strong> en marzo del mismo año, con portada incluída (también éstos son entrevistados en <strong>New Musical Express</strong> en febrero), dan una dimensión hasta entonces desconocida a la nueva música minimal electrónica. Posteriormente sería <strong>Terre Thaemlitz</strong> quien gozase de esos &#8220;quince minutos de fama&#8221; que decía <strong>Warhol</strong>, siendo también portada de <strong>The Wire</strong> y convirtiéndose en unos de los músicos predilectos de tan prestigiosa revista.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Sin embargo, para nosotros, ese año tiene una serie de acontecimientos, más importantes si cabe, para el desarrollo y estabilización de esta nueva manera de componer. Por un lado la incorporación de <strong>Peter Rehberg</strong> (a.k.a. <strong>Pita</strong>) a la estructura del sello austríaco <strong>Mego</strong> (creado en el 94) a finales del 95 (tras el abandono de <strong>Peter Meininger</strong>) junto a los otros dos fundadores, <strong>Ramon Bauer</strong> y <strong>Andreas Pieper</strong> (a.k.a. <strong>General Magic</strong>), provoca que durante el período <strong>96-97</strong> se pase a editar en Cd a artistas como <strong>Farmers Manual</strong>, <strong>General Magic</strong>, <strong>Pita</strong> o <strong>Fennesz</strong>, en lugar de publicar singles y 12&#8243; en vinilo como hasta entoces venían haciendo. Por otro lado, sellos ya establecidos (como el citado párrafos atrás) <strong>Staalplaat,</strong> <strong>Mille Plateaux</strong> o <strong>Touch</strong>, empiezan a incorporar a su nómina de artistas nuevos valores de esta nueva tendencia. Del mismo modo, los colectivos &#8220;minimales de baile&#8221; de Munich, Berlín, Viena y Nueva York entran en contacto y en colaboraciones que quedarán plasmadas a través de publicaciones del sello <strong>Disko B</strong>. Y para rematar la faena, en la segunda mitad del 96 <strong>Olaf Bender</strong> (a.k.a. <strong>Byetone</strong>) y <strong>Frank Bretschneider</strong> (a.k.a. <strong>Komet</strong>) deciden lanzarse a la aventura con <strong>Raster Music</strong>, mientras que <strong>Carsten Nicolai</strong> (a.k.a. <strong>Noto</strong> / <strong>Alva Noto</strong>) monta un subsello dentro de <strong>Raster Music</strong>, <strong>Noton</strong> dedicado más específicamente a sonidos experimentales electrónicos. Hoy en día (año 2000) ambos sellos se han fusionado bajo la denominación <strong>Raster-Noton</strong>. Por último, <strong>Taylor Deupree</strong> también decide &#8220;independizarse&#8221; y a principios del 97 pone en funcionamiento <strong>12K</strong>.</span></p></blockquote>
<blockquote><p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Como se ha dicho varias veces en el artículo, nos centraremos más en el denominado <strong>ultra_minimal</strong> (tratar de todas las facetas sería demasiado extenso) y por ello a continuación nos limitaremos mas estrictamente a lo que consideramos &#8220;puntos referenciales fundamentales&#8221;: <strong>Pan Sonic</strong>, <strong>Ryoji Ikeda</strong> y <strong>Carsten Nicolai</strong>. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">No trataremos de hacer ningún tipo de biografía ni cosa por el estilo, sino más bien explicar de forma muy breve y a ser posible clara lo que entendemos que cada uno de ellos realiza, puesto que creemos que <strong>en la suma</strong> de lo que estos artistas han hecho hasta el momento se resume la totalidad de este tipo de música y bajo cada uno de los, digamos sub-estilos, se pueden englobar al resto de creadores. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Empecemos por <strong>Pan Sonic</strong>. De las tres vertientes, ésta es la más <strong>contundente y rítmica</strong>, aunque eso no quiere decir en absoluto que no hayan desarrollado sonidos más &#8220;planos&#8221;. Probablemente esas influencias industriales de gente de los 80 sean las que han definido su sonido. En general se puede decir que <strong>Pan Sonic</strong> han aportado al minimal fuerza y agresividad, especialmente en <strong>&#8220;Osasto&#8221;</strong>, aunque en todos sus discos siempre se pueden encontrar temas más duros. Se puede decir que con el paso del tiempo se han ido &#8220;estandarizando&#8221;, sobre todo si tenemos en cuenta (a nuestro entender) que desde su primer Lp <strong>&#8220;Vakio&#8221;</strong>,<strong> </strong>el mejor y más innovador sin discusión, jamás se han superado. Este disco es el más arriesgado de todo lo que han hecho hasta el momento y ni siquiera los escarceos de <strong>Vainio</strong> como </span><span style="font-size:10pt;font-family:Symbol;">Æ</span><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> , normalmente<strong> </strong>con un toque rítmico-bailable aunque gélido (salvo la colaboración con <strong>Noto</strong> <strong>&#8220;Mikro Makro&#8221;</strong>, más experimental), ni con su propio nombre en solitario (donde suele plantear sonidos de samplers, distorsión y experimentación) al estilo del sello <strong>Mego</strong> pero bastante menos interesantes o su proyecto <strong>Philus</strong> (éste mas atractivo, electrónico y minimal de impulsos) han estado a la altura esperada, aunque si tenemos en cuenta la genialidad de <strong>Vainio</strong> siempre se puede esperar alguna gratificante sorpresa.</span></p>
<p><strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Ryoji Ikeda</span></strong><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> plantea sobre todo la <strong>explotación de</strong> los recursos que las <strong>altas y bajas frecuencias</strong> proporcionan. Su música siempre en constante progresión (aceleración/desaceleración, ruptura/continuidad, silencio/impulso) es generalmente más apreciada en directo que en disco. Música para ser sentida, diríamos. Los sampleos de voces, frecuencias de radio o sonidos diversos complementan el ritmo o la calma creando un clímax novedoso y ayudan al oyente al entendimiento de la propuesta. Hay que decir que los trabajos de <strong>Ikeda</strong> así como los de <strong>Nicolai</strong> son más conceptuales que los de <strong>Pan Sonic</strong>. Con esto queremos decir que sus discos son más bien una idea que debe ser recogida íntegramente, de principio a fin, mientras que en <strong>Pan Sonic</strong> el concepto de tema independiente es más aplicable (salvo en <strong>&#8220;Vakio&#8221;</strong>). De hecho las composiciones de <strong>Ikeda</strong>, al igual que las de <strong>Noto</strong> tienen un componente no sólo musical, sino que en gran medida están pensados para instalaciones de arte.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">La música de <strong>Ryoji</strong> quizás sea la que tiene más componentes: por un lado el ritmo y la fuerza aparecen de vez en cuando al igual que el silencio. Los sonidos sampleados también tienen su importancia, e incluso a veces ciertas atmósferas de fondo hacen aparición. Todo esto unido, como ya se ha dicho, a un sobresaliente control en la utilización de frecuencias. Un <strong>auténtico genio</strong> sin lugar a dudas. A nuestro entender, sus grabaciones están en constante evolución y cada nueva referencia es un nuevo reto. Aunque toda su discografía es magnífica, quizás <strong>0º</strong> sea el trabajo que mejor resuma su música.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Por último, <strong>Carsten Nicolai</strong> (<strong>Noto</strong>/<strong>Alva Noto</strong>) plantea en su música un <strong>acercamiento a la &#8220;nada&#8221;</strong>. Quizás aplicando esa etiqueta &#8220;ultra_minimal&#8221; él sea <strong>el más purista</strong> de todos, el mago del impulso eléctrico y el silencio. Normalmente nunca trabaja con ritmos acelerados. <strong>Su método de composición está orientado al loop</strong> de secuencias casi con exclusividad. Su música carece de distorsión y sampleados y prácticamente se reduce a sonidos eléctricos secuenciados con tal coherencia que hacen de su trabajo uno de los más creativos en el terreno que estamos tratando. Para nosotros él es el heredero natural del gran <strong>Conrad Schnitzler</strong> de<strong> &#8220;Rot&#8221;</strong>. Este artista polifacético de 35 años que ha expuesto sus obras e instalaciones junto con su música en los más prestigiosos museos y salas de arte contemporáneo de todo el mundo (incluyendo el <strong>Guggenheim</strong> de Nueva York), es también el responsable de que durante el año 1999 se llevase a cabo la ambiciosa serie de 12 mini Cd’s de 20 minutos cada uno (uno cada mes del año) <strong>&#8220;20 to 2000&#8243;</strong> en <strong>Noton</strong> para que parte de la flor y nata de artistas de música minimal y experimental diese la bienvenida a un año simbólico, el 2000, que hace de puente entre dos siglos que representan el desarrollo de la tecnología y probablemente la futura y quizás inevitable dependencia de las máquinas, así como la estandarización de todo tipo de aparatos en nuestra vida cotidiana. Para nosotros destacar alguna referencia de <strong>Noto</strong> sobre otra es prácticamente imposible, puesto que consideramos que casi todos sus discos son obras maestras de la nueva música electrónica, pero si hubiese que decantarse por alguno de sus trabajos nos inclinaríamos por 2 de ellos: <strong>&#8220;Time&#8230;Dot&#8221;</strong>, precisamente su aportación a la serie 20 to 2000 y <strong>&#8220;Kerne&#8221;</strong>, el único trabajo que hasta la fecha ha grabado como <strong>Noto</strong> para un sello que no sea el suyo, concretamente <strong>&#8220;Plate Lunch&#8221;</strong>, que por cierto también se ha dedicado a reeditar antiguos trabajos del maestro <strong>Schnitzler</strong>. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">En este preciso instante vivimos un momento donde esta música empieza a tomar auge y sellos hoy en día ya establecidos y que han crecido algo más como <strong>Mille Plateaux</strong> crean subsellos específicos dedicados al minimal (<strong>&#8220;Ritornell&#8221;</strong>) grabando precisamente a artistas de los que hemos hablado en estas líneas. También los sellos más pequeños se empiezan a unir, como ya se dijo con <strong>Raster-Noton</strong>, o se empiezan a crear como <strong>Line</strong>, subsello de <strong>12K</strong>.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">El caso es que entre toda esta proliferación de nuevos artistas y gente reciclada hay como en botica. Entre estos últimos gente como <strong>Panacea,</strong> acostumbrados a trabajar con samplers y ruido, se acercan a esta tendencia con más pena que gloria, siempre a nuestro modesto entender (sería motivo casi de otro artículo poder explicar tal afirmación), </span><span style="color:white;">mientras que nuestro</span><span style="font-size:10pt;color:white;"> </span><span style="color:white;">adorado Kim Cascone (responsable de PGR, mítico y maravilloso proyecto industrial-atmosférico de los 80), Uwe Schmidt (a.ka. Atom Heart) o los ya citados Goem pasan con sobresaliente su reciclaje.</span><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> Entre los valores en alza, nosotros creemos que <strong>Taylor Deupree</strong> puede aportar novedades a esta música; sus dos últimos trabajos publicados casi simultáneamente en <strong>Raster-Noton</strong>, <strong>&#8220;Polr&#8221;</strong> y en <strong>Ritornell</strong>, <strong>&#8220;.N&#8221;</strong> son magníficas referencias en su evolución. Prácticamente todos los artistas de <strong>Raster-Noton</strong> gozan de buena salud creativa, <strong>Komet (Frank Bretschneider), Coh (Ivan Pavlov), Marc Behrens o Produkt</strong>, mientras que en las incorporaciones de <strong>Mille Plateaux</strong> todavía hay que esperar a futuros trabajos para juzgar si no es flor de un día. </span></p>
<p style="text-align:center;" align="center"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><!--[if gte vml 1]&amp;gt;                                                  --><!--[if !vml]--><img src="http://elsitiodeltopo.com.ar/atom_heart2.jpg" alt="Uwe Schimdt" height="185" width="247" /><!--[endif]--></span><span style="font-size:7.5pt;font-family:Arial;color:yellow;">Uwe Schimdt</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Por lo demás, aparte de todos los artistas a los que se ha hecho referencia es este artículo y que creemos básicos para la comprensión de la música electrónica minimal, querríamos no dejarnos en el tintero a <strong>Snd</strong>, <strong>Stillupsteypa</strong>, <strong>Pole</strong>, <strong>Richard Cartier, Neina </strong>o<strong> L@N </strong>que aportan una nueva perspectiva, especialmente en el caso de este último donde la frescura sustituye a los conceptos electrónicos más puristas.</span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Aunque como siempre suele suceder en estos casos muchas cosas habrán quedado obviadas o ignoradas (unas veces intencionadamente, algunas más por olvido y muchas otras por desconocimiento), pero esperamos que al menos haya servido para despertar un cierto interés hacia una música que <strong>empieza a ser respetada y entendida tal cual es</strong>. Aquellos altivos comentarios que muchos otros músicos, periodistas, responsables de compañías discográficas o aficionados hicieron en su momento para despreciar y desprestigiar la música minimal electrónica, hoy en día quedan tan obsoletos como quienes los pronunciaron. </span></p>
<p><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Es indudable que este camino continuará durante muchas más décadas, pero ¿algún día llegará a ser la música del siglo XXI? <strong>Sabemos que masivamente no, pero seremos muchos más. Y por ello nos alegramos.</strong> </span></p>
<p style="text-align:center;" align="center"><span style="font-size:13.5pt;font-family:Tahoma;color:red;">Discografía Fundamental:</span></p>
<p align="center">
<table class="MsoNormalTable" style="width:399.75pt;" border="0" cellpadding="0" width="533">
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Rot</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Conrad Schnitzler</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Plate Lunch (reed.)</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Kerne</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Noto</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Plate Lunch</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">0º</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Ryoji Ikeda</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Touch</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Vakio</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Pan Sonic</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Sähkö</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Means from and end</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Terre Thaemlitz</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Mille Plateaux</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">(Volume I) Higiene Mental</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Rancho Relaxo All Stars </span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Disko B</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">LAN</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">LAN</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">A-Musik</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Time&#8230;Dot</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Noto</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Raster-Noton</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Rand</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Frank Bretschneider</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Mille Plateaux</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Stretch</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Produkt</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Raster-Noton</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Meontological Research/Teste Tones</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">T.A.G.C.</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Anterior Research</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Polr</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Taylor Deupree</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Raster-Noton</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Ballt</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Rehberg &amp; Bauer</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Touch</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Time &amp; Space</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Ryoji Ikeda</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Touch</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Reduce by Reducing</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Stillupsteypa</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Staalplaat</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">+/-</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Ryoji Ikeda</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Touch</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Prototypes</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Alva Noto </span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Mille Plateaux</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Tower of Winds</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Taylor Deupree/Savvas Ysatis</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Caipirinha</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Tetra</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Philus </span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Sähkö</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Saat</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Komet</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Raster-Noton</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Psychophysicist</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Psychophysicist</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Side Effects</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Olento</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Symbol;color:#0080ff;">Æ </span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Sähkö</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">N</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Taylor Deupree</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Ritornell</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Itiso161975</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Hecker </span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Mego</span></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td style="width:156.75pt;padding:0.75pt;" width="209">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Gas</span></p>
</td>
<td style="width:127.5pt;padding:0.75pt;" width="170">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Gas (Mike Ink)</span></p>
</td>
<td style="width:106.5pt;padding:0.75pt;" width="142">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;">Mille Plateaux</span></p>
</td>
</tr>
</table>
<p style="text-align:center;" align="center"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;color:#0080ff;"><br />
Además de estos discos, recomendaríamos todas y cada unas de las referencias publicadas por<br />
el sello <strong>Raster-Noton</strong>.</span></p>
<p style="text-align:center;" align="center">&nbsp;</p>
<p style="text-align:center;" align="center">&nbsp;</p>
<h1>      	fuente..http://www.ccapitalia.net/</h1>
<p>CESAR ARANGUIZ</p>
<p style="text-align:center;" align="center">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
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<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/56/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/56/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/56/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/56/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/56/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/56/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/56/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/56/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/56/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/56/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/56/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/56/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=56&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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			<media:title type="html">tioxide</media:title>
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			<media:title type="html">Uwe Schimdt</media:title>
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		<title>Hasselblad yeahhhh</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2007 11:35:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fhoto]]></category>

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		<description><![CDATA[



H3D






Hasselblad has set a new standard for digital cameras with the launch of H3D-39, the world&#8217;s first Full-Frame, 48mm DSLR camera system.




Photo: Laurence Laborie



More than just a DSLR
The H3D has been developed around a brand new digital camera engine producing increased lens performance and a new level of image sharpness. By focusing solely on digital [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=54&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><table>
<tr>
<td class="ProductPicture"><img src="http://www.hasselblad.com/media/371133/prodimg_left_h3d.jpg" alt="H3D" /></td>
<td class="ProductHeader">
<h1 class="sIFR-replaced"><span class="sIFR-alternate">H3D</span><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/hasselblad-h3d.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/hasselblad-h3d.thumbnail.jpg?w=88&#038;h=128" alt="hasselblad-h3d.jpg" height="128" width="88" /></a></h1>
</td>
</tr>
</table>
<table width="100%">
<tr>
<td>
<p class="intro">Hasselblad has set a new standard for digital cameras with the launch of H3D-39, the world&#8217;s first Full-Frame, 48mm DSLR camera system.</p>
</td>
<td><img src="http://www.hasselblad.com/media/371110/h3d_visual.jpg" class="block" border="0" /></td>
</tr>
</table>
<p class="credits">Photo: Laurence Laborie</p>
<table class="columnTable" cellspacing="0" width="827">
<tr>
<td valign="top" width="300">
<h3>More than just a DSLR</h3>
<p>The H3D has been developed around a brand new digital camera engine producing increased lens performance and a new level of image sharpness. By focusing solely on digital camera architecture, Hasselblad is able to offer photographers the full benefits of professional medium-format digital cameras as well as the ease of use of the best 35mm DSLRs.</p>
<p>The H3D design has also made possible the launch of a completely new 28mm lens, designed and optimized solely for digital image capture. Image quality is lifted to a level yet unseen in digital photography, including digital correction for color aberration and distortion (check the image quality out at <a href="http://www.hasselblad.com/products/hasselblad-star-quality">the Star Quality page</a>). The result is flexibility for the professional photographer, including the freedom to choose between eye-level and waist-level viewfinders, digitally APO corrected lenses, and on-the-fly classification of images. The H3D offers photographers the freedom to work with film to allow shooting under extreme conditions, and Hasselblad&#8217;s Natural Color Solution delivers out-of-the box<br />
image quality only achievable in a true digital camera system. The H3D camera is currently available with three different sensor models, offering Full-Frame 48mm image capture with a resolution of 39 Mpixel/22 Mpixel, or near Full-Frame capture with the new 31 Mpixel model.</p>
<h3>Sensors for all types of shooting</h3>
<p>The H3D-22 and its nearly double-resolution H3D-39 counterpart are both Full-Frame 48mm DSLR&#8217;s using the sensor format 36×48mm. These cameras operate up to ISO400 with a capture speed of up to 1.4 seconds per capture. The H3D-22 and H3D-39 are the preferred choice of professional commercial photographers.</p>
<p>The H3D-31 features a 31 Mpixel sensor measuring 33×44mm enhanced with micro-lenses to boost ISO rating by one stop to a new maximum of ISO800. As with its fellow H3D models, the H3D-31 makes use a new high speed capture architecture for the fastest possible operation, with the H3D-31 capturing at the rate of 1.2 seconds per capture, working either mobile or tethered to a computer. These features make the H3D-31 the natural choice for the professional mobile photographer.</p>
<h3>Large format 48&#215;36mm digital capture</h3>
<p>Today&#8217;s digital photography demands higher resolution, less noise, and improved compositional choice, all of which the CF backs provide. The sensors are 22 or 39 megapixels in size and they are both more than twice the physical size of today&#8217;s 35mm sensors. This means more and larger pixels, which ensures the highest possible image quality and moiré free color rendering without gradation break-ups &#8211; in even the most subtley lit surfaces.</td>
<td width="20">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="300">
<h3>Four modes of operation and storage</h3>
<p>Optimum portability and image storage are critical for the professional photographer. On the digital front, the H3D offers a free choice of the portable CF card storage, the flexible Firewire driven Hasselblad Imagebank, or tethered operation with extended, special capture controls. On the film front, an optional 120/220 magazine is offered for those occasions where film is preferred. With these four operating and storage options, the photographer is able to select the best mode to suit the nature of the work at hand, whether in the studio or on location.</p>
<h3>H System lenses</h3>
<p>The specifications of the specially designed HC/HCD lenses exceed the demands made by digital capture. The central lens shutters of the lenses add flexibility by allowing flash to be employed at shutter speeds up to 1/800s. Thanks to the large format, the depth of field range is considerably shallower making it much easier to create a perfect interplay between sharpness and blur. The H3D design has also made possible the launch of a completely new 28mm lens, designed and optimized solely for digital image capture. Image quality is lifted to a level, yet unseen in digital photography, including digital correction for color aberration and distortion (DAC).</p>
<h3>A choice of bright viewfinders</h3>
<p>One of the important traditional advantages of medium format is the extra large and bright viewfinder image. The H3D comes with a new HVD90X viewfinder designed for full performance over the large 36&#215;48mm sensor. It is interchangeable with the HV90X and the new waist-level viewfinder, the HVM.</p>
<h3>Unique Hasselblad Natural Color Solution</h3>
<p>Normally troublesome subjects such as various skin tones, metals, fabrics, flowers, etc. are easily captured by using the new, powerful color profile &#8211; the Hasselblad Natural Color Solution (HNCS). It works invisibly in the background in conjunction with the FlexColor imaging software, producing outstanding and reliable out-of-the-box results. In order to support our new unique color system, we have developed a custom Hasselblad raw file format called 3F RAW (3FR). The file format includes lossless image compression, which reduces the required storage space by 33%.</td>
<td width="20">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="300">
<h3>DNG workflow</h3>
<p>3FR files can be converted into Adobe&#8217;s raw image format DNG (&#8216;Digital NeGative&#8217;), bringing this new technology standard to the professional photographer for the first time. In order to optimize the colors of the DNG file format, conversion from the 3FR must take place through FlexColor. The DNG file format enables raw, compressed image files to be opened directly in Adobe Photoshop. Hasselblad image files carry a full set of metadata, including capture conditions, keywords and copyright, facilitating workflow with image asset management solutions.</p>
<h3>IAA &#8211; helping you classify and select images</h3>
<p>Building on the success of its Audio Exposure Feedback technology, Hasselblad has created Instant Approval Architecture (IAA), an enhanced set of feedback tools, designed to liberate the photographer from the selection process and to concentrate on the shoot. Audible and visible signals as well as recorded information in the file and in the file name all promote a quick and easy classification in the field or in the lab. Sorting becomes automatic, accessible and very fast, facilitating reviewing the best images for immediate client presentation.</p>
<h3>FlexColor workflow for the specialist commercial photographer</h3>
<p>FlexColor enables you to create an image processing workflow that gives you the highest degree of control for your studio photography. In tethered operation, tools such as overlay masking help bring productivity to advanced set composition. The latest version of the FlexColor software enables you to manipulate color temperature and compare image details across multiple images for precise image selection. FlexColor uses the 3FR files and runs on both Macintosh and Windows computers. The software is licensed to allow you to provide free copies for all your co-workers and production partners.</p>
<h3>Last, but not least</h3>
<p>Naturally, as with all Hasselblad products, a new H3D affords access to the full range of Hasselblad service and support, ensuring that your investment will last for a long time to come. And the latest firmware updates are always just a download away.</td>
</tr>
</table>
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	</item>
		<item>
		<title>FOTOGRAFIA EN JAPÓN</title>
		<link>http://agustinmedina.wordpress.com/2007/04/16/fotografia-en-japon/</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2007 11:28:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fhoto]]></category>

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		<description><![CDATA[




                          Bungo Saito nació en la ciudad de Sagamihara                      [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=53&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><table class="texto1" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0" width="550">
<tr>
<td align="center" valign="top" width="129">
<p align="center"><a href="http://www.enfocarte.com/3.20/saito.html"><img src="http://www.enfocarte.com/3.20/saito/mini_saito.jpg" alt="Haz click para entrar en la galer�a" border="0" height="84" width="120" /></a></p>
</td>
<td align="left" valign="top" width="421"><strong><font color="#731010" size="2"><img src="http://www.enfocarte.com/images/cuadrado.gif" height="9" width="9" />                          Bungo Saito</font></strong> nació en la ciudad de Sagamihara                          en 1957. En 1975 ingresa en la Escuela de Fotografía                          de la Universidad de Japón. En 1987, luego de trabajar                          para otros fotógrafos, establece su propio estudio                          fotográfico. Actualmente se dedica tanto a la fotografía                          como la poesía.</td>
</tr>
</table>
<table class="texto1" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0" width="550">
<tr>
<td align="center" valign="top" width="129">
<p align="center"><a href="http://www.enfocarte.com/3.20/takano.html"><img src="http://www.enfocarte.com/3.20/takano/mini_taka.jpg" alt="Haz click para entrar en la galer�a" border="0" height="84" width="120" /></a></p>
</td>
<td align="left" valign="top" width="421"><strong><font color="#731010" size="2"><img src="http://www.enfocarte.com/images/cuadrado.gif" height="9" width="9" />                          Ryudai Takano</font></strong> nació en la prefectura                          de Fukui en 1963. En 1987 se gradúa en la Escuela                          de Ciencias Políticas y Económicas de la                          Universidad de Waseda. Desde 1994 realiza exposiciones                          individuales y colectivas en Japón, Turquía                          y Australia.</td>
</tr>
</table>
<table class="texto1" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0" width="550">
<tr>
<td align="center" valign="top" width="129">
<p align="center"><a href="http://www.enfocarte.com/3.20/nakashima.html"><img src="http://www.enfocarte.com/3.20/nakashima/mini_naka.jpg" alt="Haz click para entrar en la galer�a" border="0" height="84" width="120" /></a></p>
</td>
<td align="left" valign="top" width="421"><strong><font color="#731010" size="2"><img src="http://www.enfocarte.com/images/cuadrado.gif" height="9" width="9" />                          Hiromi Nakashima</font> </strong> nació en Hokkaido                          en 1967. Luego de graduarse en la Escuela de Mujeres de                          la Universidad de Meiji, ingresa en el Instituto de Fotografía                          de Japón y realiza cursos de postgrado en la Academia                          de Fotografía de Japón y en la Escuela de                          Fotografía de Tokyo. Entre otros premios, en 2001                          recibe el Grand Prix de Fotografía.</td>
</tr>
</table>
<table class="texto1" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0" width="550">
<tr>
<td align="center" valign="top" width="129">
<p align="center"><a href="http://www.enfocarte.com/3.20/fuke.html"><img src="http://www.enfocarte.com/3.20/fuke/mini_fuke.jpg" alt="Haz click para entrar en la galer�a" border="0" height="84" width="120" /></a></p>
</td>
<td align="left" valign="top" width="421"><font size="2">                          <strong><font color="#731010" size="2"><img src="http://www.enfocarte.com/images/cuadrado.gif" height="9" width="9" />                          </font><font color="#731010">Kiyomi Fuke</font></strong></font>                          nació en 1975 en la prefectura nipona de Iwate.                          Realiza estudios de fotografía en la Escuela Nacional                          de Arte y Fotografía de Japón, obteniendo                          su graduación en el año 1996.</td>
</tr>
</table>
<table class="texto1" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0" width="550">
<tr>
<td align="center" valign="top" width="129">
<p align="center"><a href="http://www.enfocarte.com/3.20/yokogi.html"><img src="http://www.enfocarte.com/3.20/yokogi/mini_yoko.jpg" alt="Haz click para entrar en la galer�a" border="0" height="84" width="120" /></a></p>
</td>
<td align="left" valign="top" width="421"><strong><font color="#731010" size="2"><img src="http://www.enfocarte.com/images/cuadrado.gif" height="9" width="9" />                          Alao Yokogi</font></strong> nació en la ciudad de Ichikawa                          en 1949. En 1971 se gradúa en fotografía                          en la Facultad de Arte de la Universidad de Japón,                          comenzando su carrera como fotógrafo independiente                          en 1975. Desde entonces ha participado en varias exposiciones                          y publicaciones especializadas.</td>
</tr>
</table>
<table class="texto1" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0" width="550">
<tr>
<td align="center" valign="top" width="129">
<p align="center"><a href="http://www.enfocarte.com/3.20/shinohara.html"><img src="http://www.enfocarte.com/3.20/shinohara/mini_shino.jpg" alt="Haz click para entrar en la galer�a" border="0" height="84" width="120" /></a></p>
</td>
<td align="left" valign="top" width="421"><font color="#731010"><strong><font color="#731010" size="2"><img src="http://www.enfocarte.com/images/cuadrado.gif" height="9" width="9" />                          </font><font size="2">Ippei Shinohara</font></strong></font>                          nació en la ciudad de Tokyo en 1968. En 1991 se                          gradúa en la Facultad de Ciencias Sociales de la                          Universidad de Waseda.</td>
</tr>
</table>
<p><a href="http://www.enfocarte.com/2.15/especial.html"><br />
</a></p>
<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/53/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/53/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/53/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/53/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/53/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/53/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/53/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/53/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/53/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/53/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/53/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/53/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=53&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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		</media:content>

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		<title>JAMES NACHTWEY</title>
		<link>http://agustinmedina.wordpress.com/2007/04/16/james-nachtwey/</link>
		<comments>http://agustinmedina.wordpress.com/2007/04/16/james-nachtwey/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Apr 2007 11:14:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>palsounds</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fhoto]]></category>

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		<description><![CDATA[ 
Nachtwey was born in Syracuse, New York. He grew up in Massachusetts, graduated from Leominster High School and attended Dartmouth College from 1966 &#8211; 1970, where he was a member of Casque and Gauntlet, played rugby, and studied Art History and Political Science. Influenced by imagery from the Vietnam War and the American Civil [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=42&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p> <a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey_300dpi-color.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey_300dpi-color.thumbnail.jpg?w=145&#038;h=128" alt="nachtwey_300dpi-color.jpg" height="128" width="145" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey250_250.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey250_250.thumbnail.jpg?w=100&#038;h=128" alt="nachtwey250_250.jpg" height="128" width="100" /></a></p>
<p>Nachtwey was born in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Syracuse%2C_New_York" title="Syracuse, New York">Syracuse, New York</a>. He grew up in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Massachusetts" title="Massachusetts">Massachusetts</a>, graduated from <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leominster%2C_Massachusetts" title="Leominster, Massachusetts">Leominster</a> High School and attended <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dartmouth_College" title="Dartmouth College">Dartmouth College</a> from <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1966" title="1966">1966</a> &#8211; <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1970" title="1970">1970</a>, where he was a member of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Casque_and_Gauntlet" title="Casque and Gauntlet">Casque and Gauntlet</a>, played <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dartmouth_College_athletic_teams#Rugby_Football_Club" title="Dartmouth College athletic teams">rugby</a>, and studied <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Art_history" title="Art history">Art History</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Political_Science" title="Political Science">Political Science</a>. Influenced by imagery from the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Vietnam_War" title="Vietnam War">Vietnam War</a> and the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Photographers_of_the_American_Civil_Rights_Movement" title="Photographers of the American Civil Rights Movement">American Civil Rights movement</a>, he taught himself photography.</p>
<p>After graduating from college, Nachtwey held a series of jobs, including work as a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Truck_driver" title="Truck driver">truck driver</a> and on <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Merchant_ship" title="Merchant ship">merchant ships</a>. During this period Nachtwey fell in love with <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Photography" title="Photography">photography</a>. He acquired skills in these jobs that would later prove useful to him as he navigated the globe in search of news stories.</p>
<p><a name="Photography" id="Photography"></a></p>
<h2><span class="editsection"></span> <span class="mw-headline">Photography</span></h2>
<p>Nachtwey started working as a newspaper photographer in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1976" title="1976">1976</a> at a small newspaper in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/New_Mexico" title="New Mexico">New Mexico</a>. In <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1980" title="1980">1980</a>, he moved to New York and began working as a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Freelance" title="Freelance">freelance</a> photographer. In <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1981" title="1981">1981</a>, Nachtwey covered his first overseas assignment in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ireland" title="Ireland">Ireland</a>. Nachtwey has documented a variety of armed conflicts and social issues. He spent considerable time in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/South_Africa" title="South Africa">South Africa</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Latin_America" title="Latin America">Latin America</a>, the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Middle_East" title="Middle East">Middle East</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Russia" title="Russia">Russia</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Eastern_Europe" title="Eastern Europe">Eastern Europe</a>, the former <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Soviet_Union" title="Soviet Union">Soviet Union</a> shooting pictures of war, conflict and famine, and images of socio-political issues (<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pollution" title="Pollution">pollution</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Prison" title="Prison">crime and punishment</a>) in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Western_Europe" title="Western Europe">Western Europe</a> and the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/United_States" title="United States">United States</a>. He currently lives in New York City.</p>
<p>In 1994, Nachtwey was covering the upcoming elections in South Africa, the first non-racial ones in decades. As an associate of the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bang-Bang_Club" title="Bang-Bang Club">Bang-Bang Club</a>, he was at the scene when Ken Oosterbroek was killed and Greg Marinovich was seriously injured.</p>
<p>Nachtwey had been injured previously in his work, but it was during his extensive coverage of the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2003_invasion_of_Iraq" title="2003 invasion of Iraq">United States invasion of Iraq</a> that he received his first combat injury. As Nachtwey, along with <em><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Time_%28magazine%29" title="Time (magazine)">TIME</a></em> <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Correspondent" title="Correspondent">correspondent</a> <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Michael_Weisskopf" title="Michael Weisskopf">Michael Weisskopf</a> rode in the back of a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/High_Mobility_Multipurpose_Wheeled_Vehicle" title="High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicle">humvee</a> with the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/United_States_Army" title="United States Army">United States Army</a> Tomb Raiders, an <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Insurgent" title="Insurgent">insurgent</a> threw a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Grenade" title="Grenade">grenade</a> into the vehicle. Weisskopf grabbed the grenade to throw it out of the humvee, but it exploded in his hand. Two soldiers were injured in the explosion, along with the <em>TIME</em> journalists. Nachtwey managed to take several photographs of medic Billie Grimes treating Weisskopf before passing out. Both journalists were <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Airlift" title="Airlift">airlifted</a> to <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Germany" title="Germany">Germany</a> and later to hospitals in the United States. Nachtwey recovered sufficiently to return overseas to cover the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tsunami" title="Tsunami">tsunami</a> in Southeast Asia of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/December_26" title="December 26">December 26</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2004" title="2004">2004</a>.</p>
<p>Nachtwey has worked with <em>TIME</em> as a contract photographer since <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1984" title="1984">1984</a>. He worked for Black Star from 1980 until 1985 and was a member of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Magnum_Photos" title="Magnum Photos">Magnum Photos</a> from <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/1986" title="1986">1986</a> until <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2001" title="2001">2001</a>. In 2001, he was a founding member of the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/VII_Photo_Agency" title="VII Photo Agency">VII Photo Agency</a>.</p>
<p>He was with <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Thomas_E._Franklin" title="Thomas E. Franklin">Thomas E. Franklin</a> at the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/World_Trade_Center" title="World Trade Center">World Trade Center</a> when Franklin made the famous <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Raising_the_Flag_at_Ground_Zero" title="Raising the Flag at Ground Zero">Raising the Flag at Ground Zero</a> photo of three firefighters raising the flag in the aftermath of the September 11 attacks. Nachtwey later made series of photographs about the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/September_11%2C_2001_attacks" title="September 11, 2001 attacks">September 11, 2001 attacks</a>. Nachtwey also compiled a photo essay on the effects of the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sudan_conflict" title="Sudan conflict">Sudan conflict</a> on civilians.</p>
<p><a name="Equipment" id="Equipment"></a></p>
<h2><span class="editsection"></span><span class="mw-headline">Equipment</span></h2>
<p>Nachtwey uses <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Canon_Inc." title="Canon Inc.">Canon</a> <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Camera" title="Camera">cameras</a> and lenses, and has appeared in Canon advertisements. Currently, he shoots a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Canon_EOS-1Ds_Mark_II" title="Canon EOS-1Ds Mark II">Canon EOS-1Ds Mark II</a> and an <a href="http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=EOS-1V&amp;action=edit" class="new" title="EOS-1V">EOS-1V</a> film camera. To process digital images, Nachtwey uses a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/PowerBook_G4" title="PowerBook G4">PowerBook G4</a> laptop in the field, and a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Power_Mac_G4" title="Power Mac G4">Power Mac G4</a> and an Epson 2200 large format printer in his studio. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/VII_Photo_Agency" title="VII Photo Agency">VII</a> (co-founded by Nachtwey) requires photographers to edit their own photos. When shooting film, Nachtwey uses a variety of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/35mm" title="35mm">35mm</a> <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Emulsions" title="Emulsions">emulsions</a>, both color and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Black_and_white" title="Black and white">black and white</a>.</p>
<p><a name="Awards.2C_honors_and_films" id="Awards.2C_honors_and_films"></a></p>
<h2><span class="editsection"></span><span class="mw-headline">Awards, honors and films</span></h2>
<p>His photographs have been exhibited throughout Europe and the United States and he has received numerous prizes and awards including the World Press Photo award in 1994. In 2001, a documentary about Nachtwey and his work was released entitled <em><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/War_Photographer" title="War Photographer">War Photographer</a></em>. The film was directed by <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Christian_Frei" title="Christian Frei">Christian Frei</a> and received an <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Academy_Award" title="Academy Award">Academy Award</a> nomination for best documentary film.</p>
<p>In 2006, Nachtwey was awarded a <a href="http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Heinz_Foundation_Achievement_Award&amp;action=edit" class="new" title="Heinz Foundation Achievement Award">Heinz Foundation Achievement Award</a>, which carries a US $250,000 prize, for his body of work. Nachtwey is also one of three winners of the 2007 <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/TED_%28conference%29" title="TED (conference)">TED</a> Prize. Each recipient was granted $100,000 and one &#8220;world-changing wish&#8221; to be revealed at the 2007 TED conference, in Monterey, California. Many members of the TED Community, and a group of world-class companies, have pledged support to help fulfill the wishes. Nachtwey&#8217;s wish, revealed March 8, 2007, is this: &#8220;I&#8217;m working on a story that the world needs to know about. I wish for you to help me break it in a way that provides spectacular proof of the power of news photography in the digital age.&#8221; Those who wish to help him will sign an NDA and help him &#8220;gain access to a place in the world where a critical situation is occurring and fully document it with photography; set a date to unveil the pictures and find a series of innovative ways to create powerful impact with them, using novel display technologies and the power of the Internet as well as media; and use the campaign to generate resources for organizations that are working to address and transform the situation.&#8221;</p>
<p><a name="External_links" id="External_links"></a></p>
<h2><span class="editsection">[<a href="http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=James_Nachtwey&amp;action=edit&amp;section=5" title="External links">edit</a>]</span> <span class="mw-headline">External links</span></h2>
<ul>
<li><a href="http://www.jamesnachtwey.com/" class="external text" title="http://www.jamesnachtwey.com" rel="nofollow">Official website</a></li>
<li><a href="http://www.viiphoto.com/" class="external text" title="http://www.viiphoto.com" rel="nofollow">VII photo agency</a></li>
<li><a href="http://www.time.com/time/photoessays/shattered/" class="external text" title="http://www.time.com/time/photoessays/shattered/" rel="nofollow">Time.com: Shattered 9/11/2001</a></li>
<li><a href="http://www.war-photographer.com/" class="external text" title="http://www.war-photographer.com/" rel="nofollow"><em>War Photographer</em> Documentary</a></li>
<li><a href="http://dir.salon.com/people/feature/2000/04/10/inferno/index.html" class="external text" title="http://dir.salon.com/people/feature/2000/04/10/inferno/index.html" rel="nofollow">Salon.com: James Nachtwey&#8217;s Inferno</a></li>
<li><a href="http://www.carbon.com/ca/pro/photo/nachtwey/" class="external text" title="http://www.carbon.com/ca/pro/photo/nachtwey/" rel="nofollow">Close Up: Five Questions With James Nachtwey</a></li>
<li><a href="http://www.pbs.org/newshour/gergen/jan-june00/nachtwey_5-16.html" class="external text" title="http://www.pbs.org/newshour/gergen/jan-june00/nachtwey_5-16.html" rel="nofollow">PBS online NewsHour: Conversation with James Nachtwey</a></li>
<li><a href="http://www.icp.org/" class="external text" title="http://www.icp.org" rel="nofollow">International Center of Photography</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Amadelio&amp;action=edit" class="new" title="Amadelio">amadelio</a> <a href="http://www.amadelio.com/vlog/2007/02/06/vlog-videoblog-james-nachtwey-war-photographer/" class="external text" title="http://www.amadelio.com/vlog/2007/02/06/vlog-videoblog-james-nachtwey-war-photographer/" rel="nofollow">Film about James Nachtwey from Christian Frei. (Video)</a></li>
</ul>
<p>Sin duda uno de los mejores fotógrafos del mundo, aunque lo que fotografía no es agradable, guerras, hambrunas, catástrofes. James Nachtwey ha sido 7 veces fotógrafo del año, y 5 veces premio Robert Capa. En el link algunas fotografías para aprender: Rumanía, Ruanda, Kosovo, Afganistán&#8230; &#8220;I have been a witness, and these pictures are my testimony. The events I have recorded should not be forgotten and must not be repeated&#8221;</p>
<p><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey_02.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey_02.thumbnail.jpg?w=171&#038;h=116" alt="nachtwey_02.jpg" height="116" width="171" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey02.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/nachtwey02.thumbnail.jpg?w=171&#038;h=116" alt="nachtwey02.jpg" height="116" width="171" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/jn0001rwin_ga.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/jn0001rwin_ga.thumbnail.jpg?w=161&#038;h=114" alt="jn0001rwin_ga.jpg" height="114" width="161" /></a><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/yorkcopyrightphotojamesnachtweyagenceviigrazianeri.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/yorkcopyrightphotojamesnachtweyagenceviigrazianeri.thumbnail.jpg?w=171&#038;h=114" alt="yorkcopyrightphotojamesnachtweyagenceviigrazianeri.jpg" height="114" width="171" /></a></p>
<p><a href="http://www.jamesnachtwey.com/" target="_blank">James Nachtwey</a> nació en Syracuse, Nueva York (1948). En uno de los fotógrafos americanos mas influyentes del fotoperiodismo y de la fotografía de guerra. Creció en Massachusetts, se graduó en la High School de Leominster y fué a la universidad de Dartmouth a partir de 1966 &#8211; 1970, donde estudió historia del arte y ciencias políticas. Influenciado por las imágenes de la guerra de Vietnam y del movimiento a favor de los derechos civiles, empezó con la fotografía.</p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://numerof.com/blog/wp-content/uploads/2007/03/JamesNachtwey5.jpg" alt="JamesNachtwey5" /></p>
<p style="text-align:center;">&nbsp;</p>
<p style="text-align:center;"><strong><em>WAR PHOTOGRAPHER</em> / Christian Frei, 2001 (96´)</strong><br />
Documental que describe la vida diaria de James Nachtwey (uno                  de los más prestigiosos &#8220;fotógrafos de guerra&#8221;                  de la actualidad) durante su estancia en varias regiones -Indonesia,                  Kosovo, Palestina&#8230;- sumidas en cruentos conflictos bélicos.                  Dirigida por Christian Frei, la película trata de indagar                  en los pensamientos y sentimientos de Nachtwey que ha dedicado                  toda su vida profesional a retratar el sufrimiento y el dolor                  que causan las guerras.</p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/061201_nachtwey_ramallah_20.jpg" title="Enlace directo a archivo"><img src="http://agustinmedina.files.wordpress.com/2007/04/061201_nachtwey_ramallah_20.thumbnail.jpg?w=171&#038;h=114" alt="061201_nachtwey_ramallah_20.jpg" height="114" width="171" /></a></p>
<img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/agustinmedina.wordpress.com/42/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/agustinmedina.wordpress.com/42/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/agustinmedina.wordpress.com/42/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/agustinmedina.wordpress.com/42/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/agustinmedina.wordpress.com/42/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/agustinmedina.wordpress.com/42/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/agustinmedina.wordpress.com/42/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/agustinmedina.wordpress.com/42/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/agustinmedina.wordpress.com/42/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/agustinmedina.wordpress.com/42/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/agustinmedina.wordpress.com/42/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/agustinmedina.wordpress.com/42/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=agustinmedina.wordpress.com&blog=428197&post=42&subd=agustinmedina&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
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